Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

viernes, 19 de diciembre de 2025

🔸"El bloqueo selectivo y la desnudez del imperio" 🚢



El llamado “bloqueo” de Estados Unidos contra Venezuela revela su verdadera naturaleza cuando se lo observa fuera del discurso oficial y dentro de la realidad concreta. 
En las aguas del Caribe,donde Washington pretende imponer su autoridad como si se tratara de un mar privado,la farsa se derrumba cada vez que un buque ruso o chino atraca en un puerto venezolano,carga petróleo y se retira sin ser detenido,hostigado ni inspeccionado. No hay enfrentamientos,no hay abordajes heroicos,no hay sanciones aplicadas por la fuerza. 
Hay silencio. 
Y ese silencio dice mucho más que mil comunicados del Departamento de Estado.

La razón es simple y brutal: el imperialismo estadounidense actúa con ferocidad solo frente a los débiles. 
Cuando el adversario carece de poderío militar,de alianzas estratégicas o de capacidad real de respuesta,Washington se permite el lujo de la prepotencia: bloqueos,sanciones, amenazas,golpes blandos o duros,guerras “preventivas” y asfixia económica. 
Pero cuando en el horizonte aparecen naciones con músculo militar,capacidad nuclear,flotas poderosas y decisión política,el imperio se repliega. 
No por ética,no por legalidad internacional,sino por miedo.

El caso venezolano es paradigmático. 
Estados Unidos insiste en presentar sus sanciones como un acto de “defensa de la democracia”,"en detener al narcotráfico","en que no entre a su país drogas",pero la realidad demuestra que no se atreve a convertir ese relato mentiroso en hechos cuando el costo geopolítico puede ser alto. 
Detener un buque ruso o chino no sería un gesto simbólico: sería un acto de guerra con consecuencias imprevisibles. 
Y ahí se termina la bravuconería. 
El matón del barrio solo pega cuando sabe que no habrá respuesta.

Este comportamiento deja al desnudo la decadencia del imperio estadounidense. 
Un imperio que ya no puede imponer su voluntad sin calcular riesgos,que ya no controla el tablero mundial en soledad,que ya no intimida a todos por igual. 
Su agresividad verbal,amplificada por dirigentes estridentes y discursos altisonantes,no es señal de fortaleza,sino de crisis. 
La prepotencia es el maquillaje de la debilidad, 
y el insulto permanente es el síntoma de una potencia que intuye que su tiempo de hegemonía absoluta se está agotando.

Venezuela,con todas sus contradicciones y dificultades internas,se ha convertido en un punto de inflexión. 
No porque derrote militarmente a Estados Unidos,sino porque evidencia los límites reales del poder imperial. 
El bloqueo “total” no es total; la asfixia “inevitable” se vuelve negociable; la amenaza “inminente” se disuelve cuando entran en escena actores que no aceptan órdenes de Washington.

Lo que ocurre en el Caribe no es solo una disputa por petróleo. 
Es una escena histórica que muestra el tránsito hacia un mundo menos unilateral,donde el imperio ya no puede actuar con la misma impunidad de antes. 
Estados Unidos sigue siendo poderoso,pero ya no es omnipotente. 
Y cada barco que entra y sale de Venezuela sin ser detenido es un recordatorio concreto de que el miedo ha cambiado de bando.

El imperio grita,amenaza y sanciona,pero cuando se enfrenta a la posibilidad real de una respuesta,retrocede. Esa es la verdad incómoda que los hechos revelan. 
Y esa verdad marca el comienzo de una nueva etapa: la del ocaso de la prepotencia imperial y el surgimiento de un orden internacional donde la fuerza ya no está concentrada en una sola mano.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

jueves, 18 de diciembre de 2025

☭ Fidel Castro decía lo siguiente sobre Stalin: 🗣️"ÉL ESTABLECIÓ LA UNIDAD DE LA UNIÓN SOVIÉTICA. ÉL CONSOLIDÓ LO QUE LENIN HABÍA COMENZADO: LA UNIDAD DEL PARTIDO. LE DIO AL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO INTERNACIONAL UN NUEVO IMPULSO. LA INDUSTRIALIZACION DE LA URSS FUE UNA DE LAS ACCIONES MÁS SABIAS DE STALIN,Y CREO QUE FUE UN FACTOR DETERMINANTE EN LA CAPACIDAD DE LA URSS PARA RESISTIR." ☭

