Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

domingo, 21 de junio de 2026

🕊️ "Entre palomas,halcones y ratas"🐁 ••🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️••


🕊️ "Las migajas del capitalismo y las palomas que se alimentan de ellas"
( Capítulo 1️⃣ )

Vivimos en una época extraña.

Nunca hubo tanta riqueza acumulada en tan pocas manos y, sin embargo,nunca se habló tanto de oportunidades,libertad individual y progreso para todos.
Mientras unos pocos poseen más de lo que podrían gastar en varias vidas,millones celebran con entusiasmo la posibilidad de acceder a una pequeña porción de aquello que ellos mismos ayudaron a producir.

El capitalismo tiene una habilidad extraordinaria: no solo explota el trabajo de las mayorías,sino que además logra que una parte de esas mayorías se sienta agradecida por las migajas que caen de la mesa de los poderosos.

Y es ahí donde aparecen las palomas.

No hablo de las aves que revolotean en las plazas. Hablo de esas personas que han sido convencidas de que el problema no es la mesa donde se acumula el banquete,sino la cantidad de migajas que reciben del suelo. 
Personas que ya no cuestionan la existencia de privilegios obscenos,sino que compiten entre sí para obtener una porción un poco más grande de los restos.

Las vemos en todas partes.

Defienden empresarios multimillonarios como si fueran benefactores de la humanidad. 
Celebran despidos porque aumentan las ganancias de una empresa. 
Justifican salarios miserables porque "al menos hay trabajo". 
Aplauden que les devuelvan una mínima parte de lo que producen y llaman a eso éxito personal.

Se acostumbraron a mirar hacia arriba con admiración y hacia los costados con desprecio.

El capitalismo moderno no necesita únicamente fábricas,bancos o ejércitos. Necesita algo mucho más eficiente: necesita conciencia colonizada. 
Necesita individuos que crean que la riqueza de unos pocos es el resultado exclusivo del mérito y que la pobreza de millones es consecuencia de defectos personales.

Porque cuando las víctimas terminan defendiendo el sistema que las perjudica,el sistema alcanza su máxima perfección.

Las palomas no cuestionan quién se queda con el pan. Discuten entre ellas por las migajas.

Mientras tanto,quienes ocupan los lugares de privilegio observan desde arriba. 
Saben que una población dividida,entretenida y resignada es mucho más fácil de gobernar que una población consciente de sus intereses comunes.

Por eso se invierten fortunas en medios de comunicación,publicidad,espectáculos y redes sociales. 
No para informar,sino para modelar deseos. 
No para educar,sino para normalizar la desigualdad.

La persona que trabaja diez horas por día termina soñando con convertirse en millonaria,no con abolir las condiciones que la obligan a vender su tiempo para sobrevivir.

Y así,la rueda sigue girando.

Unos producen.

Otros acumulan.

Y muchos agradecen.

Pero la historia demuestra que ninguna injusticia es eterna. 
Llega un momento en que algunas palomas levantan la vista del suelo y descubren algo elemental: el problema nunca fue la cantidad de migajas.

El problema siempre fue quién se quedó con el pan.

Y cuando esa comprensión deja de ser individual para transformarse en conciencia colectiva,las migajas dejan de parecer un regalo y comienzan a verse como lo que realmente son: una pequeña devolución de todo aquello que previamente fue arrebatado.

Tal vez el primer paso hacia una sociedad más justa no sea pelear por una mejor posición debajo de la mesa.

Tal vez sea comprender que quienes construyen el pan tienen derecho a decidir qué hacer con él.

•••

🦅 "Y los halcones que se llenan la boca de patria son los principales cómplices; porque ya sabemos,que a los halcones no les gustan las palomas"
( Capítulo 2️⃣ )

Después de cada crisis aparecen.

No importa el país,la bandera o el idioma. Siempre están ahí.

Se envuelven en los colores nacionales,pronuncian discursos inflamados sobre el honor,la tradición y la defensa de la patria.
Hablan del sacrificio de los pueblos,de la grandeza nacional y de la necesidad de mantenerse unidos frente a amenazas externas.

Pero rara vez hablan de quién se queda con la riqueza que produce ese mismo pueblo al que dicen defender.

Son los halcones.

Los mismos que convierten la patria en un negocio y el patriotismo en una mercancía.
Los mismos que exigen sacrificios a los trabajadores mientras protegen los privilegios de quienes nunca se sacrifican por nada.

Los halcones no aman la patria.

Aman el poder.

Porque quien ama verdaderamente a su patria ama a su gente. Ama a quienes trabajan,producen,construyen,enseñan,curan,
cultivan y sostienen la vida cotidiana de una nación.

Pero los halcones no hablan de ellos.

Hablan de fronteras mientras entregan recursos.

Hablan de soberanía mientras subordinan economías enteras a intereses privados.

