Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

jueves, 16 de julio de 2026

👷¿Cómo se construye un sindicato fuerte?¿A quién debe responder el proletariado?👷

Un sindicato fuerte no se construye únicamente con un gran número de afiliados ni con una estructura burocrática. Su verdadera fortaleza reside en su capacidad para organizar, educar y movilizar a la clase trabajadora en defensa de sus intereses históricos.

Desde la perspectiva del marxismo,el sindicato no debe convertirse en un simple intermediario entre el capital y el trabajo ni limitarse a negociar mejoras salariales. 
Esa es una de sus funciones inmediatas,pero no la única. Su tarea fundamental consiste en desarrollar la conciencia de clase, fortalecer la solidaridad entre los trabajadores y preparar las condiciones para una transformación profunda de la sociedad.

El proletariado no debe responder a los intereses de los empresarios,de los gobiernos de turno ni de las instituciones que buscan conciliar lo irreconciliable: 
la explotación del trabajo por el capital. 
Debe responder,ante todo,a los intereses de su propia clase.

Un sindicato que depende económicamente del Estado,que subordina sus decisiones a los partidos burgueses o que renuncia a la lucha para convertirse en un simple administrador de conflictos,termina alejándose de las necesidades reales de los trabajadores. 
La independencia de clase constituye uno de los principios esenciales de una organización sindical combativa.

La unidad sindical tampoco significa uniformidad ni obediencia ciega a una dirección. 
La verdadera unidad nace de la participación democrática de las bases,de la discusión política y de la disciplina consciente adoptada colectivamente. 
Un sindicato vive en las asambleas,en la organización cotidiana y en la participación activa de sus afiliados.

También es indispensable la formación política. 
Un trabajador que comprende las causas de su explotación está en mejores condiciones de defender sus derechos que quien sólo conoce sus consecuencias. La educación sindical,el estudio de la historia del movimiento obrero y del marxismo fortalecen la organización y la preparan para enfrentar las ofensivas del capital.

La solidaridad constituye otro pilar fundamental. Cuando un sector entra en conflicto,toda la clase trabajadora debería comprender que ese conflicto también le pertenece. 
La fragmentación sólo beneficia a quienes viven de la división de los trabajadores.

Finalmente,un sindicato fuerte no pierde de vista el horizonte histórico de la emancipación del proletariado. 
La lucha por mejores salarios,por condiciones dignas de trabajo y por derechos laborales es necesaria,pero adquiere un significado más profundo cuando forma parte de un proyecto de liberación de toda la clase obrera.

En definitiva,el proletariado debe responder únicamente a sus propios intereses de clase. Un sindicato fuerte es aquel que organiza,educa,moviliza y mantiene su independencia frente a toda forma de subordinación al capital,colocando siempre en el centro a quienes producen la riqueza de la sociedad: los trabajadores.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

viernes, 10 de julio de 2026

🗣️"En el imperio no se puede confiar ni un tantito así"•°



Como decía Ernesto "Che" Guevara: "En el imperio no se puede confiar ni un tantito así". 

No era una frase lanzada al viento ni una consigna vacía. Era la conclusión de quien conoció de cerca el funcionamiento del imperialismo estadounidense y comprendió que sus compromisos duran únicamente mientras sirven a sus intereses.

La reciente reanudación de las hostilidades por parte de Estados Unidos,apenas unas semanas después de la firma de un memorando de entendimiento que supuestamente abría el camino hacia un acuerdo definitivo,vuelve a demostrar una realidad histórica que muchos insisten en ignorar. 
Para Washington,los tratados,los altos al fuego y las negociaciones son herramientas tácticas,no compromisos éticos. 
Se respetan mientras resulten convenientes; cuando dejan de serlo,se rompen sin el menor escrúpulo.

No es un hecho aislado. 
La historia del último siglo está llena de ejemplos en los que Estados Unidos ha firmado acuerdos para luego incumplirlos,ha promovido negociaciones mientras preparaba nuevas agresiones o ha utilizado la diplomacia como un mecanismo para ganar tiempo y reorganizar su estrategia militar y política.

Por eso resulta ingenuo pensar que el imperialismo actuará guiado por principios de buena fe. 

Su lógica no responde al derecho internacional ni al bienestar de los pueblos. Responde a intereses geopolíticos,económicos y militares. 

Allí donde existen recursos estratégicos,posiciones de poder o gobiernos que desafían su hegemonía,aparecen las sanciones,las amenazas,los bloqueos y,cuando lo consideran necesario,la guerra.

Quienes aún creen que el imperialismo puede convertirse en un garante de la paz deberían revisar la historia con mayor detenimiento. 
No basta con escuchar los discursos oficiales ni dejarse llevar por la propaganda de los grandes medios. 
Los hechos hablan por sí solos,y una vez más muestran la enorme distancia que existe entre las palabras y las acciones de Washington.

