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viernes, 6 de febrero de 2026

🔸¿Se puede ser comunista y ministro de un gobierno burgués? ☭



La frase del ministro de Trabajo y Seguridad Social,Juan Castillo —"no me ando escondiendo,soy de izquierda,soy comunista e integro este gobierno”— no es solo una declaración personal. Es una afirmación política de enorme peso simbólico. Y por eso mismo merece ser analizada con seriedad,no desde el insulto fácil ni desde la defensa automática.

Porque el problema no es si Castillo “se siente” comunista. El problema es qué significa ser comunista cuando se ocupa un cargo central en un gobierno que administra el capitalismo.

🔸El Estado no es neutral:

El Ministerio de Trabajo no es una ONG. 
Es una herramienta del Estado,y el Estado,bajo el capitalismo,no es un árbitro entre iguales: es una estructura que garantiza la reproducción del poder económico de la burguesía.

Cuando un ministro firma decretos,arbitra conflictos laborales o define marcos de negociación colectiva,no lo hace desde una hoja en blanco: lo hace dentro de reglas que protegen la propiedad privada,la rentabilidad empresarial y la estabilidad del sistema.

🤔 Entonces la pregunta no es ideológica sino práctica:

🔸¿A quién benefician las decisiones cuando hay choque entre capital y trabajo?

Si,ante un conflicto entre obreros y empresarios,el ministro termina votando, negociando o resolviendo en favor de la patronal —aunque sea “por responsabilidad”, “por gobernabilidad” o “para no desestabilizar”— entonces no importa cuántas veces se diga comunista: está actuando como gestor del orden burgués.

🔸Gobernar no es lo mismo que luchar:

El comunismo no es una identidad cultural. 
No es una remera,ni una épica personal,
ni una declaración en una entrevista.
El comunismo es una posición frente al poder.

Un comunista no es quien se sienta en una silla del Estado capitalista,sino quien organiza y fortalece al proletariado para superar ese Estado.

Cuando aceptás ser ministro en un gobierno como el actual del Frente Amplio —que no cuestiona la propiedad privada de los grandes medios de producción,que paga la deuda externa,que protege bancos,exportadoras y grandes capitales— aceptás también las reglas del juego del capital.

Y esas reglas no las cambia la buena voluntad de un ministro.

🔸El Frente Amplio no gobierna para el socialismo:

El Frente Amplio gobierna dentro del marco del capitalismo uruguayo.
Puede hacerlo con rostro más humano,con políticas sociales,con discurso progresista. 
Pero no gobierna contra la burguesía: gobierna con la burguesía.

•Los grandes bancos siguen ganando.
•Las multinacionales siguen explotando.
•La tierra sigue concentrada.
•La clase trabajadora sigue vendiendo su fuerza de trabajo para sobrevivir.

En ese contexto,un Ministerio de Trabajo no es un instrumento de revolución,sino de administración del conflicto de clases.

Y administrar el conflicto no es lo mismo que ponerse del lado de una clase.

No alcanza con decir “soy comunista”

Si ante una negociación salarial el resultado es ajuste.
Si ante una huelga el Estado presiona para que se levante.
Si ante una patronal que chantajea se opta por “cuidar la inversión”.

Entonces ya está todo dicho.

No importa cuántas veces alguien diga que es comunista.
Lo que define es a quién sirve su poder.

Y el poder de un ministro,hoy,sirve al funcionamiento del capitalismo uruguayo.

🔸La verdad incómoda:

Por eso molesta tanto esta discusión.
Porque deja al desnudo una verdad que muchos no quieren mirar:

🔸No se puede ser comunista y,al mismo tiempo,administrador leal de un Estado burgués.

Se puede ser de izquierda.
Se puede ser progresista.
Se puede ser reformista.
Pero comunista,en el sentido histórico,político y de clase de la palabra,NO.

Y cuando las decisiones finales terminan favoreciendo a los empresarios,
las palabras sobran.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️