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viernes, 17 de noviembre de 2017

Che☄✔'Sobre la firma con los países socialistas ☭

Lenin V.I ✔Lenin acerca de la naciente tendencia del "economismo imperialista"☭

Lenin V.I

✔Lenin acerca de la naciente tendencia del "economismo imperialista"

✔Escrito: En agosto-septiembre de 1916. Publicado por vez primera: En 1929,en el núm. 15 de la revista Bolshevik. 

El viejo "economismo",el de 1894 a 1902,razonaba así. Los populistas han sido refutados. El capitalismo ha triunfado en Rusia. Por consiguiente, no hay que pensar en revoluciones políticas. Deducción práctica: O "a los obreros,la lucha económica; a los liberales,la lucha política". Es un escarceo a la derecha. O,en vez de la revolución política,la huelga general para la revolución socialista. Es un escarceo a la izquierda,representado por un folleto,hoy olvidado,de un "economista" ruso de fines de la década del 90. Ahora nace un nuevo "economismo",que razona con dos escarceos análogos. "A la derecha": estamos en contra del "derecho a la autodeterminación" (es decir,en contra de la liberación de los pueblos oprimidos, en contra de la lucha contra las anexiones: esto no se ha pensado todavía hasta el fin o no se da dicho hasta el fin). "A la izquierda": estamos en contra del programa mínimo (es decir,en contra de la lucha por las reformas y por la democracia),pues esto "contradice" la revolución socialista. Ha transcurrido más de un año desde que esta naciente tendencia se manifestó ante algunos camaradas, a saber: en la Conferencia de Berna de la primavera de 1915. Entonces, afortunadamente,sólo un camarada, que encontró la desaprobación general,insistió hasta el fin de le Conferencia en estas ideas del "economismo imperialista" y las expuso por escrito en forma de "tesis" especiales. Nadie se adhirió a estas tesis*. Después,a las tesis de ese mismo camarada contra la autodeterminación se sumaron otros dos (sin comprender el nexo indisoluble de esta cuestión con la posición general de las "tesis" que acabamos de citar). Pero la aparición del "programa holandés",publicado en febrero de 1916 en el número 3 del Boletín de la Comisión Socialista Internacional,puso al desnudo en el acto esta "incomprensión" y movió de nuevo al autor de las "tesis" iniciales a resucitar todo su "Economismo imperialista",ya por completo,y no aplicado a un solo punto supuestamente "parcial". Es absolutamente necesario advertir una y otra vez a los camaradas correspondientes que han caído en un pantano,que sus "ideas" no tienen nada en común ni con el marxismo ni con la socialdemocracia revolucionaria. Es inadmisible seguir "ocultando" por más tiempo la cuestión: eso significaría ayudar a la confusión ideológica y orientarla en la peor dirección,en la de las reticencias, los conflictos "particulares",los "roces" dolorosos, etc. Por el contrario,es deber nuestro insistir de la manera más absoluta y categórica en la obligatoriedad de meditar y comprender definitivamente los problemas planteados. En las tesis sobre la autodeterminación (publicadas en alemán como separata del número 2 de Vorbote),la Redacción de Sotsial-Demokrat planteó adrede la cuestión en la prensa en forma impersonal, pero la más detallada posible, subrayando especialmente la conexión del problema de la autodeterminación con el problema general de la lucha por las reformas, por la democracia,la inadmisibilidad de dar de lado el aspecto político, etc. En sus observaciones a las tesis de la Redacción sobre la autodeterminación el autor de las tesis iniciales (del "economismo imperialista") se solidariza con el programa holandés,mostrando así él mismo,con singular evidencia,que el problema de la autodeterminación no es en modo alguno un problema "parcial",en su planteamiento por los autores de la naciente tendencia, sino un problema general y fundamental. Los representantes de la izquierda de Zimmerwald recibieron el programa de los holandeses entre el 5 y el 8 de febrero de 1916 en la reunión de Berna de la Comisión Socialista Internacional. Ni un solo componente de esta izquierda,sin excluir a Radek, se manifestó a favor de dicho programa,pues une desordenadamente puntos como "la expropiación de los bancos" y "la abolición de las tarifas comerciales", "la supresión de la primera cámara del Senado",etc. Todos los representantes de la izquierda de Zimmerwald pasaron por alto con medias palabras -e incluso casi sin palabras,con un simple encogimiento de hombros-,el programa holandés por ser evidentemente desafortunado en su conjunto. En cambio,este programa gustó