Hablan de independencia mientras abren las puertas a quienes convierten los países en mercados y a los ciudadanos en simples consumidores.

Su patriotismo termina exactamente donde comienzan sus intereses.

Por eso les molestan las palomas.

Porque las palomas representan a los pueblos comunes. A los millones que sobreviven con las migajas del sistema. A los que ponen el cuerpo en las fábricas,en los campos,en los hospitales y en las calles.

Y los halcones saben algo que intentan ocultar desesperadamente:

Si las palomas dejan de pelear entre sí por las migajas y empiezan a mirar hacia arriba,el negocio se termina.

Por eso necesitan dividirlas.

Las enfrentan por nacionalidades,religiones, colores de piel,costumbres o identidades políticas.
Les enseñan a desconfiar unas de otras mientras los verdaderos beneficiarios permanecen cómodamente fuera del alcance de cualquier crítica.

Cuando una paloma señala la mesa donde se acumula el banquete,aparece un halcón gritando "¡Patria!".

Cuando una paloma reclama justicia social,aparece un halcón acusándola de traición.

Cuando una paloma cuestiona los privilegios, aparece un halcón exigiendo obediencia.

Porque el nacionalismo vacío ha sido,muchas veces,el disfraz favorito de quienes necesitan que nada cambie.

Los pueblos ponen los muertos.

Los halcones escriben los discursos.

Los pueblos pagan las crisis.

Los halcones cobran los beneficios.

Los pueblos derraman la sangre.

Los halcones reparten medallas.

Y mientras tanto,los verdaderos problemas continúan intactos.

La concentración de la riqueza.

La explotación.

La desigualdad.

La dominación de unos pocos sobre la inmensa mayoría.

Por eso conviene desconfiar de quienes hablan demasiado de patria pero muy poco de pueblo.

De quienes defienden banderas mientras ignoran el hambre.

De quienes se emocionan con los símbolos,pero permanecen indiferentes ante la injusticia.

Porque una patria sin justicia social es apenas un territorio administrado por privilegiados.

Y los halcones lo saben.

Por eso vuelan alto,observan desde arriba y se llenan la boca de palabras grandilocuentes.

Lo que no soportan es que las palomas descubran su propia fuerza.

Porque el día que las palomas comprendan que son millones,los halcones dejarán de parecer invencibles.

Y entonces la patria dejará de ser una consigna utilizada desde arriba para transformarse,por fin,en una construcción colectiva levantada desde abajo.

•••

🐁"Y a las ratas sí les gustan los halcones, ¿paradoja si la hay verdad?"
( Capítulo 3️⃣ )

Después de las migajas,las palomas y los halcones,falta hablar de las ratas.

No de las que recorren alcantarillas y basurales buscando sobrevivir. 
Esas,al fin y al cabo,cumplen el papel que la naturaleza les asignó.

Hablo de otras.

De las que prosperan en los rincones oscuros de la política,de la economía y del poder. 
De las que nunca producen nada,pero siempre encuentran la forma de quedarse con una parte de lo producido por otros.
De las que viven de la especulación,de la corrupción,de la mentira organizada o de la miseria ajena.

Y si algo llama la atención,es la extraña relación que mantienen con los halcones.

Porque,en teoría,los halcones se presentan como cazadores implacables. 
Como guardianes del orden,la moral y la patria.
Como enemigos declarados de todo aquello que consideran una amenaza para el sistema que dicen proteger.

Sin embargo,las ratas parecen moverse con notable comodidad a su alrededor.

Una paradoja,si la hay.

O quizás no tanto.

Porque los halcones necesitan ratas.

Las necesitan para hacer el trabajo que no pueden realizar a plena luz del día.

Las necesitan para infiltrar,para corromper,para dividir,para comprar voluntades,para sembrar miedo y para ensuciar aquello que luego justificarán limpiar mediante la fuerza.

Las ratas,por su parte,necesitan halcones.

Necesitan protección.

Necesitan impunidad.

Necesitan que alguien vigile el cielo mientras ellas recorren los túneles.

Por eso,aunque públicamente aparenten despreciarse,suelen terminar compartiendo los mismos objetivos.

Los halcones ofrecen autoridad.

Las ratas ofrecen servicios.

Los halcones ponen los discursos.

Las ratas ponen los mecanismos.

Los halcones hablan de valores.

Las ratas administran negocios.

Y ambos terminan alimentándose del mismo cuerpo social.

Mientras las palomas discuten entre ellas por las migajas,las ratas vacían los graneros.

Mientras las palomas miran al suelo,los halcones las distraen desde el aire.

Y entre unos y otros,la riqueza colectiva cambia de manos una vez más.

Lo curioso es que las ratas casi nunca aparecen en los grandes relatos patrióticos.

No desfilan.

No cantan himnos.

No suelen ocupar los balcones desde donde se pronuncian los discursos.

Prefieren las oficinas discretas.

Los despachos cerrados.