El Che no hablaba desde el odio,sino desde la experiencia revolucionaria y el análisis político. 
Su advertencia conserva hoy una vigencia extraordinaria. 
Confiar ciegamente en el imperialismo significa ignorar décadas de intervenciones,golpes de Estado,invasiones y promesas incumplidas.

Los pueblos que luchan por su soberanía tienen el deber de aprender de la historia. 
Porque quien olvida las lecciones del pasado termina pagando nuevamente el precio de la ingenuidad.

(...)

🔸Pero,Irán lo sabía,y sus dirigentes no padecen de esa ingenuidad,los estaban esperando y,la agresión de los EEUU y su principal socio,el ente sionista,ya están sufriendo las consecuencias. Irán respondió con total contundencia,su capacidad de respuesta está,no solo intacta,si no que se dispara al instante. ¿Todavía no entendieron que no pueden ganar esta guerra?,pues me temo que está vez se duplicará el costo,no solo para el imperio,también para sus aliados de la región que prestan sus territorios para lanzar los ataques; traidores,gusanos que se alimentan de la manzana podrida del amo imperial.

🔸El demente de la Casa Blanca está tenzando demasiado la cuerda y se le va a partir.

🇮🇷 Los persas,con sus siglos de luchas y de sangre a cuestas,no van a entregar su soberanía ¡Jamás se rendirán! 

(...)

Hoy,más que nunca,las palabras del Che resuenan con fuerza: 🗣️"En el imperio no se puede confiar ni un tantito así". 
La realidad vuelve a darle la razón.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

lunes, 6 de julio de 2026

🐴 La fábula del burro que soñaba con ser jinete•°


Había una vez un burro fuerte y trabajador que, desde que salía el sol hasta que caía la noche,cargaba sobre su lomo sacos de trigo, herramientas y hasta el propio amo cuando este no quería caminar.

El burro vivía mejor que los animales más pobres del campo. Tenía un establo con techo,comía todos los días y, de vez en cuando,el amo le regalaba una manzana. Eso bastó para que comenzara a creer que no era como los demás.

—Yo no soy un simple animal de carga —repetía orgulloso.— Estoy más cerca del amo que de esos bueyes,ovejas y gallinas.

Los otros animales sonreían con tristeza.
Veían cómo el amo le colocaba cada vez una silla más pesada,una carga más grande y un arnés más ajustado. Sin embargo, el burro interpretaba cada nuevo peso como un ascenso.

Un viejo caballo,que había servido durante muchos años,le dijo:

—No confundas los privilegios con la libertad. 
El amo no te carga porque seas uno de los suyos; te carga porque eres útil.

Pero el burro se burló.

—Hablas así porque fracasaste. Algún día seré jinete y no volveré a cargar nada.

Pasaron los años. 
El amo compró una máquina para hacer el trabajo pesado. 
El burro,viejo y agotado, esperaba que lo sentaran finalmente a la mesa de los dueños.

En cambio,el amo abrió la tranquera y lo echó del campo.

—Mientras servías para producir ganancias eras importante. Ahora solo ocupas espacio.

El burro miró hacia la casa grande. Esperó una invitación que nunca llegó.

Entonces comprendió que jamás había sido parte de la familia del amo. Solo había sido una herramienta un poco mejor cuidada que las demás.

Los animales del campo lo recibieron sin rencor. Compartieron con él el poco alimento que tenían y le enseñaron algo que nunca había querido escuchar: que la fuerza de cada uno,aislada,solo enriquecía al amo; pero unida a la de los demás podía cambiar el destino del campo entero.
(?)

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

domingo, 5 de julio de 2026

🔸¿Por qué Marx,Engels y Lenin siguen teniendo razón?☭



Han pasado más de ciento cincuenta años desde que Marx y Engels escribieron sus principales obras,y más de un siglo desde la Revolución de Octubre.
Sin embargo,hay una pregunta que el capitalismo todavía no ha podido responder: si los trabajadores son quienes producen toda la riqueza de una sociedad,¿por qué no son ellos quienes gobiernan y deciden sobre el destino de esa riqueza?

Nos han hecho creer que el empresario crea la riqueza. 🗣️Es falso.

Sin obreros no hay fábricas funcionando,sin campesinos no hay alimentos,sin docentes no hay educación,sin personal de la salud no hay hospitales,sin transportistas no circulan las mercancías y sin millones de trabajadores el mundo simplemente se detiene.

🗣️El trabajo humano es el motor de la historia.