tanto al autor de las tesis iniciales,escritas en la primavera de 1915,que declaró: "En el fondo,yo no dije nada más" (en la primavera de 1915); "Los holandeses lo han pensado hasta el fin": "en su programa,el aspecto económico es la expropiación de los bancos y de las grandes industrias" (empresas); "el político,la República,etc. ¡Completamente justo!" En realidad, los holandeses no "lo han pensado hsta el fin",sino que han presentado un programa muy poco pensado. El triste destino de Rusia consiste en que, en nuestro país,hay quienes se aferran precisamnete a lo poco pensado en las novedades más nuevas... Al autor de las tesis de 1915 le parece que la Redacción de Sotsial-Demokrat ha caído en una contradicción al propugnar "ella misma" la "expropiación de los bancos" e incluso agregando la palabra "inmediatamente" (más las "medidas dictatoriales) en el 8 ("Las tareas concretas"). "¡Y cómo me regañaron a mí en Berna por eso mismo!",exclama indignado el autor de las tesis de 1915 al recordar las discusiones de Berna en la primavera de 1915. Este autor ha olvidado y pasado por alto una "fruslería": en el 8,la Redacción de Sotsial-Demokrat analiza claramente dos casos. ✔I: la revolución socialista ha empezado. Entonces,se dice allí,"expropiación inmediata de los bancos",etc. ✔II caso: la revolución socialista no empieza,y entonces hay que esperar a hablar de esas buenas cosas. Como ahora no ha empezado aún, sin lugar a dudas,la revolución socialista en el sentido señalado,el programa de los holandeses es descabellado. Pero el autor de las tesis "ahonda" la cuestión, retornando ("cada vez en este mismo sitios"...) a su viejo error: transformar las reivindicaciones políticas (¿como "la supresión de la primera cámara"?) en "fórmula política de la revolución social". Atascado todo un año en el mismo sitio,el autor ha llegado a su viejo error. En esto reside la "clave" de sus tribulaciones: no puede comprender cómo relacionar el imperialismo, ya existente,con la lucha por las reformas y con la lucha por la democracia,de la mismo manera que el "economismo" de infausta memoria no sabía relacionar en naciente capitalismo con la lucha por la democracia. De ahí el embrollo más completo en el problema de la "irrealizabilidad" de las reivindicaciones democráticas en el imperialismo. De ahí que sea inadmisible para un marxista (y oprtuno únicamente en labios de un "economista" de Rabóchaya Mysl) el menosprecio de la lucha política hoy, ahora,inmediatamente,como siempre. De ahí la obstinada propiedad de "desviarse" del reconocimiento del imperialismo a la apología del imperialismo (como los "economistas" de infausta memoria se desviaban del reconocimiento del capitalismo a la apología del capitalismo). Y etcétera,etcétera. No hay la menor posibiladad de analizar con todo detalle los errores que comete el autor de las tesis de 1915 en sus observaciones a las tesis de la Redacción de Sotsial-Demokrat acerca de la autodeterminación, pues ¡cada frase es errónea! Es imposible escribir folletos o libros en respuesta a las "observaciones" cuando los iniciadores del "economismo imperialista" permanecen atascados durante un año en el mismo sitio y se niegan tozudamente a preocuparse de lo que tienen el deber directo de partido de preocuparse si es que desean afrontar con seriedad los problemas políticos, a saber: exponer de manera meditada e íntegra lo que ellos denominan "nuestras discrepencias". Yo debo limitarme a unas breves indicaciones acerca de cómo aplica o "completa" el autor su error principal. Al autor le parece que me contradigo: en 1914 Prosveschenie decía que era absurdo buscar la autodeterminación "en los programas de los socialistas de Europa Occidental", y en 1916 declaro que la autodeterminación es especialmente urgente. ¡El autor no ha pensado (!!) que esos "programas" fueron escritos en 1875,1880 y 1891! Prosigamos por && (de las tesis de la Redacción de Sotsial-Demokrat sobre la autodeterminación) : ✔1. La misma falta de deseo "economista" de ver y plantear los problemas políticos. Como el socialismo creará la base económica para suprimir la opresión nacional en la política,por eso,¡nuestro autor no desea formular nuestras tareas políticas en este terreno! ¡Es sencillamente curioso! Como el proletariado triunfante no niega las guerras contra la burguesía de otros países,por eso,¡¡el autor no desea formular nuestras tareas políticas en el terreno de la opresión nacional!! Todo ello son ejemplos de transgresiones continuas del marxismo y de la lógica; o si se quiere una manifestación de la lógica de los errores