Desde la perspectiva del marxismo,el sindicato no debe convertirse en un simple intermediario entre el capital y el trabajo ni limitarse a negociar mejoras salariales.
Esa es una de sus funciones inmediatas,pero no la única. Su tarea fundamental consiste en desarrollar la conciencia de clase, fortalecer la solidaridad entre los trabajadores y preparar las condiciones para una transformación profunda de la sociedad.
El proletariado no debe responder a los intereses de los empresarios,de los gobiernos de turno ni de las instituciones que buscan conciliar lo irreconciliable:
la explotación del trabajo por el capital.
Debe responder,ante todo,a los intereses de su propia clase.
Un sindicato que depende económicamente del Estado,que subordina sus decisiones a los partidos burgueses o que renuncia a la lucha para convertirse en un simple administrador de conflictos,termina alejándose de las necesidades reales de los trabajadores.
La independencia de clase constituye uno de los principios esenciales de una organización sindical combativa.
La unidad sindical tampoco significa uniformidad ni obediencia ciega a una dirección.
La verdadera unidad nace de la participación democrática de las bases,de la discusión política y de la disciplina consciente adoptada colectivamente.
Un sindicato vive en las asambleas,en la organización cotidiana y en la participación activa de sus afiliados.
También es indispensable la formación política.
Un trabajador que comprende las causas de su explotación está en mejores condiciones de defender sus derechos que quien sólo conoce sus consecuencias. La educación sindical,el estudio de la historia del movimiento obrero y del marxismo fortalecen la organización y la preparan para enfrentar las ofensivas del capital.
La solidaridad constituye otro pilar fundamental. Cuando un sector entra en conflicto,toda la clase trabajadora debería comprender que ese conflicto también le pertenece.
La fragmentación sólo beneficia a quienes viven de la división de los trabajadores.
Finalmente,un sindicato fuerte no pierde de vista el horizonte histórico de la emancipación del proletariado.
La lucha por mejores salarios,por condiciones dignas de trabajo y por derechos laborales es necesaria,pero adquiere un significado más profundo cuando forma parte de un proyecto de liberación de toda la clase obrera.
En definitiva,el proletariado debe responder únicamente a sus propios intereses de clase. Un sindicato fuerte es aquel que organiza,educa,moviliza y mantiene su independencia frente a toda forma de subordinación al capital,colocando siempre en el centro a quienes producen la riqueza de la sociedad: los trabajadores.
Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️