Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

sábado, 18 de agosto de 2018

IDEA VILARIÑO 🖋

🔸Reseña biográfica

🔹Poeta uruguaya nacida un 18 de agosto en Montevideo 1920.

↪Además de poeta,fue crítica literaria, traductora,compositora y educadora.

🔹En 1985,tras la dictadura,obtuvo la Cátedra de Literatura Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias 
de la Educación de la Universidad de la República.

↪De sus traducciones sobresalen los trabajos realizados sobre Shakespeare,reconocidos ampliamente por la crítica.

🔹Su personalidad y sus convicciones la llevaron durante muchos años a rechazar cualquier tipo de promoción de su 
nombre y de su obra. A pesar de ello, obtuvo varios premios internacionales y ha sido traducida a otros idiomas. 
Sus poemas,dotados de gran musicalidad, se agruparon en títulos como «La suplicante», «Poemas de amor», 
«Nocturnos» y «Poesía».

🔸Falleció en Montevideo en abril de 2009. 

Algunos de sus poemas✒...

🌷Amor

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.


🌷Buscamos...

Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.


🌷Carta II

Estás lejos y al sur
allí no son las cuatro.

Recostado en tu silla
apoyado en la mesa del café
de tu cuarto
tirado en una cama
la tuya o la de alguien
que quisiera borrar
-estoy pensando en ti no en quienes buscan
a tu lado lo mismo que yo quiero-.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
tal vez media
no sé.

Cuando la luz se acabe
sabré que son las nueve
estiraré la colcha
me pondré el traje negro
y me pasaré el peine.

Iré a cenar
es claro.

Pero en algún momento
me volveré a este cuarto
me tiraré en la cama
y entonces tu recuerdo
qué digo
mi deseo de verte
que me mires
tu presencia de hombre que me falta en la vida
se pondrán
como ahora te pones en la tarde
que ya es la noche
a ser
la sola única cosa
que me importa en el mundo.
 


🌷Comparación

Como en la playa virgen
dobla el viento
el leve junco verde
que dibuja
un delicado círculo en la arena
así en mí
tu recuerdo.


🌷Concédeme esos cielos,esos mundos dormidos...

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.

Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.

Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.


 

🌷Cuando compre un espejo para el baño...

Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez-mis once años-
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.
 

 

🌷Cuando una boca suave boca dormida besa...

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.


🌷Cuándo ya noches mías...

Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.

Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.

Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.

Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.

Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.


🌷 Decir no...

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.


🌷Desnudez total

Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.

La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.

Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.

Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.

Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.


🌷Después

Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.

🌷Dónde el sueño cumplido... 

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas


🌷El amor

Un pájaro me canta
y yo le canto
me gorgojea al oído
y le gorgojeo
me hiere y yo le sangro
me destroza
lo quiebro
me deshace
lo rompo
me ayuda lo
levanto
lleno todo de paz
todo de guerra
todo de odio de amor
y desatado
gime su voz y gimo
ríe y río
y me mira y lo miro
me dice y yo le digo
y me ama y lo amo
- no se trata de amor
damos la vida-
y me pide y le pido
y me vence y lo venzo
y me acaba y lo acabo.

🌷El fuego

Sin él
aquí
sin él.
Su fuego susurrando.


🌷El mar no es más que un pozo de agua oscura...

El mar no es más que un pozo de agua oscura,
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.

Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.

El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.

La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.


 

🌷El olvido

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.

Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...

Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.


🌷Entre tus brazos...

Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
solos
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y un después.


🌷Escribo,pienso,leo...

Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.


🌷Eso

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.

Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.


🌷Estás solo,lo mismo...

Estás solo, lo mismo.
Yo no toco tu vida, tu soledad, tu frente,
yo no soy en tu noche más que un lago, una copa,
más que un profundo lago,
en que puedes beber aun cerrados los ojos,
olvidado.
soy para ti como otra oscuridad, otra noche,
anticipo de la muerte,
lo que llega en el día frío el hombre espera, aguarda,
y llega y él se entrega a la noche, a una boca,
y el olvido total lo ciega y lo anonada.

Sin límites la noche,
pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto...

Estás solo, lo mismo.
Ebrio, lúcido, azul, olvidado del alma,
concédete a la hora.


🌷Estoy temblando...

Estoy temblando
está temblando el árbol desnudo y en espejos
cantando
y cantando está la luna
riendo
sin silencios
la lírica y romántica
flauta y en cielo en hoz
por vez primera
se abren su luz cereza y el estiércol.
No se pueden quejar ni las mañanas
ni el ardiente sopor que por lo estéril
no canto más no canto
ni puedo deshacer en primavera
ni negarla y beber
ni matar sin querer
ni andar a tientas
ya que el aire está duro
y hay monedas locuras
esperando
la marca del el agua
en desazón riendo
riéndose riendo.
Ah si encono si entonces
ya no quiero
ya no pude se pasa nunca alcanza
una ola se vaga la marea
se desconcierta así
y el sol no existe aquí más que en palabras
Pero en cambio en el cielo
caben muchas pero muchas. A veces
se molestan se muerden
en los labios.


🌷La noche

Es un oro imposible de comprender, un acabado
silencio que renace y se incorpora.
Las manos de la noche buscan el aire, el aire
se olvida sobre el mar,
el mar cerrado,
el mar,
solo en la noche, envuelto
en su gran soledad,
el hondo mar agonizando en vano...
El mar oliendo a algas moribundas y al sol,
la arena a musgo, a cielo, el cielo
a estrellas. La alta noche sin voces
deviniendo en sí misma, inagotada y plena,
es la mujer total con los ojos serenos
y el hombre silencioso olvidado en la playa,
el alto, el poderoso, el triste,
el que contempla,
conoce su poder que crea, ordena el mundo,
se vuelve a su conciencia que da fe de las cosas,
y el haz de los sentidos le limita la noche.

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.
Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.
Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.