fundamentales del "economismo imperialista". ✔2. Los adversarios de la autodeterminación se han embrollado impúdicamente con las invocaciones de la "irrealizabilidad". La Redacción de Sotsial-Demokrat les explica dos posibles sentidos de la irrealizabilidad y su error en ambos casos. En cambio,al autor de las tesis de 1915,sin intentar siquiera exponer su concepción de la "irrealizabilidad",es decir,aceptando nuesta explicación de que se confunden dos cosas distintas ¡¡continúa esa confusión!! Vincula las crisis a la "política" "imperialista": ¡nuestro economista-político ha olvidado que hubo crisis antes del imperialismo!... Hablar de la irrealizabilidad ed la autodeterminación en el sentido económico significa embrollar, explica la Redacción. El autor no contesta,no declara que considera irrealizable la autodeterminación en el sentido económico; entrega una posición disputable,saltando a la política ("a pesar de todo" es irrealizable),aunque se le ha dicho con claridad insuperable que,en el sentido político, también la República es tan "irrealizable" en el imperialismo como la autodeterminación. Puesto en este caso entre la espada y la pared, el autor da un nuevo "salto": reconoce la República y todo el programa mínimo ¡¡¡únicamente como "fórmula política de la revolución social"!!! El autor renuncia a defender la irrealizabildad "económica" de la autodeterminación saltando a la política. Traslada la irrealizabilidad política a la cuestión de todo el programa mínimo. Y de nuevo, ni un ápice de marxismo ni un ápice de lógica,a excepción de la lógica del "economismo imperialista". ¡El autor quiere suprimir furtivamente (sin pensar él mismo y sin ofrecer nada acabado,sin tomarse el trabajo de elaborar su propio programa) el programa mínimo del Partido Socialdemócrata! ¡¡No es de extrañar que lleve un año atascado en el mismo sitio!! La lucha contra el kautskismo,además,no es un problema parcial, sino un problema general y fundamental de nuestro tiempo: el autor no ha comprendido esa lucha. De la misma manera que los "economistas" transformaban la lucha contra los populistas en una apología del capitalismo,el autor transforma la lucha contra el kautskismo en una apología del imperialismo (esto atañe también al ✔3). El error del kautskismo radica en que presenta de manera reformista unas reivindicaciones, y en un momento que sólo pueden ser presentadas revolucionariamente (y el autor se despista creyendo que el error del kautskismo consiste en general en presentar esas reivindicaciones,de la misma manera que los "economistas" "entendían" la lucha contra el populismo en el sentido de que "¡Abajo la autocracia!" era populismo). El error del kautskismo radica en que las justas reivindicaciones democráticas las orienta hacia atrás,hacia el capitalismo pacífico, en vez de orientarlas hacia adelante,hacia le revolución social (y el autor se despista, considerando que estas reivindicaciones no son justas). ✔3. Véase lo dicho más arriba. El autor de de lado también el problema de la "federación". El mismo error fundamental del mismo "economismo": la incapacidad para plantear los problemas políticos** . ✔4. "De la autodeterminación se desprende la defensa de la patria", afirma pertinazmente el autor. Su error radica, en este caso, en que quiere convertir la negación de la defensa de la patria en un patrón, deducirla no de la peculiaridad histórica concreta de cada guerra, sino "en general". Eso no es marxismo. Se le ha dicho hace ya mucho al autor,y él no lo ha refutado: pruebe a idear una fórmula de lucha contra la opresión o la desigualdad nacionales que no justifique (la fórmula) la "defensa de la patria". No podrá hacerlo. ¿Significa eso que seamos adversarios de la lucha contra la opresión nacional si se puede deducir de ella la defensa de la patria? No. Porque nosotros no estamos "en general" contra la "defensa de la patria" (véanse las resoluciones de nuestro partido), sino contra el embellecimiento de la actual guerra imperialista con esa consigna falaz. El autor quiere (pero no puede; también en este terreno,en todo un año no ha hecho más que esfuerzos vanos...) plantear de una manera completamente equivocada, no histórica,la cuestión de la "defensa de la patria". Las palabras acerca del "dualismo" muestran que el autor no comprende qué es el monismo y qué es el dualismo. Si "uno" un cepillo de botas y un mamífero ¿será eso "monismo"? Si digo que para llegar al punto a hay que ir desde el punto b a la izquierda y desde el punto c a la derecha,¿será eso "dualismo"? ¿Es igual, desde el punto de vista de la opresión