🔸Marx comprendió que el capitalismo no vive de otra cosa que de apropiarse de una parte del valor generado por la clase trabajadora.
Ese mecanismo continúa vigente. Cambiaron las tecnologías,aparecieron las plataformas digitales,la inteligencia artificial y los gigantes financieros,pero la lógica sigue siendo la misma: unos pocos concentran la riqueza producida por millones.

🔸Engels desmontó el mito del Estado neutral. 
Desde la perspectiva marxista,las leyes,las instituciones y las estructuras de poder reflejan los intereses predominantes de cada época. 
Basta observar quién financia campañas electorales,quién controla los grandes medios de comunicación y quién influye sobre las principales decisiones económicas para comprender que el poder político y el poder económico mantienen una estrecha relación.

🔸Lenin dio un paso más. Comprendió que la clase trabajadora no podía limitarse a pedir reformas a quienes dominaban el sistema,sino que debía organizarse para construir un poder propio.
Porque ningún privilegio histórico ha desaparecido por simple generosidad de quienes lo disfrutaban.

La historia demuestra que cada derecho conquistado —la jornada de ocho horas,las vacaciones,la seguridad social,la organización sindical o el salario digno— fue arrancado mediante la lucha colectiva,nunca como un regalo.

Por eso resulta tan incómodo el marxismo. Porque no invita a resignarse; invita a comprender. 
No enseña a aceptar la explotación como un destino inevitable,sino a identificar sus causas y a preguntarse cómo transformarlas.

Desde hace décadas intentan convencernos de que el socialismo fracasó y que el capitalismo representa el fin de la historia. Pero mientras existan trabajadores que producen muchísimo más de lo que reciben,mientras unos pocos acumulen fortunas inmensas y millones de personas vivan con incertidumbre,las preguntas formuladas por Marx,Engels y Lenin seguirán abiertas.

No sostengo que debamos repetir mecánicamente cada experiencia del pasado. 
Cada pueblo debe encontrar su propio camino. 
Pero sí creo que hay un principio que conserva plena vigencia: quienes crean la riqueza deberían ejercer un papel decisivo en la conducción democrática de la economía y del Estado.

Ese principio no pertenece al pasado.

Pertenece al futuro.

Porque el verdadero conflicto nunca fue entre ricos y pobres; fue,y sigue siendo,entre quienes viven de su trabajo y quienes viven del trabajo ajeno.

Y mientras exista esa contradicción,
Marx,Engels y Lenin seguirán siendo leídos, discutidos y combatidos. 
No porque sus adversarios les den la razón,
sino porque la realidad vuelve,una y otra vez,a poner sobre la mesa las mismas preguntas que ellos formularon hace más de un siglo.

Las ideas pueden ser perseguidas,censuradas o deformadas. 
Pero cuando nacen de las contradicciones reales de una sociedad,siempre encuentran el camino para volver a abrirse paso.

Y esa es,quizás,la mayor victoria del pensamiento revolucionario: seguir incomodando a un sistema que todavía no ha logrado resolver las injusticias que prometió superar.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

viernes, 3 de julio de 2026

🇻🇪 La solidaridad selectiva con Venezuela: cuando la geopolítica dicta la empatía•°

De un tiempo a esta parte asistimos a un fenómeno que no deja de llamar la atención: una repentina y masiva demostración de solidaridad con Venezuela por parte de actores que durante años guardaron un silencio absoluto.

Desde el fútbol de selecciones hasta grandes multinacionales,pasando por organismos deportivos internacionales e innumerables empresas que hoy descubren un supuesto interés por el pueblo venezolano,pareciera que de pronto Venezuela existe para el mundo.

•La pregunta es inevitable: 
¿dónde estuvo esa solidaridad durante los años en que el país fue sometido a sanciones económicas,bloqueos financieros,campañas de desinformación y permanentes intentos de aislamiento internacional? 
•¿Dónde estaban las grandes voces del deporte,del espectáculo y de las corporaciones cuando millones de venezolanos sufrían las consecuencias de medidas impulsadas desde los principales centros de poder mundial?

🔸La respuesta,desde mi perspectiva,resulta evidente. 

La solidaridad que hoy se exhibe no nace de una preocupación genuina por el pueblo venezolano,sino que responde a los cambios en la correlación de fuerzas y a los intereses geopolíticos de quienes históricamente han pretendido ejercer influencia sobre América Latina. 

•Cuando los intereses del gran capital y de las potencias encuentran terreno fértil,aparecen los discursos humanitarios,las campañas mediáticas y las manifestaciones públicas de apoyo. 

•Cuando esos intereses chocan con gobiernos que defienden un proyecto soberano,el silencio suele ser ensordecedor.

🔸Durante los gobiernos de Hugo Chávez y posteriormente de Nicolás Maduro,Venezuela fue objeto de una ofensiva política,económica y comunicacional sin precedentes.
Sin embargo,difícilmente se vieron campañas internacionales promovidas por las mismas instituciones que hoy parecen tan comprometidas con el país. 