Estás solo, lo mismo.
Yo no toco tu vida, tu soledad, tu frente,
yo no soy en tu noche más que un lago, una copa,
más que un profundo lago,
en que puedes beber aun cerrados los ojos,
olvidado.
soy para ti como otra oscuridad, otra noche,
anticipo de la muerte,
lo que llega en el día frío el hombre espera, aguarda,
y llega y él se entrega a la noche, a una boca,
y el olvido total lo ciega y lo anonada.
Sin límites la noche,
pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto...
Estás solo, lo mismo.
Ebrio, lúcido, azul, olvidado del alma,
concédete a la hora.


🌷Lo que siento por ti es tan difícil...

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.
Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.
Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.
Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.


🌷Mediodía

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar, a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta...
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
Ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.


🌷No supiste

Pobre mi amor
creíste
que era así
no supiste.
Era más rico que eso
era más pobre que eso
era la vida y tú
con los ojos cerrados
viste tus pesadillas
y dijiste
la vida.


🌷No te amaba...

No te amaba
no te amo
bien sé que no
que no
que es la hora
es la luz
la tarde de verano.
Lo sé
pero te amo
ahora te amo
hoy
esta tarde te amo
como te amé otras tardes
desesperadamente
con ciego amor
con ira
con tristísima ciencia
más allá de deseos
o ilusiones
o esperas
y esperando no obstante
esperándote
viendo
que venías
por fin
que llegabas
de paso.


🌷Pasa se va se pierde...

Pasa se va se pierde
no se detiene
fluye
mana incansablemente
se escapa de las manos
corre vuela a su fin
se desliza
se apaga
se aniquila
se extingue
se deshace
se acaba.


🌷Quiénes son quiénes son...

Alma, Azul, Poema, Numen

Quiénes son quiénes son
metidos en mi vida
imponiendo ternura
espectros como yo
momentáneos y vanos
iguales a las hojas que pudre cada otoño
y no dejan memoria.
Quiénes son quiénes son.
Son éstos y no otros
de antes de después
frutos de muerte son
sin remedio sin falta
irremisiblemente
antes o después
muertos
tan fugazmente cálidos alentando y erguidos
y amando
por qué no
amando sin pavor
sin conjugarse nunca
la otra alma el otro cuerpo
la otra efímera vida.
Quiénes son quiénes son.
Qué camada de muertos para el suelo que pisan
qué tierra entre la tierra mañana
y hoy en mí
qué fantasmas de tierra obligando mi amor.

 


🌷Si muriera esta noche...

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.


 

🌷Tal vez no era pensar,la fórmula, el secreto...

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...


🌷Tan arduamente el mar...

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...

Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo...

Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.


🌷Tarde

Cuerpos tendidos, cuerpos
infinitos, concretos, olvidados del frío
que los irá inundando, colmando poco a poco.
Cuerpos dorados, brazos, anudada tibieza
olvidando la sombra ahora estremecida,
detenida, expectante, pronta para emerger
que escuda la piel ciega.
Olvidados también los huesos blancos
que afirman que no es un sueño cada vida,
más fieles a la forma que la piel,
que la sangre, volubles, momentáneas.
Cuerpos tendidos, cuerpos
sometidos, felices, concretos,
infinitos...
Surgen niños alegres, húmedos y olorosos,
jóvenes victoriosos, de pie, como su instinto,
mujeres en el punto más alto de dulzura,
se tienden, se alzan, hablan,
habla su boca, esa un día disgregada,
se incorporan, se miran, con miradas de eternos.


🌷Todo es muy simple

Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.


 

🌷Un huésped

No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.

Somos ajenos
túy yo misma
y mi casa.

Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.

Qué puedo hacer
cedértela
pero yo vivo sola.
 


🌷Vive

Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciéndome
está doliendo
está
todavía
sangrando.


🌷Ya no será...

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.


.

🔸V. I. Lenin🔸 ↪La enfermedad del reformismo



✔Escrito: En noviembre de 1912,no antes del día 18.

🔸Primera publicación: En Pravda, núm. 180,29 de noviembre de 1912.

✔Firmado: VIlín.


 

"¿Qué enfermedad nos aqueja?" preguntaba hace unos días, en Luch,el autor de un instructivo artículo así titulado,escrito bajo la impresión de la huelga del 15 de noviembre.

La respuesta es clara,si consideramos las dos citas que siguen:

"Parece que debería estar claro, para quienes pretenden el papel de jefes,que pedir la abolición de los reglamentos de excepción y la libertad de asociación es algo que corresponde a la lucha,ahora y en el futuro próximo,en tanto que la modificación del sistema existente de la que habla el llamamiento es un asunto diferente. Esto no se puede lograr jugando a la huelga,que es lo que vemos en la actualidad,sino con un trabajo tenaz y regular, conquistando una posición tras otra, poniendo en tensión todas las fuerzas,con una perfecta organización e incorporando a esa lucha,no sólo a la clase obrera,sino a las grandes masas del pueblo..."

"Si adoptamos una actitud inteligente hacia nuestras tareas,si defendemos metódicamente nuestros intereses y no nos inflamamos hoy para enfriarnos mañana,crearemos fuertes organizaciones sindicales y un partido político abierto sobre los que nadie se atreverá a levantar la mano."

Son suficientes estas citas para decir al autor: será mejor,amigo,que pregunte "qué enfermedad le aqueja a usted mismo"
Y le responderemos: lo que usted padece es reformismo,no cabe duda. Tiene una "idea fija",la idea del partido obrero stolipiniano.
La enfermedad es peligrosa.
La cura de los doctores de Luch terminará con usted definitivamente.

El autor propugna de la manera más explícita y deliberada el "partido político abierto",en contraposición a las reivindicaciones generales de libertad política.
La comparación de los dos pasajes citados no deja lugar a dudas.
No hay escapatoria posible.

Nosotros preguntamos al autor: ¿por qué el "partido abierto" de los oportunistas existentes entre los demócratas pequeñoburgueses ("enesistas" de 1906) y entre los grandes burgueses liberales (kadetes de 1906,1907 y años siguientes) resultó una utopía y supartido obrero "abierto" no es utópico?