nacional,la situación del proletariado de las naciones opresoras y oprimidas? No, no es igual; no es igual ni en el aspecto económico, ni en el político, ni en el ideológico,ni en el espiritual,etc. ¿Qué significa eso? Significa que,desde distintos puntos de partida,unos irán de una manera, y otros,de otra,al mismo fin (la fusión de las naciones). La negación de esto es el "monismo" que une un cepillo de botas con un mamífero. "Los proletarios de la nación oprimida no deben decir eso" (estamos por la autodeterminación): así ha "comprendido" el autor las tesis de la Redacción. ¡Caso curioso! En las tesis no se dice nada parecido. O el autor no ha leído hasta el fin o no ha pensado en absoluto. ✔5. Véase lo dicho más arriba acerca del kautskismo. ✔6. Al autor se le habla de tres tipos de países en el mundo entero. El autor "objeta", dedicándose a cazar "casus". Eso es casuística pero no política. ¿Quiere usted conocer "casus"?: ¿"y Bélgica"? Véase el folleto de Lenin y Zinóviev: allí se dice que estaríamos a favor de la defensa de Bélgica (incluso mediante la guerra) si la guerra concreta tuviera otro cáracter. ¿No está de acuerdo con esto? ¡¡Dígalo!! Usted no ha meditado bien la cuestión de por qué la socialdemocracia está en contra de la "defensa de la patria". No estamos en contra de ella por lo que a usted le parece,pues su planteamiento del problema (esfuerzos vanos, pero no planteamiento) no es histórico. Esta es mi respuesta al autor. Calificar de "sofistería" el que nosotros, justificando la guerra por el derrocamiento de la opresión nacional,no justifiquemos la presente guerra imperialista -que ambas partes sostienen para intensificar la opresión nacional- significa emplear una palabra "fuerte", pero no pensar un ápice. ✔7. El autor critica: "no se toca en absoluto la cuestión de las "condiciones de paz" en general". ¡¡Menuda crítica: no se toca una cuestión que ni siquiera planteamos aquí!! Pero aquí "se toca" y se plantea la cuestión de las anexiones,en la que se han hecho un lio los "economistas imperialistas",esta vez junto con los holandeses y con Radek. O niegan ustedes la consigna inmediata de contra las viejas y las nuevas anexiones -(no menos "irrealizable" en el imperialismo que la autodeterminación; en Europa igual que en las colonias)-, y entonces su apología del imperialismo deja de ser encubierta para hacerse descarada; o reconocen ustedes esta consigna (como lo ha hecho Radek en la prensa), ¡¡y entonces reconocen la autodeterminación de las naciones con otro nombre!! ✔8. El autor proclama "el bolchevismo a escala de Europa Occidental" ("no es la posición de usted",agrega). Yo no concedo importancia al deseo de aferrarse a la palabra "bolchevismo", pues conozco a algunos "viejos bolcheviques" que válgame Dios. Sólo puedo decir que "el bolchevismo a escala de Europa Occidental" que proclama el autor no es, estoy profundamente convencido de ello,ni bolchevismo ni marxismo,sino una pequeña variante del mismo viejo "economismo". A mi juicio, proclamar durante todo un año el nuevo bolchevismo y limitarse a eso es el colmo de lo inadmisible, de la falta de seriedad, de la carencia de espíritu de partido. ¿No es hora ya de reflexionar y ofrecer a los camaradas algo que exponga de una manera coherente y cabal ese "bolchevismo a escala de Europa Occidental"? El autor no ha demostrado ni demostrará (aplicada a esta cuestión) la diferencia entre las colonias y las naciones oprimidas en Europa. La negación de la autodeterminación por los holandeses y por la PSD*** no es sólo,e incluso no tanto un embrollo -pues Gorter lo ha reconocido de hecho,igual que la declaración de Zimmerwald de los polacos- como un resultado de la situación especial de sus naciones (naciones pequeñas con tradiciones seculares y pretensiones de gran potencia). Es el colmo de la irreflexión y de la inocencia adoptar y repetir mecánicamente y sin crítica lo que ha cristalizado en otros durante decenios de lucha contra la burguesía nacionalista,que engaña al pueblo. ¡La gente ha adoptado precisamente lo que no se puede adoptar! * Lenin alude a las tesis de N. Bujarin,en las que combatía la consigna del derecho de las naciones a la autodeterminación. Más tarde se adhirieron a sus tesis Y. Piatakov y E. Bosh. ** "Nosotros no tememos los desmembramientos -escribe el autor-, no defendemos las fronetras estatales". ¡¡Pruebe a dar una fórmula política exacta de eso!! Ahí está el quid: en que usted no puede hacerlo; se lo impide la ceguera "economista" ante las cuestiones de la democracia política. *** Socialdemocracia Polaca.  ☭