A lo largo del siglo XX,pocas figuras suscitaron debates tan intensos como Iósif Stalin. 

Las palabras de Fidel Castro sobre su papel histórico no deben leerse como una apología acrítica,sino como una valoración política situada en un contexto concreto: el de la supervivencia y consolidación del primer Estado socialista del mundo frente a un cerco imperialista sin precedentes. 

Desde esa perspectiva,la opinión de Fidel apunta a elementos estructurales y decisivos que marcaron el rumbo de la Unión Soviética y del movimiento revolucionario internacional.

🔸La unidad como condición de existencia:

Cuando Fidel afirma que Stalin “estableció la unidad de la Unión Soviética” y “consolidó lo que Lenin había comenzado: la unidad del Partido”,está señalando una cuestión central en todo proceso revolucionario: sin unidad política y organizativa,no hay poder popular duradero. 

Tras la Revolución de Octubre,la joven URSS heredó un país devastado por la guerra,la intervención extranjera y las contradicciones internas.

Mantener cohesionadas a repúblicas diversas,pueblos distintos y corrientes ideológicas enfrentadas no fue una tarea menor. 

En ese escenario,la unidad no era un valor abstracto,sino una condición material para evitar la restauración del viejo orden.

Desde la mirada de Fidel —forjada en la lucha armada, el asedio y el bloqueo— la disciplina partidaria y la centralización política no se entienden como caprichos autoritarios,sino como respuestas históricas a una lucha de clases extremadamente aguda, tanto dentro como fuera de las fronteras soviéticas.

🔸Industrialización: soberanía o dependencia:

Uno de los puntos más contundentes del juicio de Fidel es la industrialización acelerada de la URSS,que considera “una de las acciones más sabias de Stalin” y un “factor determinante” en la capacidad de resistencia soviética. 

Aquí la historia resulta elocuente: sin una base industrial propia,sin acero,sin maquinaria,sin energía,ningún país puede defender su soberanía ni sostener un proyecto socialista.

La industrialización soviética no fue solo un programa económico; fue una estrategia de supervivencia nacional y de clase. 

Permitió transformar una economía agraria atrasada en una potencia capaz de derrotar al nazismo,el mayor enemigo histórico de la humanidad trabajadora. 

Sin fábricas,sin planificación centralizada y sin sacrificios colectivos,la victoria sobre el fascismo habría sido impensable.

🔸Un impulso internacional:

Fidel también subraya el papel de Stalin en dar “un nuevo impulso” al movimiento revolucionario internacional. 

En efecto,durante décadas la existencia misma de la URSS funcionó como un faro para los pueblos colonizados,los trabajadores explotados y los movimientos de liberación nacional. 

Más allá de los debates internos del socialismo,la Unión Soviética demostró que el capitalismo no era un destino inevitable.

Para líderes revolucionarios del "Tercer Mundo",como Fidel Castro,la experiencia soviética ofrecía una lección fundamental: sin poder estatal fuerte,sin economía planificada y sin independencia real,no hay revolución que resista el embate del imperialismo.

🔸Historia,no caricatura:

La valoración de Fidel invita a mirar a Stalin desde la historia concreta y no desde la caricatura. 

No se trata de negar contradicciones,errores o costos humanos,sino de comprender el papel que desempeñó en una coyuntura extrema,donde la alternativa no era entre “socialismo democrático” o “socialismo autoritario”,sino entre la construcción socialista o la derrota,la fragmentación y la recolonización.