Las reuniones privadas.

Los acuerdos sin testigos.

Porque saben que el poder más eficaz es el que permanece invisible.

Y ahí está el verdadero problema.

Muchos creen que la amenaza principal son los halcones porque son los más ruidosos.

Otros creen que son las ratas porque son las más oportunistas.

Pero la experiencia demuestra que el daño más profundo aparece cuando ambos actúan juntos.

Cuando la fuerza protege al privilegio.

Cuando la propaganda protege al saqueo.

Cuando la bandera protege al negocio.

Cuando el patriotismo se convierte en una cortina detrás de la cual unos pocos continúan acumulando lo que pertenece a muchos.

Por eso la paradoja no es que a las ratas les gusten los halcones.

La verdadera paradoja es que todavía haya palomas que crean que los halcones vuelan para protegerlas.

Porque mientras unas esperan protección y otras buscan refugio,los graneros siguen vaciándose.

Y siempre son los mismos quienes terminan llevándose el trigo.

•••

🐁 "Y al final,las ratas,de vez en cuando,se terminan comiendo también a algún halcón" 🦅
( Capítulo 4️⃣ ) 

Hay una vieja ilusión que suele acompañar a quienes ejercen el poder desde las alturas.

La ilusión de creerse indispensables.

Los halcones observan desde el cielo,dictan órdenes, reparten castigos y administran privilegios. Acostumbrados a que los demás bajen la cabeza cuando ellos despliegan las alas,terminan convencidos de que controlan todo lo que ocurre bajo sus dominios.

Pero la historia tiene un sentido del humor bastante cruel.

Porque quienes utilizan ratas para conservar el poder suelen olvidar una verdad elemental:

Las ratas no tienen lealtad.

Tienen apetito.

Mientras encuentran alimento,obedecen.

Mientras reciben protección, colaboran.

Mientras el negocio funciona,sonríen.

Pero jamás confunden conveniencia con fidelidad.

Las ratas no siguen banderas.

Siguen el olor de la comida.

Y cuando perciben que un halcón envejece,se debilita o deja de ser útil,comienzan a rodearlo con la misma paciencia con la que antes lo servían.

Primero llegan los rumores.

Luego las traiciones discretas.

Después los silencios oportunos.

Las puertas que dejan de abrirse.

Los teléfonos que dejan de sonar.

Los aliados que desaparecen.

Y finalmente llega el momento inevitable en que el antiguo depredador descubre que se encuentra solo.

Entonces comprende algo que las palomas habían entendido mucho antes:

Quien construye su poder sobre el miedo jamás construye lealtad.

Solo construye obediencia temporal.

Y la obediencia tiene fecha de vencimiento.

Las ratas conocen esa fecha mejor que nadie.

Por eso resulta tan frecuente ver cómo figuras que parecían intocables terminan abandonadas por quienes ayer las aplaudían.

Políticos.

Empresarios.

Militares.

Dirigentes.

Líderes de toda clase.

Durante años son presentados como gigantes.

Hasta que un día dejan de ser rentables.

Y entonces las mismas estructuras que los sostenían comienzan a devorarlos.

Sin remordimientos.

Sin gratitud.

Sin memoria.

Porque el oportunismo no reconoce amigos.

Reconoce oportunidades.

Quizás por eso los imperios terminan cayendo.

Las oligarquías terminan fragmentándose.

Las camarillas terminan enfrentándose entre sí.

Y los poderosos terminan descubriendo que los monstruos que ayudaron a alimentar ya no distinguen entre enemigos y aliados.

Cuando la codicia se convierte en el principio organizador de una sociedad,tarde o temprano termina consumiendo incluso a quienes creían beneficiarse de ella.

La codicia no conoce límites.

No respeta jerarquías.

No honra pactos.

No siente agradecimiento.

Y las ratas son su expresión más sincera.

Por eso,cuando vemos a una rata devorando a un halcón,no estamos presenciando una anomalía.

Estamos contemplando la consecuencia lógica de un sistema basado en la competencia permanente,en el interés individual y en la acumulación sin medida.

El halcón creyó que podía utilizar a la rata.

La rata creyó que podía utilizar al halcón.

Y durante un tiempo ambos tuvieron razón.

Hasta que llegó el momento en que uno de los dos se convirtió en alimento del otro.

Porque en el reino de la ambición desatada no existen compañeros eternos.

Solo presas temporales.

Y al final,cuando ya no quedan palomas para distraer ni graneros para saquear,las ratas terminan haciendo lo único que siempre supieron hacer:

Morder aquello que tienen más cerca.

Aunque lleve alas.

•••

🌐 "Así es,vivimos en un mundo plagado de palomas,halcones y ratas,mientras el Dios impuesto recibe un sabroso diezmo" 🙏
( Capítulo 5️⃣ )

Después de observar a las palomas disputándose las migajas,a los halcones administrando el cielo y a las ratas recorriendo los túneles del poder,queda una pregunta inevitable:

¿Quién bendice todo este orden de cosas?