•Esa diferencia de trato no puede ser ignorada.

•La historia demuestra que el imperialismo rara vez actúa únicamente mediante intervenciones militares. También opera a través del poder económico,mediático, financiero y cultural. 

•La construcción de consensos,la legitimación de determinados actores y la normalización de ciertos procesos forman parte de estrategias mucho más amplias que exceden ampliamente el plano político.

•Por eso resulta legítimo desconfiar cuando quienes durante años permanecieron indiferentes aparecen de repente abrazando una causa que antes ignoraban.

 •La solidaridad auténtica no cambia según soplen los vientos del poder ni depende de la conveniencia de los mercados. 
Se mantiene firme incluso cuando hacerlo implica enfrentar los intereses de los poderosos.

🔸Estoy convencido de que Hugo Chávez habría denunciado esta situación con la misma claridad con la que denunció durante años los mecanismos de dominación imperial sobre Nuestra América.
Su pensamiento siempre apuntó a la defensa de la soberanía de los pueblos y a la necesidad de construir una integración latinoamericana independiente de los grandes centros de poder.

🔸La historia todavía está escribiéndose. 
Y como tantas veces ocurrió en nuestro continente,será el tiempo quien termine revelando quiénes actuaron por convicción y quiénes lo hicieron por conveniencia. 

🔸Los pueblos tienen memoria,y tarde o temprano la historia termina colocando a cada uno en el lugar que le corresponde.

💥 Donde la historia arroja a los traidores siempre estará ahí,esperando a los que vendieron la soberanía de su patria; porque crean amigos,de cobardes y vendidos está repleto su basurero.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 


domingo, 21 de junio de 2026

🕊️ "Entre palomas,halcones y ratas"🐁 ••🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️••


🕊️ "Las migajas del capitalismo y las palomas que se alimentan de ellas"
( Capítulo 1️⃣ )

Vivimos en una época extraña.

Nunca hubo tanta riqueza acumulada en tan pocas manos y, sin embargo,nunca se habló tanto de oportunidades,libertad individual y progreso para todos.
Mientras unos pocos poseen más de lo que podrían gastar en varias vidas,millones celebran con entusiasmo la posibilidad de acceder a una pequeña porción de aquello que ellos mismos ayudaron a producir.

El capitalismo tiene una habilidad extraordinaria: no solo explota el trabajo de las mayorías,sino que además logra que una parte de esas mayorías se sienta agradecida por las migajas que caen de la mesa de los poderosos.

Y es ahí donde aparecen las palomas.

No hablo de las aves que revolotean en las plazas. Hablo de esas personas que han sido convencidas de que el problema no es la mesa donde se acumula el banquete,sino la cantidad de migajas que reciben del suelo. 
Personas que ya no cuestionan la existencia de privilegios obscenos,sino que compiten entre sí para obtener una porción un poco más grande de los restos.

Las vemos en todas partes.

Defienden empresarios multimillonarios como si fueran benefactores de la humanidad. 
Celebran despidos porque aumentan las ganancias de una empresa. 
Justifican salarios miserables porque "al menos hay trabajo". 
Aplauden que les devuelvan una mínima parte de lo que producen y llaman a eso éxito personal.

Se acostumbraron a mirar hacia arriba con admiración y hacia los costados con desprecio.

El capitalismo moderno no necesita únicamente fábricas,bancos o ejércitos. Necesita algo mucho más eficiente: necesita conciencia colonizada. 
Necesita individuos que crean que la riqueza de unos pocos es el resultado exclusivo del mérito y que la pobreza de millones es consecuencia de defectos personales.

Porque cuando las víctimas terminan defendiendo el sistema que las perjudica,el sistema alcanza su máxima perfección.

Las palomas no cuestionan quién se queda con el pan. Discuten entre ellas por las migajas.

Mientras tanto,quienes ocupan los lugares de privilegio observan desde arriba. 
Saben que una población dividida,entretenida y resignada es mucho más fácil de gobernar que una población consciente de sus intereses comunes.

Por eso se invierten fortunas en medios de comunicación,publicidad,espectáculos y redes sociales. 
No para informar,sino para modelar deseos. 
No para educar,sino para normalizar la desigualdad.

La persona que trabaja diez horas por día termina soñando con convertirse en millonaria,no con abolir las condiciones que la obligan a vender su tiempo para sobrevivir.

Y así,la rueda sigue girando.

Unos producen.

Otros acumulan.

Y muchos agradecen.

Pero la historia demuestra que ninguna injusticia es eterna. 
Llega un momento en que algunas palomas levantan la vista del suelo y descubren algo elemental: el problema nunca fue la cantidad de migajas.