En definitiva,la opinión de Fidel Castro sobre Stalin refleja una visión profundamente política y materialista de la historia: los líderes se juzgan no por estándares abstractos,sino por su capacidad de responder a las tareas que su tiempo les impuso. 

Y,desde esa óptica,Stalin fue una figura decisiva en la consolidación del socialismo soviético y en la resistencia global frente al capital y la guerra.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

🔸"Che Guevara,Stalin y la batalla contra el revisionismo"

🗣️ “En los llamados errores de Stalin está la diferencia entre una actitud revolucionaria y una actitud revisionista. 
Se debe ver a Stalin en el contexto histórico en el que se desarrolló,no se debe ver como una especie de bruto,sino que se le debe apreciar en ese contexto histórico particular. 
Yo he llegado al comunismo por Papá Stalin y nadie puede decirme que no lea su obra. […]
Mi deber como comunista marxista-leninista es desenmascarar a la reacción oculta tras el revisionismo,oportunismo y trotskismo y enseñar a los camaradas,tanto en acto como en potencia,que no deben aceptar como validos los juicios burgueses,socialdemócratas o incluso otros pseudo-comunistas lacayos de la reacción cuyo verdadero fin es dinamitar el movimiento obrero desde dentro”. (Ernesto "Che" Guevara)


En tiempos donde la historia se reescribe al ritmo de la conveniencia ideológica del poder,recuperar la mirada del Che Guevara sobre Iósif Stalin no es un ejercicio de nostalgia,sino un acto de lucha política e intelectual.
Cuando el Che afirmaba que “en los llamados errores de Stalin radica la diferencia entre una actitud revolucionaria y una actitud revisionista”,no estaba justificando caricaturas ni dogmas,sino reivindicando algo mucho más profundo: 
el análisis histórico materialista y la defensa del proyecto socialista frente a su vaciamiento.

El Che entendía —como marxista consecuente— que ningún proceso revolucionario puede ser juzgado fuera de su contexto histórico concreto. 
Stalin no gobernó un país estable,ni una democracia liberal consolidada,ni un capitalismo “humanizado”. 
Dirigió la construcción del socialismo en un país atrasado,devastado por la guerra civil,rodeado por potencias imperialistas hostiles,sometido a sabotajes internos y amenazas de exterminio externo. 
Evaluar ese proceso con la moral abstracta del presente no es crítica: es revisionismo.

El discurso dominante ha reducido a Stalin a la figura de un “sujeto violento”,aislado de las condiciones objetivas y de la lucha de clases real. 
Esa reducción no es ingenua. 
Cumple una función política precisa: desacreditar la experiencia histórica más avanzada de construcción socialista del siglo XX,separar al movimiento obrero de su propia memoria y convencer a las nuevas generaciones de que toda radicalidad conduce inevitablemente al “totalitarismo”. 
El Che rechazaba frontalmente esa operación ideológica.

Cuando afirma “llegué al comunismo por el padre Stalin”,el Che no habla de una devoción personal,sino de una formación política. 
Habla del impacto que tuvo la Unión Soviética en millones de jóvenes del mundo que vieron,por primera vez,a un pueblo 
derrotar al fascismo,industrializarse 
sin burguesía,garantizar trabajo,educación y dignidad a las masas. Stalin,más allá de errores reales y contradicciones,fue una figura central en ese proceso. 
Negarlo es negar la historia misma del movimiento comunista.

Aquí aparece el punto nodal de la reflexión del Che: 
la diferencia entre una actitud revolucionaria y una revisionista. 
La actitud revolucionaria analiza críticamente,pero desde la defensa del proyecto histórico de emancipación. 
Reconoce errores para superarlos,no para dinamitar todo el edificio. 
El revisionismo,en cambio, utiliza los errores —reales o exagerados— como excusa para abandonar la lucha de clases,reconciliarse con el capitalismo y convertir el socialismo en una caricatura inofensiva.