Porque ningún sistema de dominación se sostiene únicamente por la fuerza.

Las armas pueden imponer obediencia.

El dinero puede comprar voluntades.

La propaganda puede moldear conciencias.

Pero para que una injusticia dure generaciones necesita algo más profundo: necesita convertirse en algo natural,algo sagrado,algo que no deba ser cuestionado.

Y ahí aparece el Dios impuesto.

No necesariamente el Dios de la fe sincera de los humildes. No el refugio espiritual de quien busca respuestas frente al dolor o la incertidumbre.

Hablo del Dios convertido en institución.

Del Dios transformado en herramienta de poder.

Del Dios que bendice tronos,fortunas y privilegios.

Del Dios que parece tener una paciencia infinita con los poderosos y una exigencia implacable con los pobres.

Porque resulta curioso.

Cuando una paloma reclama justicia,le hablan de resignación.

Cuando exige dignidad,le hablan de humildad.

Cuando cuestiona el orden establecido,le hablan de obediencia.

Y mientras tanto,quienes acumulan riquezas obscenas reciben bendiciones,homenajes y lugares preferenciales en los templos.

Como si el cielo tuviera acciones en la bolsa.

Como si la eternidad cobrara comisiones.

Como si la divinidad necesitara intermediarios para escuchar el sufrimiento humano.

Entonces aparece el diezmo.

La contribución.

La ofrenda.

El sacrificio económico presentado como virtud.

Y una vez más,las manos callosas financian estructuras construidas para convencerlas de aceptar su propia condición.

La paloma entrega una parte de lo poco que posee.

El halcón recibe legitimidad moral.

La rata encuentra nuevos pasillos por donde circular.

Y el negocio continúa funcionando.

Porque los sistemas de poder más sofisticados no solo gobiernan los cuerpos.

Gobiernan las ideas.

Gobiernan las esperanzas.

Gobiernan los miedos.

Gobiernan incluso aquello que ocurre después de la muerte.

Nada resulta más eficaz que convencer a una persona de que su recompensa llegará en otro mundo mientras otros disfrutan de las riquezas en este.

Y así pasan los siglos.

Cambian las banderas.

Cambian los gobiernos.

Cambian los nombres de las instituciones.

Pero las relaciones de poder permanecen sorprendentemente parecidas.

Las palomas trabajan.

Los halcones administran.

Las ratas negocian.

Y desde algún altar,púlpito o tribuna,alguien recuerda que todo forma parte de un orden supuestamente superior.

Un orden que siempre parece beneficiar a los mismos.

Sin embargo,la historia también demuestra otra cosa.

Cada vez que los seres humanos comenzaron a pensar por sí mismos,a cuestionar dogmas y a examinar críticamente las verdades heredadas,los pilares de ese orden empezaron a temblar.

Porque ninguna autoridad es eterna.

Ni la política.

Ni la económica.

Ni la religiosa.

Todas dependen,en última instancia,de que las personas crean en ellas.

Y cuando la conciencia despierta,los viejos hechizos pierden fuerza.

Tal vez por eso los poderosos han temido tanto al pensamiento crítico.

Porque una paloma que empieza a preguntarse por las migajas deja de ser una simple paloma.

Porque un pueblo que comienza a cuestionar a los halcones deja de obedecer por reflejo.

Porque una sociedad que identifica a las ratas deja de confiar en sus túneles.

Y porque un ser humano que aprende a pensar sin intermediarios descubre que la dignidad vale más que cualquier promesa vendida a cambio de un diezmo.

Entonces el cielo deja de ser una oficina administrativa del poder terrenal.

Y la libertad comienza,precisamente,donde termina el miedo a formular preguntas.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

martes, 16 de junio de 2026

•Trump se va con las manos vacías•Una forma "elegante" de capitular✍️



Al comenzar este conflicto,muchos celebraban con entusiasmo una nueva demostración del poder militar estadounidense. 
Los grandes medios repetían el mismo libreto de siempre: amenazas,ultimátums y la aparente certeza de que la voluntad de Washington terminaría imponiéndose sobre cualquier nación que se interpusiera en sus intereses geopolíticos.

Sin embargo,desde el inicio sostuve que esta historia podía tener un desenlace muy diferente para los Estados Unidos.

Hoy,desde esta lectura política,Donald Trump se marcha de este episodio con las manos vacías. 

El acuerdo de paz firmado con el gobierno iraní no parece otorgarle ninguno de los objetivos que justificaron la escalada inicial del conflicto. 
🔸No hubo un cambio de régimen en Irán,
no se logró destruir ni desmantelar definitivamente su capacidad nuclear y,lejos de quebrar su influencia regional,Teherán mantiene una posición estratégica determinante sobre el Estrecho de Ormuz,
una de las arterias más importantes para el comercio energético mundial.