El problema siempre fue quién se quedó con el pan.

Y cuando esa comprensión deja de ser individual para transformarse en conciencia colectiva,las migajas dejan de parecer un regalo y comienzan a verse como lo que realmente son: una pequeña devolución de todo aquello que previamente fue arrebatado.

Tal vez el primer paso hacia una sociedad más justa no sea pelear por una mejor posición debajo de la mesa.

Tal vez sea comprender que quienes construyen el pan tienen derecho a decidir qué hacer con él.

•••

🦅 "Y los halcones que se llenan la boca de patria son los principales cómplices; porque ya sabemos,que a los halcones no les gustan las palomas"
( Capítulo 2️⃣ )

Después de cada crisis aparecen.

No importa el país,la bandera o el idioma. Siempre están ahí.

Se envuelven en los colores nacionales,pronuncian discursos inflamados sobre el honor,la tradición y la defensa de la patria.
Hablan del sacrificio de los pueblos,de la grandeza nacional y de la necesidad de mantenerse unidos frente a amenazas externas.

Pero rara vez hablan de quién se queda con la riqueza que produce ese mismo pueblo al que dicen defender.

Son los halcones.

Los mismos que convierten la patria en un negocio y el patriotismo en una mercancía.
Los mismos que exigen sacrificios a los trabajadores mientras protegen los privilegios de quienes nunca se sacrifican por nada.

Los halcones no aman la patria.

Aman el poder.

Porque quien ama verdaderamente a su patria ama a su gente. Ama a quienes trabajan,producen,construyen,enseñan,curan,
cultivan y sostienen la vida cotidiana de una nación.

Pero los halcones no hablan de ellos.

Hablan de fronteras mientras entregan recursos.

Hablan de soberanía mientras subordinan economías enteras a intereses privados.

Hablan de independencia mientras abren las puertas a quienes convierten los países en mercados y a los ciudadanos en simples consumidores.

Su patriotismo termina exactamente donde comienzan sus intereses.

Por eso les molestan las palomas.

Porque las palomas representan a los pueblos comunes. A los millones que sobreviven con las migajas del sistema. A los que ponen el cuerpo en las fábricas,en los campos,en los hospitales y en las calles.

Y los halcones saben algo que intentan ocultar desesperadamente:

Si las palomas dejan de pelear entre sí por las migajas y empiezan a mirar hacia arriba,el negocio se termina.

Por eso necesitan dividirlas.

Las enfrentan por nacionalidades,religiones, colores de piel,costumbres o identidades políticas.
Les enseñan a desconfiar unas de otras mientras los verdaderos beneficiarios permanecen cómodamente fuera del alcance de cualquier crítica.

Cuando una paloma señala la mesa donde se acumula el banquete,aparece un halcón gritando "¡Patria!".

Cuando una paloma reclama justicia social,aparece un halcón acusándola de traición.

Cuando una paloma cuestiona los privilegios, aparece un halcón exigiendo obediencia.

Porque el nacionalismo vacío ha sido,muchas veces,el disfraz favorito de quienes necesitan que nada cambie.

Los pueblos ponen los muertos.

Los halcones escriben los discursos.

Los pueblos pagan las crisis.

Los halcones cobran los beneficios.

Los pueblos derraman la sangre.

Los halcones reparten medallas.

Y mientras tanto,los verdaderos problemas continúan intactos.

La concentración de la riqueza.

La explotación.

La desigualdad.

La dominación de unos pocos sobre la inmensa mayoría.

Por eso conviene desconfiar de quienes hablan demasiado de patria pero muy poco de pueblo.

De quienes defienden banderas mientras ignoran el hambre.

De quienes se emocionan con los símbolos,pero permanecen indiferentes ante la injusticia.

Porque una patria sin justicia social es apenas un territorio administrado por privilegiados.

Y los halcones lo saben.

Por eso vuelan alto,observan desde arriba y se llenan la boca de palabras grandilocuentes.

Lo que no soportan es que las palomas descubran su propia fuerza.

Porque el día que las palomas comprendan que son millones,los halcones dejarán de parecer invencibles.

Y entonces la patria dejará de ser una consigna utilizada desde arriba para transformarse,por fin,en una construcción colectiva levantada desde abajo.

•••

🐁"Y a las ratas sí les gustan los halcones, ¿paradoja si la hay verdad?"
( Capítulo 3️⃣ )

Después de las migajas,las palomas y los halcones,falta hablar de las ratas.

No de las que recorren alcantarillas y basurales buscando sobrevivir. 
Esas,al fin y al cabo,cumplen el papel que la naturaleza les asignó.

Hablo de otras.