No es casual que el antistalinismo se haya convertido en una credencial de respetabilidad dentro de la izquierda institucional. 
Es el peaje que se paga para ser aceptado por el sistema. 
El Che nunca aceptó ese chantaje. 
Su coherencia lo llevó a confrontar tanto con el imperialismo como con las desviaciones burocráticas, pero siempre desde una posición de combate,no de renuncia.

Defender la lectura de Stalin, como reclamaba el Che,no significa repetir mecánicamente consignas ni negar contradicciones. Significa estudiar, comprender,debatir y extraer lecciones para las luchas actuales. 
Significa rechazar la historia escrita por los "vencedores" y recuperar la voz de los pueblos que intentaron —y en muchos casos lograron— romper las cadenas de la explotación.

En un mundo donde el capitalismo muestra sin pudor su rostro más destructivo,donde la guerra, la miseria y la desigualdad son estructurales,la figura de Stalin vuelve a ser atacada no por lo que fue,sino por lo que representa: 
la prueba histórica de que el capitalismo puede ser derrotado. 
Por eso el Che insistía en leerlo,en estudiarlo,en contextualizarlo.

No hay revolución sin memoria. 
No hay socialismo sin rigor teórico. 
Y no hay marxismo sin valentía para defender la propia historia frente a la difamación. 
En ese sentido,la postura del Che no es un asunto del pasado: es una trinchera del presente.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

miércoles, 17 de diciembre de 2025

🔸"La indignidad de justificar la propia esclavitud"🔸 🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️

 🔸"Nadie tiene la culpa de haber nacido esclavo,pero,el esclavo que rehuye aspirar su propia libertad,y,encima,justifica y embellece su esclavitud,semejante esclavo es un miserable lacayo que provoca un sentimiento legítimo de indignación,de desprecio y de repugnancia."

☆ V.Lenin ☆


(...)

Nadie elige nacer esclavo. 
Las condiciones materiales,la época histórica,la clase social y la violencia estructural preceden al individuo. 
El sistema de dominación no pide permiso para imponerse: se hereda,se naturaliza y se impone como “normalidad”. 
En ese punto,la víctima no es culpable. 
Lo afirmó Lenin con claridad brutal: no hay culpa en el origen de la opresión.

Pero la historia no se detiene en el origen. 
En algún momento,la conciencia llama. 
Y cuando esa llamada es rechazada,cuando el oprimido decide no aspirar a su propia libertad,el problema deja de ser meramente estructural y se vuelve político y moral.

El esclavo que justifica su esclavitud cumple una función decisiva para el sistema que lo oprime. 
No es solo un dominado: 
es un agente activo de la dominación. 
Es quien explica al explotador,con palabras prestadas,porque la explotación es inevitable, necesaria o incluso beneficiosa. 
Es quien adorna las cadenas y las presenta como estabilidad,orden o realismo.

Ese sujeto no es simplemente débil: es funcional. 
No solo acepta la injusticia,sino que la embellece,la racionaliza,la defiende contra quienes se rebelan. 
Se burla del que lucha,acusa de “utópico” al que sueña,de “violento” al que resiste,de “resentido” al que denuncia. Así,la opresión ya no necesita solo policías,jueces o ejércitos: se reproduce desde abajo,en la voz del propio oprimido.

Por eso Lenin habla de indignación,desprecio y repugnancia. 
No como insulto fácil,sino como juicio histórico. 
Porque ese lacayo no es neutral: traiciona. 
Traiciona a su clase,a su tiempo y a las generaciones futuras. 
Se coloca del lado del amo no por fuerza,sino por convicción domesticada.