La realidad vuelve a demostrar que la superioridad militar no garantiza victorias políticas. 
La historia reciente está llena de intervenciones que prometieron transformaciones rápidas y terminaron evidenciando los límites del poder imperial. 
Afganistán e Irak son heridas aún abiertas que muestran que bombardear ciudades es mucho más sencillo que doblegar la voluntad de un pueblo decidido a defender su soberanía.

Resulta llamativo observar cómo quienes suelen presentar a los Estados Unidos como una fuerza invencible evitan ahora profundizar en las razones de este desenlace. 
Porque aceptar esta realidad implica reconocer algo incómodo: existen países que,con todas sus contradicciones y particularidades,no están dispuestos a arrodillarse ante las presiones externas.

🇮🇷 Es evidente que aquí existe un solo país al que no pudieron doblegar.

Más allá de las simpatías o diferencias que pueda generar el gobierno iraní,
lo que queda expuesto es el fracaso de una estrategia basada en la coerción permanente.
Cuando la diplomacia aparece después de las amenazas y las demostraciones de fuerza, suele hacerlo no desde la posición del vencedor absoluto,sino desde el reconocimiento de que ciertos objetivos eran simplemente inalcanzables.

El mundo atraviesa una etapa de transformaciones profundas. 
La hegemonía unipolar que emergió tras la Guerra Fría muestra signos evidentes de desgaste. 
Nuevos actores disputan espacios de influencia y la capacidad de imponer unilateralmente decisiones sobre otros Estados parece encontrar límites cada vez más visibles.

Quizás la mayor derrota no sea militar ni diplomática, sino simbólica.
Porque cada vez que una potencia fracasa en imponer sus condiciones,se debilita el relato de la inevitabilidad del dominio imperial.

Los pueblos del mundo deberían observar estos acontecimientos con atención.
No para idealizar gobiernos ni para caer en simplificaciones,sino para comprender que ningún poder es eterno y que la resistencia frente a las imposiciones externas continúa siendo un factor decisivo en la historia contemporánea.

Una vez más,queda al descubierto que la fuerza de las armas puede destruir infraestructuras,sembrar miedo y causar sufrimiento, pero no siempre logra quebrar la determinación política de quienes deciden no rendirse.

Y esa,quizás,sea la lección más incómoda para quienes creen que el mundo puede seguir gobernándose desde la amenaza y la imposición.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

domingo, 14 de junio de 2026

🏆 "El Mundial: el gran negocio de la pasión ajena" ⚽

Cada cuatro años,el planeta parece detenerse. Las banderas cubren balcones y ventanas,los rostros se pintan con colores patrios y millones de trabajadores depositan sus esperanzas,sus alegrías y sus frustraciones en noventa minutos de fútbol. 

El Mundial se presenta como la gran fiesta de la humanidad. 

Pero detrás de la euforia colectiva existe una realidad mucho menos romántica: la industria multimillonaria que convierte la pasión popular en una fuente inagotable de ganancias para una minoría privilegiada.

El proletariado consciente pierde la consciencia durante un mes. Se entrega a un ritual cuidadosamente construido para anestesiar, aunque sea temporalmente, el peso de su propia realidad. 

Durante ese tiempo,las preocupaciones cotidianas parecen postergarse: los salarios insuficientes,la precarización laboral,las injusticias sociales,las guerras que destruyen pueblos enteros y las desigualdades que el propio sistema produce y necesita para sostenerse.

Sin embargo,cuando el último silbato anuncia el final del torneo,el trabajador regresa a la misma existencia que había dejado en pausa. Los verdaderos vencedores nunca estuvieron dentro del campo de juego. 

Son aquellos que se enriquecen administrando la pasión de millones,quienes transformaron al deporte más popular del planeta en un negocio tan lucrativo como políticamente funcional.

La FIFA no es simplemente una organización deportiva. Es una estructura de poder global capaz de influir en gobiernos,movilizar enormes recursos económicos y proyectar una imagen de neutralidad que rara vez resiste un análisis profundo. Mientras predica valores universales de unidad y respeto,se sienta a negociar con Estados cuestionados por violaciones a los derechos humanos, corporaciones con intereses geopolíticos definidos y figuras cuya impunidad parece estar garantizada por el dinero y la influencia.

La hipocresía también tiene un sillón reservado en la mesa de la máxima competencia futbolística.

El campeón levantará la copa entre lágrimas y celebraciones. Millones brindarán por la gloria deportiva. Pero quizás ese brindis también sea por la poca salud que aún conserva el llamado "rey de los deportes",cada vez más subordinado a intereses económicos,políticos y comerciales que poco tienen que ver con el juego mismo.

Y aun así,permanece una silla vacía. 