De las que prosperan en los rincones oscuros de la política,de la economía y del poder. 
De las que nunca producen nada,pero siempre encuentran la forma de quedarse con una parte de lo producido por otros.
De las que viven de la especulación,de la corrupción,de la mentira organizada o de la miseria ajena.

Y si algo llama la atención,es la extraña relación que mantienen con los halcones.

Porque,en teoría,los halcones se presentan como cazadores implacables. 
Como guardianes del orden,la moral y la patria.
Como enemigos declarados de todo aquello que consideran una amenaza para el sistema que dicen proteger.

Sin embargo,las ratas parecen moverse con notable comodidad a su alrededor.

Una paradoja,si la hay.

O quizás no tanto.

Porque los halcones necesitan ratas.

Las necesitan para hacer el trabajo que no pueden realizar a plena luz del día.

Las necesitan para infiltrar,para corromper,para dividir,para comprar voluntades,para sembrar miedo y para ensuciar aquello que luego justificarán limpiar mediante la fuerza.

Las ratas,por su parte,necesitan halcones.

Necesitan protección.

Necesitan impunidad.

Necesitan que alguien vigile el cielo mientras ellas recorren los túneles.

Por eso,aunque públicamente aparenten despreciarse,suelen terminar compartiendo los mismos objetivos.

Los halcones ofrecen autoridad.

Las ratas ofrecen servicios.

Los halcones ponen los discursos.

Las ratas ponen los mecanismos.

Los halcones hablan de valores.

Las ratas administran negocios.

Y ambos terminan alimentándose del mismo cuerpo social.

Mientras las palomas discuten entre ellas por las migajas,las ratas vacían los graneros.

Mientras las palomas miran al suelo,los halcones las distraen desde el aire.

Y entre unos y otros,la riqueza colectiva cambia de manos una vez más.

Lo curioso es que las ratas casi nunca aparecen en los grandes relatos patrióticos.

No desfilan.

No cantan himnos.

No suelen ocupar los balcones desde donde se pronuncian los discursos.

Prefieren las oficinas discretas.

Los despachos cerrados.

Las reuniones privadas.

Los acuerdos sin testigos.

Porque saben que el poder más eficaz es el que permanece invisible.

Y ahí está el verdadero problema.

Muchos creen que la amenaza principal son los halcones porque son los más ruidosos.

Otros creen que son las ratas porque son las más oportunistas.

Pero la experiencia demuestra que el daño más profundo aparece cuando ambos actúan juntos.

Cuando la fuerza protege al privilegio.

Cuando la propaganda protege al saqueo.

Cuando la bandera protege al negocio.

Cuando el patriotismo se convierte en una cortina detrás de la cual unos pocos continúan acumulando lo que pertenece a muchos.

Por eso la paradoja no es que a las ratas les gusten los halcones.

La verdadera paradoja es que todavía haya palomas que crean que los halcones vuelan para protegerlas.

Porque mientras unas esperan protección y otras buscan refugio,los graneros siguen vaciándose.

Y siempre son los mismos quienes terminan llevándose el trigo.

•••

🐁 "Y al final,las ratas,de vez en cuando,se terminan comiendo también a algún halcón" 🦅
( Capítulo 4️⃣ ) 

Hay una vieja ilusión que suele acompañar a quienes ejercen el poder desde las alturas.

La ilusión de creerse indispensables.

Los halcones observan desde el cielo,dictan órdenes, reparten castigos y administran privilegios. Acostumbrados a que los demás bajen la cabeza cuando ellos despliegan las alas,terminan convencidos de que controlan todo lo que ocurre bajo sus dominios.

Pero la historia tiene un sentido del humor bastante cruel.

Porque quienes utilizan ratas para conservar el poder suelen olvidar una verdad elemental:

Las ratas no tienen lealtad.

Tienen apetito.

Mientras encuentran alimento,obedecen.

Mientras reciben protección, colaboran.

Mientras el negocio funciona,sonríen.

Pero jamás confunden conveniencia con fidelidad.

Las ratas no siguen banderas.

Siguen el olor de la comida.

Y cuando perciben que un halcón envejece,se debilita o deja de ser útil,comienzan a rodearlo con la misma paciencia con la que antes lo servían.

Primero llegan los rumores.

Luego las traiciones discretas.

Después los silencios oportunos.

Las puertas que dejan de abrirse.

Los teléfonos que dejan de sonar.

Los aliados que desaparecen.

Y finalmente llega el momento inevitable en que el antiguo depredador descubre que se encuentra solo.

Entonces comprende algo que las palomas habían entendido mucho antes:

Quien construye su poder sobre el miedo jamás construye lealtad.

Solo construye obediencia temporal.

Y la obediencia tiene fecha de vencimiento.

Las ratas conocen esa fecha mejor que nadie.