En toda época de crisis,estos sujetos abundan. 
Son los que llaman “madurez” a la resignación, “responsabilidad” a la claudicación y “pragmatismo” a la renuncia. Son los que piden paciencia eterna a los de abajo mientras celebran la tranquilidad de los de arriba. Son el lubricante ideológico del sistema.

La emancipación no comienza cuando caen las cadenas materiales,sino cuando se rompe la cadena mental que lleva al esclavo a amar su esclavitud. 
Sin ese quiebre,no hay liberación posible. 
Solo hay administradores dóciles de su propia miseria.

La frase de Lenin no es un gesto de crueldad: es una advertencia histórica. 
No basta con haber sido oprimido para estar del lado de la justicia. 
La dignidad comienza cuando se aspira a la libertad y se rechaza,sin adornos ni excusas,todo intento de justificar la dominación.

Porque el sistema puede tolerar al esclavo sufriente.
Pero necesita desesperadamente al esclavo agradecido.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 


lunes, 15 de diciembre de 2025

•Chile: el regreso del fantasma pinochetista y las lecciones que no se quieren aprender•


Chile vuelve a pararse frente a un espejo incómodo de su propia historia. 

La figura de José Antonio Kast —defensor explícito del legado de Augusto Pinochet y militante activo por el “Sí” en el plebiscito de 1988— condensa algo más profundo que una candidatura o un eventual triunfo electoral: expresa la persistencia estructural del pinochetismo como proyecto de clase,nunca derrotado del todo,apenas administrado con otros ropajes desde la transición.

No se trata de una anomalía. Se trata de una consecuencia.

El pinochetismo no fue solamente una dictadura sangrienta entre 1973 y 1990; fue,sobre todo,una reingeniería brutal del Estado al servicio del capital. Privatización extrema, destrucción del movimiento obrero,mercantilización total de la vida y constitucionalización del neoliberalismo. 

Ese andamiaje no fue desmontado. 

Fue gestionado,maquillado y legitimado durante décadas por gobiernos que prometieron cambios,pero garantizaron continuidades.

En ese marco,el ascenso político de Kast —o su consolidación como fuerza real de poder— no es un rayo en cielo despejado. 

Es el retorno sin complejos de lo que siempre estuvo ahí.

🔸Boric y el límite del progresismo sin ruptura:

La derrota política del actual ciclo progresista en Chile —encarnado en el gobierno de Gabriel Boric— no puede explicarse solo por la ofensiva de la derecha. 

Tiene raíces propias. 

Un gobierno que llegó al poder impulsado por la rebelión popular de 2019 terminó administrando el mismo Estado neoliberal, respetando sus márgenes,sus candados y sus reglas.

Boric jamás fue de izquierda en el sentido histórico del término. 

Fue,en el mejor de los casos, una expresión juvenil de un progresismo institucional que creyó posible humanizar el modelo sin enfrentarlo. Pero en las democracias burguesas,cuando no se es ni chicha ni limonada,el sistema pasa factura. 

La ambigüedad no construye poder popular; lo desmoviliza.

La renuncia a la confrontación con el gran capital,la desactivación del impulso constituyente nacido en la calle,la subordinación a la “gobernabilidad” y al consenso de los de arriba,abrieron el camino para que la derecha más rancia se reagrupe,se radicalice y avance.

🔸🔸La derecha avanza cuando la izquierda administra:

Lo que ocurre en Chile no es un hecho aislado. 

Es parte de una tendencia regional. 

En América Latina,cada vez que los proyectos populares abandonan la lucha de clases para convertirse en gestores “responsables” del capitalismo dependiente,las derechas regresan más violentas,más autoritarias y más desinhibidas.

No vuelven porque sean invencibles. 

Vuelven porque nunca fueron derrotadas.

El pueblo chileno enfrenta, una vez más,tiempos difíciles. 

No solo por la amenaza concreta de retrocesos en derechos,sino porque el pinochetismo que retorna no lo hace con tanques,sino con votos; no con estado de sitio,sino con discurso de orden,seguridad y mercado. 