Rusia fue excluida de la competencia por decisión de las autoridades que administran el fútbol mundial. Más allá de las razones esgrimidas y de los debates geopolíticos que ello implica,surge una pregunta incómoda: ¿puede hablarse de un campeón absoluto cuando las decisiones políticas intervienen directamente en quién puede o no competir? ¿Dónde comienza la ética y dónde termina la conveniencia política?

El fútbol ha dejado de ser únicamente un deporte. Se ha convertido en un gigantesco escenario donde convergen intereses económicos,disputas de poder y operaciones simbólicas destinadas a moldear la percepción colectiva. 

Funciona como espectáculo,como negocio y,muchas veces,como distracción masiva frente a conflictos mucho más profundos que atraviesan a nuestras sociedades.

Mientras muchos gritan gol,miles gritan de dolor.

Mientras las cámaras enfocan estadios repletos y ceremonias espectaculares,continúan las guerras,la explotación y las injusticias que rara vez ocupan el centro de la escena mediática. 

El balón sigue rodando mientras,lejos de las tribunas,otros pagan con sufrimiento las consecuencias de un mundo organizado en función de intereses que exceden largamente al deporte.

No se trata de condenar al fútbol ni de negar la genuina emoción que despierta. 

El problema no es la pasión popular; es la utilización de esa pasión como mercancía y como herramienta de distracción. 

El problema aparece cuando el espectáculo logra eclipsar la capacidad crítica de quienes,terminada la fiesta,deben volver a enfrentar las mismas condiciones de desigualdad que existían antes del primer partido.

Quizás el verdadero desafío no sea dejar de amar el fútbol,sino impedir que el fútbol nos haga olvidar todo lo demás.

Porque la pelota puede detenerse. El Mundial puede terminar. Los campeones pueden cambiar.

Pero la realidad de millones continúa jugando un partido mucho más difícil,uno donde todavía queda pendiente conquistar algo más importante que una copa: la dignidad,la justicia y la conciencia colectiva.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

viernes, 12 de junio de 2026

🗓️ "Los días,los meses y los años son cobardes"


Los días,los meses y los años son cobardes. 
Pasan con una velocidad insolente cuando la vida exige respuestas y se arrastran con crueldad cuando el dolor ocupa una silla en nuestra mesa. 

Se presentan como jueces imparciales,
pero no son más que testigos mudos de la lucha humana; incapaces de detener una injusticia,incapaces de devolver un abrazo perdido,incapaces de impedir que el mundo siga girando sobre las espaldas cansadas de quienes siempre sostienen el peso de la historia.

Nos enseñaron a confiar en el tiempo como si fuera un médico silencioso,un arquitecto de olvidos,una promesa de reparación. 

Pero el tiempo no cura por sí mismo. 

No derrota la explotación ni derriba los privilegios construidos sobre el sufrimiento ajeno. 

El tiempo solo avanza.

Somos nosotros quienes debemos decidir si avanzamos con él o si lo enfrentamos con la dignidad de quienes se niegan a aceptar la resignación como destino.

Los días son cobardes porque nunca se quedan para explicar por qué algunas heridas permanecen abiertas mientras otras cicatrizan. 

Los meses son cobardes porque acumulan ausencias y nostalgias sin ofrecer respuestas. 

Los años son cobardes porque pretenden convencernos de que todo ha cambiado,cuando muchas veces los mismos mecanismos de opresión continúan disfrazados con nuevos nombres y nuevas máscaras.

Sin embargo,hay algo que el tiempo no puede doblegar: la voluntad humana cuando se convierte en conciencia. 
Porque la memoria es un acto de rebeldía. 
Recordar a quienes lucharon,a quienes resistieron,a quienes soñaron con un mundo más justo,es desafiar la cobardía de los calendarios. 
Es negarse a que el olvido se convierta en política y que la indiferencia sea la norma.

He aprendido que no hay heroísmo en esperar pasivamente que los años hagan el trabajo que nos corresponde. 

La esperanza no es un refugio cómodo; es una construcción diaria,áspera,colectiva. 
Se levanta con pequeñas convicciones y grandes desobediencias frente a todo aquello que pretende convencernos de que nada puede transformarse.

Los días,los meses y los años son cobardes. Nosotros no tenemos ese privilegio.

Porque mientras exista una injusticia que denunciar,una verdad que defender,una obra que crear o una palabra capaz de despertar conciencias,el tiempo seguirá siendo apenas una medida. 
Seremos nosotros quienes le demos significado.

Y quizás,cuando todo parezca perdido y el calendario insista en pasar sus páginas indiferentes,descubramos que la verdadera valentía nunca estuvo en el tiempo que transcurre,sino en las personas qué,a pesar del desgaste y las derrotas,deciden seguir levantándose para luchar,amar,crear y dejar una huella que ningún día,ningún mes y ningún año pueda borrar.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

sábado, 6 de junio de 2026

♾️ "El Infinito del Indio" ♾️


El puño en alto,la mirada oculta tras las gafas oscuras y una energía inconfundible. 