Usted admite (o por lo menos la actuación "abierta" en las elecciones lo obligó a admitir) que los kadetes son contrarrevolucionarios,que no son demócratas ni de ningún modo un partido de masas,sino un partido de la burguesía pudiente,un partido "de la primera curia".
Y usted,"político real y sensato", enemigo de "los estallidos y de que se muestre los puños", ¡¡presenta,supuestamente en nombre de los obreros,una reivindicación "inmediata" que para los kadetes ha resultado utópica e impracticable!! Usted es un gran utopista,pero su utopía es pequeña,reducida,mezquina.

Sin advertirlo,se ha contagiado de la enfermedad de moda -¡Hay una epidemia en estos momentos!-que es la enfermedad del abatimiento,el desánimo,la desesperación y la falta de fe.
Y esta enfermedad lo empuja al foso del oportunismo,al mismo en que cayeron los enesistas y los kadetes,al precio del ridículo ante todo el mundo.

Usted considera como algo inmediato y realista,"sistemático" y "conciente",la reivindicación de que sean abolidos los reglamentos de excepción y se implante la libertad de asociación. Discrepa de los socialdemócratas en forma radical,pues ellos comprenden las condiciones generales para el logro (y la seriedad) de tales reformas. Tiene,en esencia,afinidad con los progresista y octubristas,pues es esta gente la que se engaña y engaña a otros con su charla... sobre reformas y "libertades" sin modificación del actual estado de cosas.
El reformista italiano Bissolati traicionó a la clase obrera en aras de las reformas que prometía el ministro liberal Giolitti,con la existencia " abierta" de partidos de todas las clases.
¡Pero usted traiciona a la clase obrera por reformas que ni siquiera Izgóiev y Bulgákov esperan de Makárov!

Usted habla con desprecio de "jugar a las huelgas".
No estoy en condiciones de responderle aquí como se merece.
Me limitaré a indicar brevemente que no es signo de inteligencia calificar de "juego" un profundo movimiento histórico.
Usted se irrita contra las huelgas,tal como se irritan Nóvoie Vremia,Izgóiev y Bulgákov.
Y se irrita porque la realidad destruye despiadadamente sus ilusiones liberales.
Las masas obreras comprenden muy bien la necesidad de la organización,del sistema,de la preparación,de un método,pero hacia sus frases no muestran ni mostrarán otra cosa que desprecio.

La grave enfermedad que lo intoxica se debe a un bacilo muy difundido.
Es el bacilo de la política obrera liberal,o dicho con otras palabras,del liquidacionismo.
Está en el aire.
Pero por mucho que se encolerice contra el curso de los acontecimientos en general y contra el 15 de noviembre en particular,ese curso resulta mortal para dicha clase de bacilos.

🔸Karl Marx ↪ 'Discurso sobre el libre cambio'

Pronunciado por Marx el 9 de enero de 1848 en una sesión pública de la Sociedad Democrática de Bruselas[1]

 

 

Señores:

La abolición de las leyes cerealistas en Inglaterra es el triunfo más grande que el libre cambio ha alcanzado en el siglo XIX. En todos los países donde los fabricantes hablan de libre cambio,tienen en cuenta principalmente el libre cambio del grano y de las materias primas en general. “Gravar con aranceles protectores el grano extranjero es una infamia,es especular con el hambre de los pueblos”.

Pan barato y salarios altos —cheap food, high wages—: he aquí el único objetivo en aras del cual los freetraders ingleses han gastado millones,y ya han contagiado con su entusiasmo a sus cofrades del continente.
En general,si se quiere el libre cambio es para mejorar la situación de la clase trabajadora.

Pero, ¡cosa extraña!,el pueblo,al que se quiere proporcionar a toda costa pan barato,es muy ingrato. El pan barato goza hoy en Inglaterra de tan mala reputación como el Gobierno barato en Francia. El pueblo ve en los hombres llenos de abnegación,en un Bowring,un Bright y consortes, sus mayores enemigos y los hipócritas más desvergonzados.

Todo el mundo sabe que la lucha entre los liberales y los demócratas es en Inglaterra la lucha entre los freetraders y los cartistas.

Veamos ahora cómo los freetraders ingleses han demostrado al pueblo los buenos sentimientos que les mueven.

He aquí lo que decían a los obreros de las fábricas:

El arancel de los cereales es un impuesto sobre el salario; este impuesto lo pagáis a los grandes terratenientes,a esos representantes de la aristocracia de la Edad Media; si vuestra situación es calamitosa,la causa estriba en la carestía de los artículos de primera necesidad.

Los obreros,a su vez, preguntan a los fabricantes: ¿Cómo se explica que en el curso de los últimos treinta años,en los que nuestra industria ha alcanzado el mayor desarrollo,nuestro salario haya bajado en una proporción mucho mayor de lo que ha subido el precio de los cereales?

El impuesto que,según afirmáis, pagamos a los propietarios del suelo,equivale para cada obrero a tres peniques aproximadamente por semana. Y,sin embargo,el salario del tejedor manual ha descendido de 28 chelines por semana a 5 chelines en el periodo comprendido entre 1815 y 1843; y el salario del tejedor que trabaja en telares mecánicos ha sido reducido de 20 chelines semanales a ocho chelines entre los años 1823 y 1843.

Durante todo ese tiempo,el impuesto que hemos pagado a los propietarios de la tierra no ha pasado nunca de los tres peniques. Y en 1834, cuando el pan estaba muy barato y en la vida comercial reinaba gran animación, ¿que nos decíais?
¡Si sois desgraciados es porque tenéis demasiados hijos,porque vuestros matrimonios son más fecundos que vuestro oficio!

Esto es lo que nos decías entonces,al mismo tiempo que promulgabais las nuevas leyes sobre los pobres y construías las work-houses (Casas de Trabajo), esas bastillas de los proletarios.

A esto replicaban los fabricantes:

Tenéis razón,señores obreros;
el salario no esta determinado solamente por el precio de los cereales,sino también por la competencia entre los brazos que se ofrecen en demanda de trabajo.