jueves, 16 de noviembre de 2017

✔F.Engels ✔Reseña del primer tomo de El Capital de Carlos Marx para el Demokratisches Wochenblatt

  ✔F.Engels

✔Reseña del primer tomo de El Capital de Carlos Marx para el Demokratisches Wochenblatt[1]

Escrito: Por F. Engels entre el 2 y el 13 de marzo de 1868. Primera edición: En alemán en los núms. 12 y 13 del "Demokratisches Wochenblatt",el 21 y 28 de marzo de 1868. 

✔EL CAPITAL DE MARX[2]

I

Desde que hay en el mundo capitalistas y obreros,no se ha publicado un solo libro que tenga para los obreros la importancia de éste. En él se estudia científicamente, por vez primera, la relación entre el capital y el trabajo,eje en torno del cual gira todo el sistema de la moderna sociedad,y se hace con una profundidad y un rigor sólo posibles en un alemán. Por más valiosas que son y serán siempre las obras de un Owen,de un Saint-Simon, de un Fourier,tenía que ser un alemán quien escalase la cumbre desde la que se domina, claro y nítido —como se domina desde la cima de las montañas el paisaje de las colinas situadas más abajo—,todo el campo de las modernas relaciones sociales. La Economía política al uso nos enseña que el trabajo es la fuente de toda la riqueza y la medida de todos los valores,de tal modo,que dos objetos cuya producción haya costado el mismo tiempo de trabajo encierran idéntico valor; y como, por término medio,sólo pueden cambiarse entre sí valores iguales, esos objetos deben poder ser cambiados el uno por el otro. Pero, al mismo tiempo,nos enseña que existe una especie de trabajo acumulado, al que esa Economía da el nombre de capital,y que este capital,gracias a los recursos auxiliares que encierra, eleva cien y mil veces la capacidad productiva del trabajo vivo,en gracia a lo cual exige una cierta remuneración,que se conoce con el nombre de beneficio o ganancia. Todos sabemos que lo que sucede en realidad es que,mientras las ganancias del trabajo muerto, acumulado,crecen en proporciones cada vez más asombrosas y los capitales de los capitalistas se hacen cada día más gigantescos,el salario del trabajo vivo se reduce cada vez más,y la masa de los obreros, que viven exclusivamente de un salario, se hace cada vez más numerosa y más pobre. ¿Cómo se resuelve esta contradicción? ¿Cómo es posible que el capitalista obtenga una ganancia, si al obrero se le retribuye el valor íntegro del trabajo que incorpora a su producto? Como el cambio supone siempre valores iguales,parece que tiene necesariamente que suceder así. Mas, por otra parte, ¿cómo pueden cambiarse valores iguales,y cómo puede retribuírsele al obrero el valor íntegro de su producto, si, como muchos economistas reconocen, este producto se distribuye entre él y el capitalista? Ante esta contradicción,la Economía al uso se queda perpleja y no sabe más que escribir o balbucir unas cuantas frases confusas,que no dicen nada. Tampoco los críticos socialistas de la Economía política, anteriores a nuestra época,pasaron de poner de manifiesto la contradicción; ninguno logró resolverla, hasta que Marx, por fin, analizó el proceso de formación de la ganancia,remontándose a su verdadera fuente y poniendo en claro, con ello,todo el problema. En su investigación del capital, Marx parte del hecho sencillo y notorio de que los capitalistas valorizan su capital por medio del cambio,comprando mercancías con su dinero para venderlas después por más de lo que les han costado. Por ejemplo, un capitalista compra algodón por valor de 1.000 táleros y lo revende por 1.10O, «ganando»,por tanto,100 táleros. Este superávit de 100 táleros, que viene a incrementar el capital primitivo, es lo que Marx llama plusvalía. ¿De dónde nace esta plusvalía? Los economistas parten del supuesto de que sólo se cambian valores iguales,y esto,en el campo de la teoría abstracta,es exacto. Por tanto,la operación consistente en comprar algodón y en volverlo a vender,no puede engendrar una plusvalía,como no puede engendrarla el hecho de cambiar un tálero por treinta silbergroschen o el de volver a cambiar las monedas fraccionarias por el tálero de plata. Después de realizar esta operación,el poseedor del tálero no es más rico ni más pobre que antes. Mas la plusvalía no puede brotar tampoco del hecho de que los vendedores coloquen sus mercancías por más de lo que valen o de que los compradores las obtengan por debajo de su valor, porque los que ahora son compradores son luego vendedores, y,por tanto,lo que ganan en un caso lo pierden en el otro. Ni puede provenir tampoco de que los compradores y vendedores se engañen los unos a los otros, pues eso no crearía ningún valor nuevo o plusvalía,sino que haría cambiar únicamente la distribución del capital existente entre los capitalistas. Y no obstante, a pesar de comprar y vender las mercancías por lo que valen, el capitalista saca de ellas más valor del que ha invertido. ¿Cómo se explica esto? Bajo el régimen social vigente,el capitalista encuentra en el mercado una mercancía que