Es la forma “democrática” de la dominación de siempre.

🔸Tomar nota,por aquí y por todos lados:

La lección es clara y vale para toda la región,incluido Uruguay. 

No alcanza con ganar elecciones. 

No alcanza con discursos amables ni con reformas tibias. 

Sin organización popular,sin ruptura con el poder económico,sin horizonte socialista explícito,el péndulo siempre vuelve hacia la reacción.

Chile vuelve a mostrar que la historia no perdona las medias tintas. 

Cuando la izquierda renuncia a ser izquierda,otros ocupan el vacío. 

Y lo ocupan sin pudor.

El desafío no es frenar a Kast o a cualquier otro nombre propio. 

El desafío es derrotar,de una vez,el proyecto de clase que lo sostiene. 

Todo lo demás es administración de la derrota.

Ⓜ️arcelo Rubèns Balboa ✍️ 

domingo, 14 de diciembre de 2025

•Elegir entre la sed y el agua•°


En la sociedad capitalista,muchas veces se nos presenta la realidad como si estuviéramos frente a una elección inevitable,casi natural: aceptar lo existente o perecer. 

Pero en verdad,elegir entre la sed y el agua no es una metáfora abstracta: es la expresión más brutal de un sistema que convierte las necesidades básicas en mercancías y la supervivencia en un privilegio.

La sed no es solo la falta de agua. 

Es la precarización del trabajo,el salario que no alcanza,la vivienda inaccesible,la salud condicionada al bolsillo,la educación degradada. 

Es la angustia cotidiana de millones de trabajadores y trabajadoras obligados a vivir en un estado permanente de carencia. 

El capitalismo necesita esa sed: necesita cuerpos disciplinados por el miedo,conciencias sometidas por la urgencia,pueblos acostumbrados a agradecer migajas.

El agua,en cambio,representa lo que el sistema nos promete pero no puede entregar de forma universal: dignidad,seguridad material,tiempo para vivir y no solo para sobrevivir. 

Bajo el capitalismo,el agua existe,pero está cercada. 

Se privatiza,se raciona,se encarece. 

No falta agua: sobra acumulación. 

No falta riqueza: sobra apropiación privada del trabajo social.

Desde una visión socialista,esta falsa elección queda al desnudo. 

El socialismo no propone elegir entre la sed y el agua; propone abolir la sed como condición estructural de la sociedad. 

Propone organizar la producción y la distribución en función de las necesidades humanas y no de la ganancia. 

Propone que el agua —en su sentido literal y simbólico— sea un derecho social,no una mercancía.

La ideología dominante intenta convencernos de que siempre habrá sed,que es parte de la “naturaleza humana”,que la competencia es inevitable. 

Pero la sed es histórica,no natural. 

Es el resultado de relaciones de producción concretas,de un orden social donde una minoría concentra el agua y decide quién bebe y quién no. 

El socialismo afirma algo radicalmente distinto: que la humanidad puede organizarse sin condenar a la mayoría a la escasez.

Elegir el agua implica elegir la planificación democrática de la economía,el control social de los recursos estratégicos,la centralidad del trabajo y no del capital. Implica elegir la solidaridad como principio organizador y no la competencia salvaje. Implica entender que la libertad real solo existe cuando las necesidades básicas están garantizadas para todos.

Hoy,a los pueblos se les dice que no hay alternativa: o aceptan los ajustes,o la sed será peor. 

Pero la historia demuestra lo contrario. 

Cada conquista social,cada derecho arrancado,cada experiencia de organización popular ha sido un acto consciente de rebeldía contra esa extorsión permanente. 

Ha sido,en esencia,una decisión colectiva de ir por el agua.

Elegir entre la sed y el agua,entonces,no es una elección individual. 

Es una definición política y de clase. 

O seguimos sosteniendo un sistema que necesita la sed para funcionar,o construimos otro donde el agua fluya para todos. 