Pero fijaos bien en que nuestro suelo no se compone sino de rocas y arenales. ¡No iréis a pensar que se pueda cultivar trigo en macetas! Pues bien,si en lugar de dedicar nuestro capital y nuestro trabajo al laboreo de un suelo totalmente estéril, abandonásemos la agricultura para dedicarnos exclusivamente a la industria,toda Europa se vería obligada a cerrar sus fabricas e Inglaterra formaría una sola gran ciudad fabril,mientras el resto de Europa quedaría convertido en una provincia agrícola.

Pero este dialogo del fabricante con sus obreros lo interrumpe el pequeño comerciante diciendo:

Si aboliésemos las leyes cerealistas,es cierto que arruinaríamos nuestra agricultura, pero no obligaríamos con ello a los demás países a hacer pedidos a nuestras fabricas y a cerrar las suyas.

¿Cuál sería el resultado? Yo perdería los clientes que ahora tengo en el campo,y el comercio interior perdería sus mercados.

El fabricante,volviendo la espalda a los obreros,responde al tendero: En cuanto a esto, ñconcedednos libertad de acción.
Una vez abolido el impuesto sobre los cereales,recibiremos del extranjero trigo más barato. Luego bajaremos el salario,que subirá al mismo tiempo en los países que nos proporcionen el grano.

Así,además de las ventajas que ya disfrutamos,tendremos la de un salario menor,y con todas estas ventajas obligaremos al continente a adquirir nuestras mercancías.

Pero he aquí que en la discusión se mezclan el arrendatario y el obrero del campo.

¿Y nosotros?,exclaman.
¿Qué será de nosotros?

¿Es que vamos a pronunciar la sentencia de muerte contra la agricultura que nos da de comer? ¿Consentiremos sin rechistar que se nos arrebate el terreno que pisamos?

Por toda respuesta,la Liga contra las leyes cerealistas se conformó con asignar premios para los tres mejores trabajos que tratasen acerca de la influencia saludable de la abolición de las leyes cerealistas sobre la agricultura inglesa.

Estos premios han sido adjudicados a los señores Hope, Morse y Greg,cuyos libros se han difundido por las zonas rurales en miles de ejemplares.

Uno de los laureados pretende demostrar que quienes perderán por la libre importación de grano extranjero no serán ni los arrendatarios ni los obreros agrícolas,sino los terratenientes. El arrendatario inglés,escribe,no tiene por que temer la abolición de las leyes cerealistas,porque ningún país puede producir trigo de tan buena calidad y tan barato como Inglaterra.

Por tanto,afirma,si bien bajaría el precio del trigo,ello no os causaría perjuicio alguno,porque esta baja afectaría sólo a la renta,que se vería disminuida, pero no al beneficio industrial y al salario, que seguirían siendo los mismos.

El segundo laureado,el señor Morse,sostiene,por el contrario, que el precio del trigo se elevaría a consecuencia de la abolición de las leyes cerealistas.
Hace denodados esfuerzos para demostrar que los aranceles proteccionistas no han podido jamás asegurar al trigo un precio remunerador.

En apoyo de su aserto cita el hecho de que el precio del trigo ha subido considerablemente en Inglaterra siempre que se ha importado grano del extranjero,y cuando se ha importado poco,el precio ha descendido muy sensiblemente.
El laureado olvida que la importación no era la causa del precio elevado,sino que el precio elevado era la causa de la importación.

En completo desacuerdo con su co-laureado,afirma que toda alza en el precio del grano redunda en beneficio del arrendatario y del obrero,y no en beneficio del propietario.

El tercer laureado,el señor Greg, que es un gran fabricante y que ha escrito su libro para la clase de los grandes arrendatarios,no podía contentarse con repetir semejantes simplezas. Su lenguaje es más científico.

Reconoce que las leyes cerealistas no contribuyen a elevar la renta sino en tanto en cuanto suscitan una elevación del precio del trigo,y que no promueven el alza del precio del trigo sino imponiendo al capital la necesidad de buscar aplicación en terrenos de calidad inferior,lo que se explica muy sencillamente.

A medida que crece la población, si el grano extranjero no puede entrar en el país,se tienen que poner por fuerza en cultivo tierras menos fértiles, cuyo aprovechamiento requiere más gastos y cuyo producto es,por tanto,más caro.

Como la venta del grano esta plenamente asegurada,el precio se regulará necesariamente por el precio de los productos obtenidos en los terrenos que exigen más gastos. La diferencia entre este precio y el coste de producción en los terrenos mejores constituye la renta.

Así,pues,si con la abolición de las leyes cerealistas desciende el precio del trigo y,por consiguiente, también la renta,es porque dejarán de cultivarse los terrenos menos fértiles. De donde se deduce que la disminución de la renta acarreará indefectiblemente la ruina de una parte de los arrendatarios.

Estas observaciones eran necesarias para hacer comprender el lenguaje del señor Greg.

Los pequeños arrendatarios,dice, que no podrán continuar dedicándose a la agricultura, encontrarán los medios de sustento en la industria.
En cuanto a los grandes arrendatarios,saldrán ganando con ello.
Los propietarios del suelo se verán obligados a vender sus tierras a muy bajo precio,o bien a concertar con ellos contratos de arrendamiento por plazos muy largos.
Esto permitirá a los arrendatarios invertir en la tierra grandes capitales,emplear en ella máquinas en mayor escala y economizar así trabajo manual, que,por otra parte,será más barato a causa del descenso general de los salarios, consecuencia inmediata de la abolición de las leyes cerealistas.

El doctor Bowring ha dado a todos estos argumentos una sanción religiosa al exclamar en un mitin publico: “¡Jesucristo es el libre cambio; el libre cambio es Jesucristo!”

Se comprende que toda esta hipocresía no contribuye a hacer que el pan barato sea menos amargo para los obreros.

¿Cómo iban a creer los obreros en la súbita filantropía de los fabricantes,de los mismos que no cejaban en su lucha contra el bill de las diez horas,que estipulaba la reducción de la jornada de trabajo de los obreros de las fábricas de doce horas a diez?

Para que os forméis una idea de la filantropía de estos fabricantes, os recordaré,señores,los reglamentos establecidos en todas las fábricas.