posee la peregrina cualidad de que,al consumirse, engendra nuevo valor, crea un nuevo valor: esta mercancía es la fuerza de trabajo. ¿Cuál es el valor de la fuerza de trabajo? El valor de toda mercancía se mide por el trabajo necesario para producirla. La fuerza de trabajo existe bajo la forma del obrero vivo,quien para vivir y mantener además a su familia que garantice la persistencia de la fuerza de trabajo aun después de su muerte, necesita una determinada cantidad de medios de vida. El tiempo de trabajo necesario para producir estos medios de vida representa,por tanto, el valor de la fuerza de trabajo. El capitalista se lo paga semanalmente al obrero y le compra con ello el uso de su trabajo durante una semana. Hasta aquí,esperamos que los señores economistas estarán, sobre poco más o menos,de acuerdo con nosotros,en lo que al valor de la fuerza de trabajo se refiere. El capitalista pone a su obrero a trabajar. El obrero le suministra al cabo de determinado tiempo la cantidad de trabajo representada por su salario semanal. Supongamos que el salario semanal de un obrero equivale a tres días de trabajo; si el obrero comienza a trabajar el lunes, el miércoles por la noche habrá reintegrado al capitalista el valor íntegro de su salario. Pero, ¿es que deja de trabajar una vez conseguido esto? Nada de eso. El capitalista le ha comprado el trabajo de una semana; por tanto,el obrero tiene que seguir trabajando los tres días que faltan para ésta. Este plustrabajo del obrero,después de cubrir el tiempo necesario para reembolsar al patrono su salario,es la fuente de la plusvalía, de la ganancia, del incremento progresivo del capital. Y no se diga que eso de que el obrero rescata en tres días,trabajando, el salario que percibe,y que durante los tres días restantes trabaja para el capitalista, es una suposición arbitraria. Por el momento,nos tiene absolutamente sin cuidado,y es cosa que depende de las circunstancias, el que para reponer el salario necesite realmente tres días,o dos,o cuatro; lo importante es que, además del trabajo pagado, el capitalista le saca al obrero trabajo que no le retribuye. Y esto no es ninguna suposición arbitraria,ya que el día en que el capitalista,a la larga,sólo sacase del obrero el trabajo que le remunera mediante el salario,cerraría la fábrica, pues toda su ganancia se iría a pique. He aquí la solución de todas aquellas contradicciones. El nacimiento de la plusvalía (de la que una parte importante constituye la ganancia del capitalista) es,ahora,completamente claro y natural. Al obrero se le paga, ciertamente, el valor de la fuerza de trabajo. Lo que ocurre es que este valor es bastante inferior al que el capitalista logra sacar de ella, y la diferencia,o sea el trabajo no retribuido, es lo que constituye precisamente la parte del capitalista, o mejor dicho,de la clase capitalista. Pues,hasta la ganancia que en nuestro ejemplo de más arriba obtenía el comerciante algodonero al vender el algodón,tiene que provenir necesariamente, si la mercancía no sube de precio,del trabajo no retribuido. El comerciante tiene que vender su mercancía a un fabricante de tejidos de algodón,quien puede sacar del artículo que fabrica, además de aquellos 100 táleros, un beneficio para sí,compartiendo, por tanto,con el comerciante el trabajo no retribuido que se embolsa. De este trabajo no retribuido viven en general todos los miembros ociosos de la sociedad. De él salen los impuestos que cobran el Estado y el municipio, en la parte que grava a la clase capitalista,la renta del suelo abonada a los terratenientes,etc. Sobre él descansa todo el orden social existente. Sería necio, sin embargo, creer que el trabajo no retribuido solo ha surgido bajo las condiciones actuales,en que la producción corre a cargo de capitalistas de una parte y de obreros asalariados de otra parte. Nada más lejos de la verdad. La clase oprimida se ha visto forzada a rendir trabajo no retribuido en todas las épocas de la historia. Durante los largos siglos en que la esclavitud era la forma dominante de organización del trabajo,los esclavos veíanse obligados a trabajar mucho más de lo que se les pagaba en forma de medios de vida. Bajo la dominación de la servidumbre de la gleba y hasta la abolición de la prestación personal campesina,ocurría lo mismo; aquí, incluso adquiría forma tangible la diferencia entre el tiempo durante el cual el campesino trabajaba para su propio sustento y el plustrabajo que rendía para el señor feudal, precisamente porque éste lo ejecutaba en otro sitio que aquel. Hoy,la forma ha cambiado,pero el fondo sigue siendo el mismo, y mientras «una parte de la sociedad posea el monopolio de los medios de producción,el obrero,sea libre o no libre, no tendrá más remedio que añadir al tiempo durante el cual trabaja para su propio sustento un tiempo de trabajo adicional para producir los medios de vida destinados a los poseedores de los instrumentos de producción» (Marx, pág. 202) [3].

