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jueves, 25 de diciembre de 2025

☭ ¿Por qué las tropas nazis preferían rendirse ante los Aliados occidentales y no ante el Ejército Rojo? 🚩

 

Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial,
un patrón se repitió de manera sistemática: cuando la derrota alemana era inevitable,decenas de miles de soldados nazis buscaron desesperadamente rendirse ante británicos y estadounidenses,evitando a toda costa caer prisioneros del Ejército Rojo. 
No fue casualidad ni simple rumor. 
Fue una decisión racional,política y moralmente reveladora.


La respuesta es tan evidente como incómoda para ciertos relatos históricos: los nazis sabían exactamente lo que habían hecho en el Este.

🔸El frente oriental: una guerra de exterminio:

La invasión a la Unión Soviética no fue una guerra convencional. 
Fue concebida desde el inicio como una guerra de aniquilación. 
En territorio soviético,el ejército alemán y las SS llevaron adelante:
🔸Ejecuciones masivas de civiles🔸
🔸Destrucción sistemática de aldeas🔸
🔸Hambre planificada como arma de guerra🔸
🔸Exterminio de judíos, comunistas y partisanos🔸
🔸Trato brutal a prisioneros de guerra soviéticos (millones murieron)🔸

No se trató de “excesos aislados”,sino de una política de Estado. 
Los soldados alemanes sabían que habían sido parte —activa o pasiva— de crímenes sin precedentes. 
Y sabían también que el Ejército Rojo no avanzaba como fuerza ocupante neutral,sino como un pueblo en armas que había pagado la guerra con más de 27 millones de muertos.

🔸El miedo a la justicia,
y a la venganza histórica:

Rendirse ante los soviéticos significaba enfrentar:
🔸Juicios
🔸Años de cautiverio
🔸Trabajos forzados
🔸Y,sobre todo,la mirada de quienes habían visto su tierra arrasada🔸

No era solo temor a represalias. 
Era el reconocimiento tácito de una culpa histórica. 
El soldado nazi sabía que, 
del lado oriental,no había relato edulcorado posible.

🔸Occidente: rendición,reciclaje y silencio:

En cambio,rendirse ante Estados Unidos o Gran Bretaña ofrecía otra perspectiva:
🔸Mejores condiciones de prisioneros🔸
🔸Reintegración relativamente rápida🔸
🔸Y,en muchos casos,olvido conveniente🔸

•Con el inicio de la Guerra Fría,numerosos oficiales nazis fueron reciclados:
Científicos incorporados a programas militares
Espías y cuadros de inteligencia reutilizados
Criminales de guerra convertidos en “aliados tácticos” contra el comunismo.
•El enemigo ya no era el fascismo derrotado,sino el socialismo victorioso. 
Y eso cambió muchas prioridades morales.

•La diferencia esencial:

Por eso las tropas nazis corrían hacia el oeste mientras el Ejército Rojo avanzaba desde el este.
No huían solo de los soviéticos: huían de la verdad histórica.
El Ejército Rojo no solo derrotó militarmente al nazismo; lo desnudó. 
Mostró al mundo los campos,las fosas comunes,las ciudades arrasadas. 
Plantó su bandera en Berlín no como gesto simbólico, sino como resultado de una guerra librada casa por casa,cadáver por cadáver.

Que los nazis prefirieran rendirse a los Aliados occidentales no habla de la “crueldad soviética”,como tantas veces se intenta insinuar. 
↪️Habla,más bien,de:
🔸La magnitud de los crímenes cometidos en el Este🔸
🔸El papel decisivo de la Unión Soviética en la derrota del fascismo🔸
🔸Y la diferencia entre una justicia histórica incómoda y una conveniencia política calculada🔸


La historia es clara.
Quienes incendiaron pueblos,asesinaron civiles y soñaron con esclavizar continentes sabían perfectamente ante quién podían fingir arrepentimiento y ante quién no.

☭ Porque el Ejército Rojo no venía a negociar el relato.
Venía a cerrar una cuenta escrita con sangre. ☭

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

🗣️"Que los estandartes fascistas estén a los pies de los vencedores"

 
Que los estandartes fascistas estén a los pies de los vencedores no es una imagen de revancha: es una imagen de justicia histórica. 
Es la representación simbólica de un límite que los pueblos del mundo,a un costo inmenso en vidas,decidieron trazar con claridad: el fascismo no puede ni debe volver a erigirse como proyecto político legítimo.

El fascismo no es una simple ideología más en el mercado de las ideas. 

Es la negación violenta de la humanidad del otro,la exaltación de la muerte como método de gobierno y la organización sistemática del terror para preservar privilegios de clase. 
Allí donde avanzó,dejó campos de concentración,pueblos arrasados,culturas perseguidas y millones de trabajadores sacrificados en nombre del capital,la raza o la nación “superior”.