Cada fabricante dispone para su uso particular de un verdadero código,en el que se prescriben multas por todas las faltas voluntarias o involuntarias.
Por ejemplo,el obrero pagará tanto si tiene la desgracia de sentarse en una silla,si cuchichea, conversa o se ríe,si llega algunos minutos más tarde,si se rompe alguna parte de la máquina,si las piezas que entrega no son de la calidad requerida,etc., etc.
Las multas son siempre superiores al daño causado realmente por el obrero.
Y para que el obrero pueda fácilmente incurrir en multas,se adelanta el reloj de la fábrica, se le facilitan materas primas pésimas,con las que el obrero debe fabricar piezas de buena calidad.
Se destituye al contramaestre que no posee la habilidad suficiente para multiplicar los casos de contravención.

Como veis,señores,esta legislación doméstica ha sido ideada para dar lugar a contravenciones,y se da lugar a contravenciones para ganar dinero. Así,pues,el fabricante recurre a todos los medios para reducir el salario nominal y para sacar beneficio hasta de accidentes fortuitos que no dependen del obrero.

Estos fabricantes son los mismos filántropos que han querido hacer creer a los obreros que eran capaces de realizar dispendios enormes únicamente para mejorar la suerte de éstos.

Así,de un lado cercenan de la manera más mezquina el salario del obrero valiéndose de los reglamentos de fabrica,y,de otro, se imponen los mayores sacrificios para elevarlo con el concurso de la Liga contra las leyes cerealistas.

A costa de grandes dispendios construyen palacios en los que la Liga establece en cierto modo su sede oficial,envían un ejercito de misioneros a todos los puntos de Inglaterra para que prediquen la religión del libre cambio,publican y distribuyen gratis millares de folletos para hacer ver a los obreros sus propios intereses, gastan sumas enormes para atraer a su lado a la prensa, montan un gran aparato administrativo para dirigir los movimientos librecambistas y derrochan elocuencia en los mítines públicos. En uno de esos mítines un obrero exclamó:

“¡Si los propietarios de la tierra vendiesen nuestros huesos, vosotros,los fabricantes,seriáis los primeros en comprarlos para echarlos a un molino de vapor y hacer con ellos harina!”

Los obreros ingleses han comprendido muy bien la significación de la lucha entre los propietarios del suelo y los capitalistas industriales. Saben muy bien que se quería rebajar el precio del pan para rebajar el salario y que el beneficio industrial aumentaría en la misma proporción en que disminuyera la renta.

Ricardo,el apóstol de los freetraders ingleses,el economista más distinguido de nuestro siglo,en este punto esta completamente de acuerdo con los obreros.

En su famosa obra sobre economía política dice:

“Si en lugar de cultivar trigo en nuestro país,descubriésemos un nuevo mercado en el que pudiéramos obtenerlo a un precio más bajo,en ese caso deberían bajar los salarios y aumentar las ganancias. El descenso de los precios de los productos agrícolas reduce los salarios no sólo de los obreros ocupados en el cultivo de la tierra,sino también de todos los que trabajan en la industria o están empleados en el comercio”.

Y no creáis,señores,que al obrero le es totalmente indiferente que no vaya a recibir más que cuatro francos,estando el trigo más barato,cuando antes recibía cinco.

¿Acaso su salario no ha ido descendiendo más y más con respecto a la ganancia? ¿No es claro que su posición social ha ido empeorando en comparación con la del capitalista?
Pero,además,sufre de hecho una pérdida directa.

Mientras el precio del trigo era más alto,siéndolo igualmente el salario, al obrero le bastaban unas pequeñas economías hechas en el consumo de pan para poder satisfacer otras necesidades. Pero en cuanto baja el precio del pan y, en consecuencia,el salario, el obrero no puede economizar apenas en el pan para comprar otros artículos.

Los obreros ingleses han dado a entender a los freetraders que no están dispuestos a ser victimas de sus ilusiones y de sus engaños,y si,a pesar de eso,se han unido a ellos contra los propietarios de la tierra,ha sido para destruir los últimos restos del feudalismo y para no tener que vérselas más que con un solo enemigo. Los obreros no se han engañado en sus cálculos; porque los propietarios de la tierra,para vengarse de los fabricantes, han hecho causa común con los obreros a fin de conseguir la aprobación del bill de las diez horas,que estos últimos venían demandando en vano desde hace 30 años y que ha sido aprobado inmediatamente después de la abolición de las leyes cerealistas.

En el Congreso de los economistas,el doctor Bowring sacó del bolsillo una larga lista para hacer ver la cantidad de carne de vaca, jamón, tocino, pollos,etc., etc., importada a Inglaterra con objeto de satisfacer,según el,las necesidades de los obreros; pero, lamentablemente,se olvidó añadir que, al mismo tiempo, los obreros de Mánchester y de otras ciudades fabriles habían sido arrojados a la calle por la crisis que comenzaba.

En principio,en economía política, no hay que deducir nunca leyes generales a base de las cifras referentes a un solo año.
Hay que tomar siempre el término medio de seis a siete años,lapso de tiempo durante el que la industria moderna pasa por las diferentes fases de prosperidad, de superproducción,de estancamiento y de crisis, recorriendo así su ciclo fatal.

De suyo se comprende que si baja el precio de todas las mercancías —y este descenso es la consecuencia necesaria del libre cambio—,yo podría adquirir por un franco muchas más cosas que antes. Y el franco del obrero vale tanto como cualquier otro. Por tanto,el libre cambio será muy ventajoso para el obrero.
En esto hay sólo un pequeño inconveniente,y es que el obrero, antes de cambiar su franco por otras mercancías,tiene que llevar a efecto el cambio de su trabajo con el capital. Si al realizar este cambio siguiese recibiendo por el mismo trabajo el franco en cuestión y bajasen los precios de todas las demás mercancías, saldría siempre ganando en una tal transacción. La dificultad no estriba en demostrar que,bajando el precio de todas las mercancías, por el mismo dinero podría yo comprar más mercancías.

Los economistas examinan siempre el precio del trabajo en el momento en que el trabajo se cambia por otras mercancías. Pero siempre dejan completamente de lado el momento en que el trabajo efectúa su cambio con el capital.