Es una imagen de fuerza,de rebelión y de una conexión profunda con su "misa". 

Pero hoy,al contemplar esta fotografía,la reflexión adquiere un tono distinto.

El fallecimiento del Indio Solari no marca el final de su camino,sino la transición de la leyenda al mito. 
Como lo sugiere ese símbolo metálico del infinito entrelazado con su nombre en la parte superior,su legado se vuelve eterno.

El Indio no fue solo un cantante; fue la voz de generaciones enteras,un poeta que supo descifrar la melancolía y la rabia de una sociedad con una lírica enigmática pero dolorosamente real. 
Su partida nos deja un vacío,pero también nos hereda un cancionero que seguirá resonando como un grito de identidad.
Esa figura,de blanco y negro,nos recuerda que el rock más puro se nutre de contrastes: de la oscuridad y la luz,del dolor y la redención. 
Hoy lloramos al hombre,pero celebramos la obra que se ha fundido con el infinito. 
Su música sigue viva en cada acorde,en cada pogo,y en la memoria de un pueblo que nunca lo olvidará.
La imagen nos permite congelar ese momento de eternidad. 
Y en ese instante perpetuo,el Indio Solari sigue allí,con el puño en alto,recordándonos que la resistencia y la pasión nunca mueren.

Hasta siempre,Indio. 
Tu infinito acaba de empezar.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

🌼 Mayo,mes de la memoria: Presidente:❗el silencio también es complicidad❗

En Uruguay hay heridas que no han cerrado porque jamás se dijo toda la verdad.
Cada 20 de mayo,miles de personas vuelven a las calles en la histórica Marcha del Silencio para exigir lo mismo que el pueblo reclama desde hace décadas:

¿Dónde están?

No es una consigna vacía.
Es el grito desgarrador de madres,padres,hijos,hermanos y compañeros que todavía esperan saber qué hicieron con los detenidos desaparecidos durante la dictadura fascista y cívico-militar que asoló al país entre 1973 y 1985.

Porque aquí no hubo “errores”.
Hubo terrorismo de Estado.

Hubo secuestros,torturas, asesinatos,desapariciones forzadas y centros clandestinos operando con total impunidad. 

Hubo un aparato represivo organizado para perseguir militantes sociales, sindicales,estudiantiles y políticos. 

Hubo militares y civiles que decidieron convertir al miedo en forma de gobierno.

Y lo más grave:
todavía hoy existen pactos de silencio.

Es imposible creer que después de tantos años las Fuerzas Armadas “no sepan nada”.
La información existe.
Los archivos existen.
Los responsables existen.
Y quienes callan,protegen.

Por eso el Estado uruguayo tiene una deuda moral, histórica y humana que no puede seguir postergándose. 

No alcanza con discursos emotivos cada 20 de mayo ni con declaraciones institucionales cuidadosamente redactadas. La verdad no puede seguir enterrada bajo toneladas de burocracia,encubrimientos y cobardías políticas.

🔸El Presidente de la República,Yamandú Orsi, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas,tiene la responsabilidad política e institucional de dar una orden clara y categórica al Ejército: abrir todos los archivos,entregar toda la información y terminar definitivamente con el encubrimiento.

No puede haber medias tintas frente a crímenes de lesa humanidad.
No puede existir “prudencia” cuando hay familias enteras que llevan medio siglo esperando respuestas.
No puede hablarse de democracia plena mientras continúe la impunidad.

La memoria no es revancha.
La memoria es justicia.
Es dignidad.
Es la obligación ética de un pueblo que se niega a aceptar que los asesinos mueran protegidos por el silencio corporativo.

Cada detenido desaparecido representa una ausencia que atraviesa generaciones.
Cada cuerpo que falta es una condena para la conciencia del país.
Y cada militar que calla,cada archivo oculto,cada gobierno que evita confrontar con el poder castrense,prolonga el crimen.

Porque la desaparición forzada no termina mientras no aparezca la verdad.

Por eso este 20 de mayo la consigna vuelve a retumbar con más fuerza que nunca:

Contra la impunidad de ayer y de hoy.
Verdad y justicia.
¿Dónde están?

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 


🌼 Mayo mes de la MEMORIA 🌼

Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. 

¿Dónde están?

🕊️31° Marcha del silencio 

🗓️ Miércoles 20 mayo

🕧 19:00 h

📍 Rivera y Jackson

miércoles, 13 de mayo de 2026

❗“Un "comunista" en un portaviones yankee: la degradación política que no puede tolerarse. Del antiimperialismo a la sumisión: la penosa postal"❗

Como ya dije en repetidas veces,la imagen de un presidente uruguayo que se dice de "izquierda" subiéndose con naturalidad a un portaviones de los Estados Unidos no es un gesto inocente, protocolar ni “diplomático”. 

Es un símbolo político. 