Por eso,cuando sus símbolos y estandartes yacen derrotados,no se humilla a un pueblo: se honra a las víctimas. 
Se rinde tributo a quienes resistieron,a quienes organizaron la lucha clandestina,a quienes empuñaron las armas o sostuvieron la esperanza desde las fábricas,los campos,las cárceles y los frentes de batalla. 
Cada bandera fascista caída es una victoria de la vida sobre la barbarie.

La historia enseña que el fascismo no surge de la nada. 
Es la respuesta desesperada de las clases dominantes cuando el orden capitalista entra en crisis y ya no puede sostenerse por medios “democráticos”. 
Por eso reaparece una y otra vez,maquillado de nuevos discursos,intentando lavar su pasado criminal y presentarse como “orden”, “seguridad” o “patriotismo”. 
Olvidar esto es abrirle nuevamente la puerta.
Mantener los estandartes fascistas a los pies de los vencedores es también un acto de memoria activa. 
No para regodearse en el triunfo,sino para recordar que la lucha contra el fascismo es permanente,que ninguna conquista es irreversible y que la neutralidad frente al odio organizado siempre termina favoreciendo al opresor.
No se trata de glorificar la guerra,sino de afirmar con firmeza que hay causas que justifican la resistencia. 
Que hay momentos en la historia donde la humanidad avanza porque alguien dijo “hasta aquí” y estuvo dispuesto a defenderlo. 
Y que,frente al fascismo,no caben ambigüedades: se lo derrota,se lo juzga y se lo mantiene fuera del futuro.

Que sus estandartes permanezcan en el suelo, 
no por venganza,sino como advertencia. 
Porque cada vez que el fascismo intenta levantarse, los pueblos tienen derecho —y deber— de volver a hacerlo caer.

(...)


🔸La verdad histórica que incomoda: Stalin,el Ejército Rojo y la derrota del fascismo 🚩☭

La mayor maquinaria de guerra fascista jamás vista fue detenida y derrotada no por casualidad ni por milagro,sino por la acción consciente de un pueblo organizado y un liderazgo firme. 

Joseph Stalin encabezó la resistencia histórica que aplastó al nazifascismo,junto a un pueblo soviético que nunca se dio por vencido,incluso cuando el costo fue inconmensurable. 
Negar este hecho no es ignorancia: es una operación política.

Cuando los estandartes fascistas fueron arrojados a los pies del gran Lenin,no se trató solo del final de una guerra. 
Fue el derrumbe de un proyecto de exterminio que amenazaba a toda la humanidad. 
Fue la victoria del Ejército Rojo de obreros y campesinos,la victoria de nuestra clase,organizada,disciplinada y consciente de que lo que estaba en juego no era solo un territorio,sino el futuro mismo del mundo.

El verdadero punto de quiebre para el fascismo no fue el desembarco en Normandía,por más épico que la propaganda occidental haya querido presentarlo. 
El auténtico día D del fascismo fue la invasión a la Unión Soviética,cuando Hitler decidió avanzar hacia el Este y cavó su propia tumba histórica. 
Desde Moscú hasta Stalingrado,desde Kursk hasta Berlín,fue allí donde el monstruo fue desangrado,derrotado y finalmente destruido.

Que hoy se intente igualar a Stalin con Hitler no es un error académico ni un debate inocente: es una falsificación deliberada de la historia. 
Es el intento del imperialismo de borrar el papel central de la URSS en la derrota del fascismo,de deslegitimar la experiencia socialista y de ocultar que fue un Estado obrero el que salvó a la humanidad de la barbarie nazi. 
No se puede equiparar al verdugo con quien lo derrotó,sin traicionar la verdad histórica.

Estas distorsiones no duelen por casualidad. 
Duelen porque revelan una verdad incómoda: que el fascismo fue vencido por un sistema que el capitalismo teme,que la clase trabajadora organizada puede no solo resistir,sino vencer incluso a la más brutal maquinaria militar jamás construida. 
Por eso se contaminó durante décadas a parte del mundo con mentiras,silencios y tergiversaciones.

La bandera obrera flameando victoriosa sobre el Reichstag no fue solo una imagen: fue un mensaje al mundo. 
Fue la prueba material de que los pueblos,bajo un liderazgo decidido y con un proyecto histórico claro,pueden derrotar incluso a las fuerzas más oscuras de la historia. 
Esa bandera no representa el pasado; representa una advertencia permanente para quienes sueñan con restaurar el fascismo bajo nuevos disfraces.

La historia está ahí,escrita con sangre,sacrificio y heroísmo colectivo. 
Y habla con contundencia. 
Por más que les duela a los imperialistas,la derrota del fascismo tuvo un nombre, 
un ejército y una clase social como protagonista. 
Negarlo no cambiará los hechos. 
Recordarlo es un acto de memoria,de justicia y de compromiso con el futuro.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️