El socialismo no promete milagros: promete terminar con la obscenidad de un mundo donde hay agua suficiente,pero millones siguen muriendo de sed.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 


❗América Latina ante la encrucijada histórica: soberanía o repetición del pasado.❗

Mientras el eje del poder mundial se reacomoda y Estados Unidos pierde capacidad de imponer su voluntad en otros tableros —particularmente frente a Rusia y el desgaste de la OTAN—,el imperialismo norteamericano vuelve a hacer lo que mejor sabe cuando se siente amenazado: aferrarse con uñas y dientes a lo que siempre consideró su patio trasero,América Latina. 

No es una novedad,no es una teoría conspirativa ni una exageración retórica: es una constante histórica.

Cada vez que el imperio entra en crisis,gira su mirada hacia el sur. 

Lo hizo durante la Guerra Fría,lo repitió en las décadas del 70 y 80 con un reguero de golpes de Estado, dictaduras militares, desapariciones,deuda externa y destrucción del tejido social. 

Hoy,con otros métodos pero con la misma lógica,vuelve a intentarlo.

La agresión permanente contra Venezuela —económica,diplomática, mediática y política— es la evidencia más clara de este escenario. 

Un país castigado no por ser una amenaza real,sino por atreverse a ejercer soberanía sobre sus recursos y su proyecto político. 

Venezuela funciona como advertencia: esto es lo que les pasa a quienes no se alinean. 

Y el mensaje va dirigido a toda la región.

Pero el problema no se limita a la presión externa. 

Sería cómodo —y falso— atribuir todo a Washington. El avance de las derechas en América Latina no sería posible sin la complicidad activa de las élites locales,de las oligarquías económicas,de los grandes medios de comunicación y de una nueva fauna política aún más peligrosa: los falsos progresistas,los pseudoizquierdistas que hablan de pueblo mientras gobiernan para el capital,que levantan banderas populares solo en campaña y luego administran el mismo modelo de dependencia.

El cipayo del siglo XXI ya no siempre viste uniforme ni se proclama abiertamente antipopular. 

A menudo se presenta con discurso moderno,lenguaje inclusivo y promesas de consenso,pero su función es la misma de siempre: garantizar que nada estructural cambie,que el saqueo continúe,que la región siga fragmentada y subordinada.

Donald Trump —expresión brutal y sin maquillaje del imperialismo en decadencia— lo sabe. 

Por eso Estados Unidos interviene,directa o indirectamente,en cada proceso electoral relevante de la región. Financiamiento externo,operaciones mediáticas,lawfare,presión diplomática,sanciones selectivas: el manual está escrito y se aplica con precisión quirúrgica. 

No hacen falta tanques cuando se puede condicionar gobiernos desde los mercados y las embajadas.

La pregunta,entonces,no es si Estados Unidos intenta recuperar control sobre América Latina. 

Eso es un hecho. 

La verdadera pregunta es otra: ¿se lo vamos a permitir nuevamente?

Porque si algo debería enseñarnos la historia es que la pasividad se paga caro. Los 70 y 80 no fueron una anomalía: fueron la consecuencia de pueblos desorganizados,dirigencias claudicantes y proyectos populares inconclusos. Repetir ese camino no sería una tragedia inevitable,sino una responsabilidad colectiva.

América Latina enfrenta hoy una disyuntiva clara. 

O construye unidad real —no discursiva— entre sus pueblos,defiende la soberanía política, económica y cultural,y enfrenta sin ambigüedades la injerencia imperial; o acepta,una vez más,el rol de periferia obediente, condenada al extractivismo,la desigualdad y la represión cuando el pueblo diga basta.

No hay neutralidad posible. No hay tercer camino cómodo. 

La historia vuelve a llamar a la puerta y,como siempre,exige definiciones. 

Pararlos ahora o repetir la triste historia. 

Esa es la elección.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️