Cuando hagan falta menos gastos para poner en movimiento la máquina que produce las mercancías,igualmente costarán menos las cosas necesarias para mantener la máquina llamada obrero. Si abaratan todas las mercancías,el trabajo,que es también una mercancía, bajará igualmente de precio,y,como veremos más adelante, este trabajo mercancía bajará proporcionalmente mucho más que las demás mercancías.
El trabajador,siguiendo siempre la argumentación de los economistas,descubrirá que el franco se ha fundido en su bolsillo y que de él no le quedan más que cinco sus.

Los economistas replicarán a esto: Bien,supongamos que la competencia entre los obreros, que,ciertamente,no disminuirá bajo el régimen del libre cambio, no tardará en poner los salarios de acuerdo con el bajo precio de las mercancías. Pero,por otra parte, la disminución del precio de las mercancías hará que aumente el consumo; un mayor consumo exigirá una mayor producción,que será seguida de una mayor demanda de brazos,y a esta mayor demanda de brazos seguirá un alza de salarios.

Toda esta argumentación se reduce a lo siguiente: El libre cambio aumenta las fuerzas productivas. Si la industria crece, si la riqueza,si la capacidad productiva,en una palabra,si el capital productivo aumenta la demanda de trabajo,aumenta igualmente el precio del trabajo y, por consiguiente,el salario.
La mejor condición para el obrero es el crecimiento del capital.
Hay que convenir en ello.
Si el capital permanece estacionario,la industria no sólo permanecerá estacionaria,sino que declinará, y el obrero será en ese caso la primera victima.
El obrero sucumbirá antes que el capitalista. Y en el caso en que el capital vaya creciendo,en ese estado de cosas que hemos calificado como el mejor para el obrero, ¿cuál será su suerte? Sucumbirá igualmente.
El crecimiento del capital productivo implica la acumulación y la conservación de capitales.
La centralización de capitales conduce a una mayor división del trabajo y a un mayor empleo de las máquinas. Una mayor división del trabajo reduce a la nada la especialidad del trabajador y, colocando en lugar de esta especialidad un trabajo que todo el mundo puede hacer,aumenta la competencia entre los obreros.

Esta competencia es tanto más fuerte,por cuanto la división del trabajo permite al obrero realizar él solo el trabajo de tres. Las máquinas producen el mismo resultado en una escala mucho mayor. El crecimiento del capital productivo,al obligar a los capitalistas industriales a desenvolverse en sus empresas con medios cada vez mayores, arruina a los pequeños industriales y los arroja a las filas del proletariado. Además,como el tipo de interés disminuye a medida que se acumulan los capitales,los pequeños rentistas, que ya no pueden vivir de sus rentas,se ven forzados a lanzarse a la industria para luego ir a engrosar el número de proletarios.

Por último,cuanto más aumenta el capital productivo,tanto más obligado se ve a producir para un mercado cuyas necesidades no conoce,tanto más precede la producción al consumo, tanto más tiende la oferta a aumentar la demanda y,por consiguiente, las crisis son cada vez más intensas y más frecuentes. Pero toda crisis,a su vez,acelera la centralización de capitales y hace crecer las filas del proletariado.

Así,pues,a medida que crece el capital productivo,la competencia entre los obreros aumenta en una proporción mucho mayor.
La remuneración del trabajo disminuye para todos,y el peso del trabajo aumenta para algunos.

En 1829 había en Mánchester 1.088 hiladores ocupados en 36 fábricas. En 1841 no había más que 448,y estos obreros atendían a 53.353 husos más que los 1.088 obreros de 1829.
Si la cantidad de trabajo manual empleado hubiese aumentado proporcionalmente al desarrollo de las fuerzas productivas,el número de obreros debería haber alcanzado la cifra de 1.848;
por consiguiente,los perfeccionamientos introducidos en la mecánica dejaron sin trabajo a 1.100 obreros.

Sabemos de antemano la respuesta de los economistas. Estos hombres privados de trabajo,dicen,encontrarán otra ocupación.
El doctor Bowring no ha dejado de repetir este argumento en el Congreso de los economistas, pero tampoco ha dejado de refutarse a sí mismo.

En 1835,el doctor Bowring pronunció un discurso en la Cámara de los Comunes a propósito de los 50.000 tejedores de Londres que desde hacía largo tiempo se morían de hambre,sin poder encontrar esa nueva ocupación que los freetraders les hacían entrever en lontananza.

Citemos los pasajes más salientes de este discurso del doctor Bowring.

“La miseria de los tejedores manuales —dice— es la suerte inevitable de todo trabajo que se aprende fácilmente y que puede ser reemplazado a cada instante por medios menos costosos. Como en este caso la competencia entre los obreros es grande en extremo,la menor disminución de la demanda origina una crisis. Los tejedores manuales se encuentran,por decirlo así, situados en los límites de la existencia humana. Un paso más, y su existencia será imposible. El menor golpe basta para condenarles a perecer.
El progreso de la mecánica, al suprimir más y más el trabajo manual,reporta indefectiblemente durante la época de transición numerosos sufrimientos temporales.
El bienestar nacional no se puede lograr sino a costa de determinado número de calamidades individuales.
En la industria no se avanza sino a expensas de los rezagados; de todos los inventos,el telar de vapor es el que más pesa sobre los tejedores manuales.
En la producción de muchos artículos que antes se hacían a mano,el tejedor ha sido ya desplazado por completo,y tendrá que correr la misma suerte en la producción de otros muchos que aún se fabrican a base del trabajo manual”.

“Tengo ante mis ojos —dice más adelante— una correspondencia del gobernador general con la compañía de las Indias Orientales. Esta correspondencia se refiere a los tejedores del distrito de Dacca. El gobernador dice en sus cartas: Hace algunos años,la compañía de las Indias Orientales compraba de seis a ocho millones de piezas de algodón,fabricadas en los telares manuales del país.
La demanda descendió de modo gradual,hasta quedar reducida aproximadamente a un millón de piezas.