Y los símbolos,en política, importan. 

Mucho más cuando ese portaviones representa la maquinaria militar más agresiva del planeta,la misma que ha sembrado guerras,bloqueos,invasiones y muerte en nombre de la “libertad” mientras aplasta pueblos enteros para defender los intereses del imperialismo norteamericano.

Lo ocurrido el sábado 2 de mayo con la visita de Yamandú Orsi a un portaviones estadounidense constituye una señal gravísima de subordinación política e ideológica. 

🔸Pero todavía más indignante resulta saber que un militante del Partido Comunista de Uruguay,hoy ocupando el cargo de prosecretario de la Intendencia de Canelones, integró esa comitiva sin ningún tipo de contradicción visible. 

🔸Sin vergüenza. 

🔸Sin dignidad revolucionaria. 

🔸Sin memoria histórica.

No estamos hablando de un error administrativo ni de una confusión diplomática. Estamos hablando de una claudicación política inadmisible para alguien que se reivindique comunista.

El imperialismo yankee no es una abstracción académica. Tiene nombre,bandera, bases militares,bloqueos económicos y millones de muertos sobre sus espaldas. Es el mismo imperialismo que financió dictaduras en América Latina,que sostuvo golpes de Estado,que persiguió y asesinó comunistas,que convirtió pueblos enteros en cementerios para defender los intereses de Wall Street. Y hoy,bajo el liderazgo reaccionario y ultracapitalista de Donald Trump,vuelve a exhibir su rostro más brutal, más arrogante y más peligroso.

🔸Por eso resulta intolerable que un integrante del Partido Comunista participe sonriente de una puesta en escena militar del enemigo histórico de los pueblos.

¿Qué dirían los comunistas que fueron perseguidos, encarcelados,torturados y asesinados por las dictaduras apoyadas por Estados Unidos? ¿Qué pensaría Rodney Arismendi al ver a dirigentes y militantes naturalizando la convivencia política con los símbolos militares del imperialismo? ¿En qué momento algunos perdieron completamente el sentido de pertenencia ideológica?

El problema no es solamente individual. El problema es político y moral. 

🔸Porque cuando un Partido Comunista comienza a tolerar estas desviaciones, cuando el oportunismo institucional pasa por encima de los principios,cuando los cargos pesan más que las convicciones,entonces deja de actuar como una herramienta revolucionaria y comienza a convertirse en una estructura vaciada de contenido.

🔸Un comunista no puede ser neutral frente al imperialismo. 

🔸Mucho menos participar de sus espectáculos militares. 

🔸No existe “protocolo” que justifique la humillación ideológica.

Por eso,quien integró esa comitiva debe renunciar inmediatamente a su cargo en la Intendencia de Canelones y ser expulsado del Partido Comunista de Uruguay. 

No por capricho ni por sectarismo,sino por coherencia política elemental. 

Porque un Partido que no defiende sus principios termina arrodillado ante el poder que decía combatir.

Y mientras algunos se sacan fotos en portaviones norteamericanos,los pueblos siguen pagando el precio del saqueo imperialista,las guerras y la miseria que el capitalismo exporta al mundo.

La historia enseña algo muy simple: cada vez que la izquierda abandona sus banderas antiimperialistas para volverse “razonable” ante el poder,termina siendo funcional al enemigo de clase.

🔸Y los comunistas auténticos no nacieron para agradarle al imperialismo. Nacieron para combatirlo.

(...)

✓ 🔸Corolario inevitable: 

🔸El Partido Comunista de Uruguay,ante la magnitud del repudio generado,terminó solicitándole la renuncia a su cargo. 

🔸Sin embargo,el intendente de Canelones decidió no aceptarla. Y eso vuelve todo todavía más penoso.

🔸Porque cuando un dirigente que participó de una demostración de subordinación al imperialismo permanece cómodamente en funciones gracias al respaldo institucional,el mensaje político que se transmite es devastador: los principios pueden negociarse,las contradicciones pueden maquillarse y la dignidad ideológica puede quedar subordinada a los equilibrios de poder.

🔸No alcanza con pedir renuncias si después el aparato político protege a quienes cruzan límites que jamás debieron cruzarse. 

🔸La consecuencia política no puede depender de cálculos administrativos ni de conveniencias coyunturales.

🔸Un Partido Comunista que se respete a sí mismo no puede convivir mansamente con estas concesiones. Porque cuando la firmeza ideológica desaparece,lo que queda es apenas una cáscara vacía repitiendo viejas consignas sin voluntad real de enfrentarse al poder.

El Intendente declaró qué,además de no aceptarle la renuncia,se iba a reunir con él; ¿qué saldrá de ese encuentro? ¿Aceptará el respaldo del Intendente y seguirá en funciones?

Más allá de eso,lo que sí debe ser contundente es el Partido Comunista,expulsando de sus filas al personaje en cuestión.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️