✔II Veíamos en nuestro articulo anterior que todo obrero enrolado por el capitalista ejecuta un doble trabajo: durante una parte del tiempo que trabaja,repone el salario que el capitalista le adelanta,y esta parte del trabajo es lo que Marx llama trabajo necesario. Pero luego, tiene que seguir trabajando y producir la plusvalía para el capitalista,una parte importante de la cual representa la ganancia. Esta parte de trabajo recibe el nombre de plustrabajo. Supongamos que el obrero trabaja durante tres días de la semana para reponer su salario y tres días para crearle plusvalía al capitalista. Expresado en otros términos,esto vale tanto como decir que,si la jornada es de doce horas,trabaja seis horas por su salario y otras seis para la producción de plusvalía. De una semana sólo pueden sacarse seis días o siete,a lo sumo, incluyendo el domingo; en cambio,a cada día se le pueden arrancar seis,ocho,diez, doce, quince horas de trabajo,y aún más. El obrero vende al capitalista,por el jornal, una jornada de trabajo. Pero ¿qué es una jornada de trabajo? ¿Ocho horas, o dieciocho? Al capitalista le interesa que la jornada de trabajo sea lo más larga posible. Cuanto más larga sea, mayor plusvalía rendirá. Al obrero le dice su certero instinto que cada hora más que trabaja,después de reponer el salario,es una hora que se le sustrae ilegítimamente,y sufre en su propia pelleja las consecuencias del exceso de trabajo. El capitalista lucha por su ganancia,el obrero por su salud, por un par de horas de descanso al día, para poder hacer algo más que trabajar,comer y dormir,para poder actuar también en otros aspectos como hombre. Diremos de pasada que no depende de la buena voluntad de cada capitalista en particular luchar o no por sus intereses, pues la competencia obliga hasta a los más filantrópicos a seguir las huellas de los demás,haciendo a sus obreros trabajar el mismo tiempo que trabajan los otros. La lucha por conseguir que se fije la jornada de trabajo dura desde que aparecen en la escena de la historia los obreros libres hasta nuestros días. En distintas industrias rigen distintas jornadas tradicionales de trabajo, pero,en la práctica,son muy contados los casos en que se respeta la tradición. Sólo puede decirse que existe verdadera jornada normal de trabajo allí donde la ley fija esta jornada y se encarga de velar por su aplicación. Hasta hoy,puede afirmarse que esto sólo acontece en los distritos fabriles de Inglaterra. En las fábricas inglesas rige la jornada de diez horas (o sea,diez horas y media durante cinco días y siete horas y media los sábados) para todas las mujeres y los chicos de trece a dieciocho años; y como los hombres no pueden trabajar sin la cooperación de aquellos elementos, de hecho también ellos disfrutan la jornada de diez horas. Los obreros fabriles de Inglaterra arrancaron esta ley a fuerza de años y años de perseverancia en la más tenaz y obstinada lucha contra los fabricantes,mediante la libertad de prensa y el derecho de reunión y asociación y explotando también hábilmente las disensiones en el seno de la propia clase gobernante. Esta ley se ha convertido en el paladión de los obreros ingleses, ha ido aplicándose poco a poco a todas las grandes ramas industriales,y el año pasado se hizo extensiva a casi todas las industrias, por lo menos a todas aquellas en que trabajan mujeres y niños. Acerca de la historia de esta reglamentación legal de la jornada de trabajo en Inglaterra, contiénense datos abundantísimos en la obra que estamos comentando. En el próximo Reichstag del Norte de Alemania se deliberará también acerca de una ordenanza industrial,y, por tanto, se pondrá a debate la reglamentación del trabajo fabril. Esperamos que ninguno de los diputados elegidos por los obreros alemanes intervendrá en la discusión de esta ley sin antes familiarizarse bien con el libro de Marx. Aquí se podrá lograr mucho. Las disensiones que existen en el seno de las clases dominantes son más propicias para los obreros que lo han sido nunca en Inglaterra,porque el sufragio universal obliga a las clases dominantes a captarse las simpatías de los obreros. En estas condiciones, cuatro o cinco representantes del proletariado,si saben aprovecharse de su situación,y sobre todo si saben de qué se trata,cosa que no saben los burgueses,pueden constituir una fuerza. El libro de Marx pone en sus manos,perfectamente dispuestos, todos los datos necesarios. Pasaremos por alto una serie de excelentes investigaciones,de carácter más bien teórico,y nos detendremos tan sólo en el capítulo final de la obra,que trata de la acumulación del capital. En este capítulo se pone primero de manifiesto que el método capitalista de producción,es decir,el método de producción que presupone la existencia de capitalistas, por una parte, y de obreros asalariados,por otra, no sólo le reproduce al capitalista constantemente su capital,sino que reproduce, incesantemente,la pobreza del obrero,velando,por tanto,por que existan siempre, de un lado, capitalistas que concentran en sus manos la propiedad de todos los medios de vida,materias primas e instrumentos de producción, y, de otro lado,la gran masa de obreros obligados a vender a estos capitalistas su fuerza de trabajo por una cantidad de medios de vida que, en el mejor de los casos, sólo alcanza para sostenerlos en condiciones de trabajar y de criar una nueva generación de proletarios aptos para el trabajo. Pero el capital no se limita a reproducirse,sino que aumenta y crece incesantemente, con lo cual aumenta y crece también su poder sobre la clase de los obreros desposeídos de toda propiedad. Y,del mismo modo que el capital se reproduce a sí mismo en proporciones cada vez mayores, el moderno modo capitalista de producción reproduce igualmente, en proporciones que van siempre en aumento, en número creciente sin cesar la clase de los obreros desposeídos. «La acumulación del capital reproduce la relación del capital en una escala mayor: a más capitalistas o a mayores capitalistas en un polo,en el otro polo más obreros asalariados... La acumulación del capital significa,por tanto,el crecimiento del proletariado» (pág. 600) [4]. Pero, como los progresos de la maquinaria,el cultivo perfeccionado de la tierra,etc., hacen que cada vez se necesiten menos obreros para producir la misma cantidad de artículos,y como este perfeccionamiento, es decir, esta creación de obreros sobrantes, aumenta con mayor rapidez que el propio capital creciente, ¿qué se hace de este número,cada vez mayor, de obreros superfluos? Forman un ejército industrial de reserva, al que en las épocas malas o medianas se le paga menos de lo que vale su trabajo,que trabaja sólo de vez en cuando o se queda a merced de la beneficencia pública,pero que es indispensable para la clase capitalista en las épocas de gran actividad, como ocurre actualmente, a todas luces,en Inglaterra,y que en todo caso sirve para vencer la resistencia de los obreros ocupados normalmente y para mantener bajos sus salarios. «Cuanto mayor es la riqueza social... tanto mayor es la superpoblación relativa,es decir,el ejército industrial de reserva. Y cuanto mayor es este ejército de reserva,en relación con el ejército obrero activo (o sea, con los obreros ocupados normalmente),tanto mayor es la masa de superpoblación consolidada (permanente), es decir, las capas obreras cuya miseria está en razón inversa a sus tormentos de trabajo [5]. Finalmente,cuanto más extenso es en la clase obrera el sector de la pobreza y el ejército industrial de reserva,tanto mayor es también el pauperismo oficial. Tal es la ley absoluta,general, de la acumulación capitalista» (pág. 631) [6]. He ahí,puestas de manifiesto con todo rigor científico —los economistas oficiales se guardan mucho de intentar siquiera refutarlas— algunas de las leyes fundamentales del moderno sistema social capitalista. Pero,¿queda dicho todo,con esto? No, ni mucho menos. Con la misma nitidez con que destaca los lados negativos de la producción capitalista,Marx pone de relieve que esta forma social era necesaria para desarrollar las fuerzas productivas sociales hasta un nivel que haga posible un desarrollo igual y digno del ser humano para todos los miembros de la sociedad. Todas las formas sociales anteriores eran demasiado pobres para esto. Sólo la producción capitalista crea las riquezas y las fuerzas productivas necesarias para ello,pero crea también, al mismo tiempo, con las masas de obreros oprimidos,una clase social obligada más y más a tomar en sus manos estas riquezas y fuerzas productivas, para conseguir que sean aprovechadas en beneficio de toda la sociedad y no,como hoy,en el de una clase monopolista.