En la actualidad,la demanda ha cesado casi por completo. Además,en 1800, América del Norte obtuvo de la India cerca de 800.000 piezas de algodón.
En 1830 no recibió ni 4.000.
Por ultimo,en 1800 fue embarcado,para su transporte a Portugal,un millón de piezas de algodón. En 1830,Portugal no recibió más que 20.000.

Los informes sobre las calamidades de los tejedores indios son terribles. ¿Y cuál es el origen de estas calamidades?

La presencia de productos ingleses en el mercado, la producción del artículo por medio de telares de vapor. Gran número de tejedores han muerto de inanición; el resto ha pasado a otras ocupaciones y,sobre todo,a las faenas agrícolas. No saber cambiar de profesión equivale a condenarse a muerte. Y en estos momentos el distrito de Dacca se ve invadido de tejidos e hilados ingleses. La muselina de Dacca, famosa en todo el mundo por su belleza y su firme textura,también ha sido eclipsada por la competencia de las máquinas inglesas. En toda la historia del comercio sería difícil,tal vez, encontrar sufrimientos semejantes a los que han tenido que soportar,de este modo,clases enteras en las Indias Orientales”.

El discurso del doctor Bowring es tanto más significativo cuanto que los hechos en él citados son exactos,y las frases con que trata de paliarlos llevan impreso el sello de la hipocresía común a todos los sermones librecambistas.
Presenta a los obreros como medios de producción que es preciso reemplazar por medios de producción menos costosos. Finge ver en la rama de trabajo de que habla una rama completamente excepcional,y en la máquina que ha exterminado a los tejedores una máquina igualmente excepcional.
Olvida que no existe ni una sola rama del trabajo manual que no pueda experimentar un buen día la suerte de la tejedura.

“El fin constante y la tendencia de todo perfeccionamiento en mecánica es,en efecto,el desplazamiento total del trabajo del hombre o la disminución de su precio,sustituyendo el trabajo del obrero adulto por el de las mujeres y los niños,o el del hábil artífice por el del obrero sin calificar. En la mayor parte de las hilanderías mecánicas —en inglés throstle-mills—,el trabajo es ejecutado exclusivamente por muchachas de dieciséis años y aun más jóvenes. Como resultado de la sustitución de la máquina ordinaria de hilar por la máquina automática,la mayor parte de los hiladores adultos han sido despedidos y sólo han quedado niños y adolescentes”.

Estas palabras del doctor Uren,el librecambista más apasionado, sirven para completar las confesiones del señor Bowring.
El señor Bowring habla de algunas calamidades individuales y dice al mismo tiempo que estas calamidades individuales hacen sucumbir a clases enteras; habla de sufrimientos pasajeros en la época de transición,y al mismo tiempo que habla de esto no oculta que estos sufrimientos pasajeros han significado para la mayoría el paso de la vida a la muerte,y para los restantes el tránsito de la situación anterior a una peor. Al afirmar más adelante que las penalidades de los obreros son inseparables del progreso de la industria y necesarias para el bienestar nacional,reconoce simplemente que la infelicidad de la clase trabajadora es condición necesaria para el bienestar de la clase burguesa.

Todo el consuelo que el señor Bowring prodiga a los obreros que sucumben,y en general toda la doctrina de compensación que formulan los freetraders,se reducen a lo siguiente:

Vosotros, millares de obreros que sucumbís,no debéis desesperar. Podéis morir con toda tranquilidad. Vuestra clase no perecerá. Será siempre lo bastante numerosa para que el capital la pueda diezmar sin temor a acabar totalmente con ella. Pero,además, ¿Cómo queréis que el capital encuentre un empleo útil si no se preocupa de asegurarse la materia explotable, los obreros, para explotarlos de nuevo?

Pero,entonces, ¿por qué seguir hablando de la influencia que la realización del libre cambio ejercerá sobre la situación de la clase obrera? Todas las leyes, expuestas por los economistas, desde Quesnay hasta Ricardo,se basan en la suposición de que las trabas que coartan aún el libre cambio han dejado de existir. Estas leyes se confirman a medida que se realiza el libre cambio. La primera de ellas consiste en que la competencia reduce el precio de toda mercancía hasta el mínimo de su coste de producción.
Por tanto,el mínimo de salario es el precio natural del trabajo. ¿Y qué es el mínimo de salario?
Es justamente lo que hace falta para producir los artículos indispensables para el sustento del obrero,con el fin de que esté en condiciones de alimentarse bien que mal y propagar a poco que sea su especie.

No saquemos de aquí la conclusión de que el obrero no podrá recibir más que este mínimo de salario,y no vayamos a creer tampoco que ha de recibir siempre este mínimo.

No,como resultado de la acción de esta ley, la clase obrera conocerá a veces momentos más felices. Habrá ocasiones en que reciba más que el mínimo; pero este excedente no será más que el suplemento de lo que haya recibido —menos que el mínimo— durante los tiempos de estancamiento industrial. Esto quiere decir que,en un determinado lapso de tiempo que es siempre periódico,en el ciclo que recorre la industria,pasando por las fases de prosperidad, de superproducción,de estagnación y de crisis,la clase obrera —si se cuenta todo lo que recibe por encima de lo necesario y todo lo que recibe de menos— no tendrá en suma ni más ni menos que el mínimo: es decir,la clase obrera se conservará como clase a pesar de todas las calamidades y de la miseria sufridas,a pesar de los cadáveres dejados sobre el campo de batalla industrial. Pero, ¿qué importa? La clase subsiste y, lo que es mejor aun,crecerá en número.

Esto no es todo.
El progreso de la industria produce medios de existencia menos costosos.
Así,el aguardiente ha reemplazado a la cerveza,el algodón a la lana y el lino, y la patata al pan.

Por tanto,como se descubren constantemente nuevos medios para alimentar a los obreros con artículos más baratos y peores,el mínimo de salario disminuye de continuo. Este salario, que al principio obligaba al hombre a trabajar para vivir,ha terminado por hacer vivir al hombre una vida de autómata. Su existencia no tiene otro valor que el de una simple fuerza productiva,y como tal lo trata el capitalista.