Por eso resulta tan frecuente ver cómo figuras que parecían intocables terminan abandonadas por quienes ayer las aplaudían.

Políticos.

Empresarios.

Militares.

Dirigentes.

Líderes de toda clase.

Durante años son presentados como gigantes.

Hasta que un día dejan de ser rentables.

Y entonces las mismas estructuras que los sostenían comienzan a devorarlos.

Sin remordimientos.

Sin gratitud.

Sin memoria.

Porque el oportunismo no reconoce amigos.

Reconoce oportunidades.

Quizás por eso los imperios terminan cayendo.

Las oligarquías terminan fragmentándose.

Las camarillas terminan enfrentándose entre sí.

Y los poderosos terminan descubriendo que los monstruos que ayudaron a alimentar ya no distinguen entre enemigos y aliados.

Cuando la codicia se convierte en el principio organizador de una sociedad,tarde o temprano termina consumiendo incluso a quienes creían beneficiarse de ella.

La codicia no conoce límites.

No respeta jerarquías.

No honra pactos.

No siente agradecimiento.

Y las ratas son su expresión más sincera.

Por eso,cuando vemos a una rata devorando a un halcón,no estamos presenciando una anomalía.

Estamos contemplando la consecuencia lógica de un sistema basado en la competencia permanente,en el interés individual y en la acumulación sin medida.

El halcón creyó que podía utilizar a la rata.

La rata creyó que podía utilizar al halcón.

Y durante un tiempo ambos tuvieron razón.

Hasta que llegó el momento en que uno de los dos se convirtió en alimento del otro.

Porque en el reino de la ambición desatada no existen compañeros eternos.

Solo presas temporales.

Y al final,cuando ya no quedan palomas para distraer ni graneros para saquear,las ratas terminan haciendo lo único que siempre supieron hacer:

Morder aquello que tienen más cerca.

Aunque lleve alas.

•••

🌐 "Así es,vivimos en un mundo plagado de palomas,halcones y ratas,mientras el Dios impuesto recibe un sabroso diezmo" 🙏
( Capítulo 5️⃣ )

Después de observar a las palomas disputándose las migajas,a los halcones administrando el cielo y a las ratas recorriendo los túneles del poder,queda una pregunta inevitable:

¿Quién bendice todo este orden de cosas?

Porque ningún sistema de dominación se sostiene únicamente por la fuerza.

Las armas pueden imponer obediencia.

El dinero puede comprar voluntades.

La propaganda puede moldear conciencias.

Pero para que una injusticia dure generaciones necesita algo más profundo: necesita convertirse en algo natural,algo sagrado,algo que no deba ser cuestionado.

Y ahí aparece el Dios impuesto.

No necesariamente el Dios de la fe sincera de los humildes. No el refugio espiritual de quien busca respuestas frente al dolor o la incertidumbre.

Hablo del Dios convertido en institución.

Del Dios transformado en herramienta de poder.

Del Dios que bendice tronos,fortunas y privilegios.

Del Dios que parece tener una paciencia infinita con los poderosos y una exigencia implacable con los pobres.

Porque resulta curioso.

Cuando una paloma reclama justicia,le hablan de resignación.

Cuando exige dignidad,le hablan de humildad.

Cuando cuestiona el orden establecido,le hablan de obediencia.

Y mientras tanto,quienes acumulan riquezas obscenas reciben bendiciones,homenajes y lugares preferenciales en los templos.

Como si el cielo tuviera acciones en la bolsa.

Como si la eternidad cobrara comisiones.

Como si la divinidad necesitara intermediarios para escuchar el sufrimiento humano.

Entonces aparece el diezmo.

La contribución.

La ofrenda.

El sacrificio económico presentado como virtud.

Y una vez más,las manos callosas financian estructuras construidas para convencerlas de aceptar su propia condición.

La paloma entrega una parte de lo poco que posee.

El halcón recibe legitimidad moral.

La rata encuentra nuevos pasillos por donde circular.

Y el negocio continúa funcionando.

Porque los sistemas de poder más sofisticados no solo gobiernan los cuerpos.

Gobiernan las ideas.

Gobiernan las esperanzas.

Gobiernan los miedos.

Gobiernan incluso aquello que ocurre después de la muerte.

Nada resulta más eficaz que convencer a una persona de que su recompensa llegará en otro mundo mientras otros disfrutan de las riquezas en este.

Y así pasan los siglos.

Cambian las banderas.

Cambian los gobiernos.

Cambian los nombres de las instituciones.

Pero las relaciones de poder permanecen sorprendentemente parecidas.

Las palomas trabajan.

Los halcones administran.

Las ratas negocian.

Y desde algún altar,púlpito o tribuna,alguien recuerda que todo forma parte de un orden supuestamente superior.

Un orden que siempre parece beneficiar a los mismos.

Sin embargo,la historia también demuestra otra cosa.

Cada vez que los seres humanos comenzaron a pensar por sí mismos,a cuestionar dogmas y a examinar críticamente las verdades heredadas,los pilares de ese orden empezaron a temblar.

Porque ninguna autoridad es eterna.

Ni la política.

Ni la económica.

Ni la religiosa.

Todas dependen,en última instancia,de que las personas crean en ellas.

Y cuando la conciencia despierta,los viejos hechizos pierden fuerza.

Tal vez por eso los poderosos han temido tanto al pensamiento crítico.

Porque una paloma que empieza a preguntarse por las migajas deja de ser una simple paloma.

Porque un pueblo que comienza a cuestionar a los halcones deja de obedecer por reflejo.

Porque una sociedad que identifica a las ratas deja de confiar en sus túneles.

Y porque un ser humano que aprende a pensar sin intermediarios descubre que la dignidad vale más que cualquier promesa vendida a cambio de un diezmo.

Entonces el cielo deja de ser una oficina administrativa del poder terrenal.

Y la libertad comienza,precisamente,donde termina el miedo a formular preguntas.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

martes, 16 de junio de 2026

•Trump se va con las manos vacías•Una forma "elegante" de capitular✍️



Al comenzar este conflicto,muchos celebraban con entusiasmo una nueva demostración del poder militar estadounidense. 
Los grandes medios repetían el mismo libreto de siempre: amenazas,ultimátums y la aparente certeza de que la voluntad de Washington terminaría imponiéndose sobre cualquier nación que se interpusiera en sus intereses geopolíticos.

Sin embargo,desde el inicio sostuve que esta historia podía tener un desenlace muy diferente para los Estados Unidos.

Hoy,desde esta lectura política,Donald Trump se marcha de este episodio con las manos vacías. 

El acuerdo de paz firmado con el gobierno iraní no parece otorgarle ninguno de los objetivos que justificaron la escalada inicial del conflicto. 
🔸No hubo un cambio de régimen en Irán,
no se logró destruir ni desmantelar definitivamente su capacidad nuclear y,lejos de quebrar su influencia regional,Teherán mantiene una posición estratégica determinante sobre el Estrecho de Ormuz,
una de las arterias más importantes para el comercio energético mundial.

La realidad vuelve a demostrar que la superioridad militar no garantiza victorias políticas. 
La historia reciente está llena de intervenciones que prometieron transformaciones rápidas y terminaron evidenciando los límites del poder imperial. 
Afganistán e Irak son heridas aún abiertas que muestran que bombardear ciudades es mucho más sencillo que doblegar la voluntad de un pueblo decidido a defender su soberanía.

Resulta llamativo observar cómo quienes suelen presentar a los Estados Unidos como una fuerza invencible evitan ahora profundizar en las razones de este desenlace. 
Porque aceptar esta realidad implica reconocer algo incómodo: existen países que,con todas sus contradicciones y particularidades,no están dispuestos a arrodillarse ante las presiones externas.

🇮🇷 Es evidente que aquí existe un solo país al que no pudieron doblegar.

Más allá de las simpatías o diferencias que pueda generar el gobierno iraní,
lo que queda expuesto es el fracaso de una estrategia basada en la coerción permanente.
Cuando la diplomacia aparece después de las amenazas y las demostraciones de fuerza, suele hacerlo no desde la posición del vencedor absoluto,sino desde el reconocimiento de que ciertos objetivos eran simplemente inalcanzables.

El mundo atraviesa una etapa de transformaciones profundas. 
La hegemonía unipolar que emergió tras la Guerra Fría muestra signos evidentes de desgaste. 
Nuevos actores disputan espacios de influencia y la capacidad de imponer unilateralmente decisiones sobre otros Estados parece encontrar límites cada vez más visibles.

Quizás la mayor derrota no sea militar ni diplomática, sino simbólica.
Porque cada vez que una potencia fracasa en imponer sus condiciones,se debilita el relato de la inevitabilidad del dominio imperial.

Los pueblos del mundo deberían observar estos acontecimientos con atención.
No para idealizar gobiernos ni para caer en simplificaciones,sino para comprender que ningún poder es eterno y que la resistencia frente a las imposiciones externas continúa siendo un factor decisivo en la historia contemporánea.

Una vez más,queda al descubierto que la fuerza de las armas puede destruir infraestructuras,sembrar miedo y causar sufrimiento, pero no siempre logra quebrar la determinación política de quienes deciden no rendirse.

Y esa,quizás,sea la lección más incómoda para quienes creen que el mundo puede seguir gobernándose desde la amenaza y la imposición.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️