Esta ley del trabajo mercancía,ley del mínimo de salario, se manifestará más y más a medida que sea un hecho real y verdadero la suposición de los economistas, el libre cambio. Así,pues,una de dos: o es preciso negar toda la economía política basada en el postulado del libre cambio,o bien hay que convenir en que,bajo este libre cambio,los obreros habrán de experimentar todo el rigor de las leyes económicas.

Resumamos: ¿Qué es,pues,el libre cambio en el estado actual de la sociedad? Es la libertad del capital. Cuando hayáis hecho desaparecer las pocas trabas nacionales que aún obstaculizan la marcha del capital,no habréis hecho más que concederle plena libertad de acción. Por favorables que sean las condiciones en que se haga el intercambio de una mercancía por otra,mientras subsistan las relaciones entre el trabajo asalariado y el capital, siempre existirán la clase de los explotadores y la clase de los explotados. Verdaderamente es difícil comprender la pretensión de los librecambistas,que se imaginan que un empleo más ventajoso del capital hará desaparecer el antagonismo entre los capitalistas industriales y los trabajadores asalariados,por el contrario,ello no puede acarrear sino una manifestación aún más neta de la oposición entre estas dos clases.

Admitid por un instante que no existen ya ni leyes cerealistas,ni aduanas, ni arbitrios municipales, en una palabra,que han desaparecido por completo todas las circunstancias accidentales que el obrero podía tomar aún como las causas de su situación miserable,y habréis desgarrado todos los velos que no le permitían ver a su verdadero enemigo.

El obrero comprobará entonces que el capital,desembarazado de toda traba,le reporta no menos esclavitud que el capital coartado por los derechos de aduanas.

Señores: No os dejéis engañar por la palabra abstracta de libertad. ¿Libertad de quién? No es la libertad de cada individuo con relación a otro individuo. Es la libertad del capital para machacar al trabajador.

¿Cómo podéis refrendar la libre concurrencia con la idea de libertad,cuando esta libertad no es más que el producto de un estado de cosas basado en la libre concurrencia?

Hemos mostrado el género de fraternidad que el libre cambio engendra entre las diferentes clases de una misma nación.
La fraternidad que el libre cambio establecería entre las diferentes naciones de la tierra no seria más fraternal. Designar con el nombre de fraternidad universal la explotación en su aspecto cosmopolita,es una idea que sólo podía nacer en el seno de la burguesía. Todos los fenómenos destructores suscitados por la libre concurrencia en el interior de un país se reproducen en proporciones más gigantescas en el mercado mundial.
No necesitamos detenernos por más tiempo en los sofismas que difunden a este propósito los librecambistas y que tienen tanto valor como los argumentos de nuestros tres laureados,los señores Hope,Morse y Greg.

Se nos dice,por ejemplo,que el libre cambio hará nacer una división internacional del trabajo, determinando para cada país el género de producción que corresponda a sus ventajas naturales.

Pensaréis,tal vez,señores,que la producción de café y de azúcar es el destino natural de las Indias Occidentales.

Hace dos siglos,la naturaleza, que apenas tiene que ver con el comercio,no había plantado allí ni el árbol del café ni la caña de azúcar.

No pasará,tal vez,medio siglo y ya no encontraréis allí ni café ni azúcar,puesto que las Indias Orientales, gracias a su producción más barata,discuten ya con ventaja a las Indias Occidentales su pretendido destino natural. Y estas Indias Occidentales,con sus dones naturales,son ya para los ingleses una carga tan pesada como los tejedores de Dacca,que también estaban destinados,desde tiempos inmemoriales,a tejer a mano.

Hay otra circunstancia que no debe perderse de vista: como todo ha pasado a ser monopolio, existen en nuestros días algunas ramas de industria que predominan sobre todas las demás y que aseguran a los pueblos que más se dedican a ellas el dominio en el mercado mundial. Así,por ejemplo,en el comercio internacional el algodón tiene más valor comercial que todas las demás materias primas juntas empleadas en la fabricación de vestidos,causa verdaderamente risa ver cómo los librecambistas escogen algunos tipos especiales de producción en cada rama industrial para colocarlos en la balanza con los productos de use común,que se fabrican a más bajo coste en los países donde la industria ha alcanzado el mayor desarrollo.

Nada de extraño tiene que los librecambistas sean incapaces de comprender cómo un país puede enriquecerse a costa de otro, pues estos mismos señores tampoco quieren comprender cómo en el interior de un país una clase puede enriquecerse a costa de otra.

No creáis, eñores,que al criticar la libertad comercial tengamos el propósito de defender el sistema proteccionista.

Se puede ser enemigo del régimen constitucional sin ser partidario del viejo régimen.

Por lo demás,el sistema proteccionista no es sino un medio de establecer en un pueblo la gran industria,es decir,de hacerle depender del mercado mundial; pero desde el momento en que depende del mercado mundial,depende ya más o menos del libre cambio.
Además,el sistema proteccionista contribuye a desarrollar la libre concurrencia en el interior de un país. Por eso vemos que,en los países donde la burguesía comienza a hacerse valer como clase,en Alemania, por ejemplo, realiza grandes esfuerzos para lograr aranceles protectores.
Para ella son armas contra el feudalismo y contra el poder absoluto; son para ella un medio de concentrar sus fuerzas y de realizar el libre cambio en el interior del propio país.

Pero,en general,el sistema proteccionista es en nuestros días conservador,mientras que el sistema del libre cambio es destructor.
Corroe las viejas nacionalidades y lleva al extremo el antagonismo entre la burguesía y el proletariado.
En una palabra,el sistema de la libertad de comercio acelera la revolución social.
Y sólo en este sentido revolucionario,yo voto,señores,a favor del libre cambio.

 

 

_______________________________________                                                              

[1] Discurso sobre el libre cambio fue publicado en Bruselas a comienzos de febrero de 1848 en francés. 
🔸Fue traducido ese mismo año al alemán y editado en Alemania por Joseph Weydemeyer,amigo de Marx y Engels.
🔸En 1885,por deseo de Engels,este trabajo fue incorporado como apéndice a la primera edición alemana de la 'Miseria de la Filosofía'.