✔NOTAS

✔[1] El presente artículo es una de las reseñas de Engels del I tomo de "El Capital" publicada en la prensa obrera y democrática con el fin de divulgar las tesis esenciales del libro. Además de los artículos para obreros, Engels escribió varias reseñas anónimas para la prensa burguesa, a fin de destruir la «conspiración del silencio» con el que la ciencia económica oficial y la prensa burguesa acogieron el genial trabajo de Marx. En dichas reseñas, Engels critica el libro, como si dijéramos, «desde un punto de vista burgués», para obligar con la ayuda de este «recurso militar», según la expresión de Marx, a los economistas burgueses a hablar del libro.    "Demokratisches Wochenblatt" («Hebdomadario democrático») era un periódico obrero alemán que se publicó de enero de 1868 a septiembre de 1869 en Leipzig bajo la redacción de G. Liebknecht. El periódico desempeñó un papel considerable en la creación del Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania. En el Congreso de Eisenach de 1869, fue proclamado órgano central del partido y pasó a denominarse "Volksstaat". Colaboraban en él Marx y Engels.

✔[2] Das Kapital. Kritik der politischen Oekonomie, von Karl Marx. Erster Band. Der Produktionsprozess des Kapitals. Hamburg, O. Meissner, 1867.

✔[3] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, pág. 246. 

✔[4] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, págs. 627-628.  

✔[5] En la traducción autorizada del I tomo de "El Capital" al francés Marx puntualiza esta tesis.  

✔[6] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, pág. 659. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La batalla de Santa Clara ✔Relato del Che☄

✔Lenin V. I. Lenin   ✔¿Por qué la socialdemocracia debe declarar una guerra resuelta sin cuartel a los socialistas-revolucionarios?☭

✔Lenin V. I. Lenin  

✔¿Por qué la socialdemocracia debe declarar una guerra resuelta sin cuartel a los socialistas-revolucionarios?

✔Escrito: En junio-julio de 1902. Primera publicación:  En año 1923 en el N.14 de la revista Prozhektor.   

☞1) Porque la corriente de nuestro pensamiento social conocida por el nombre de “socialista-revolucionaria” se aparta,y se ha apartado en realidad,de la única teoría internacional del socialismo revolucionario existente en la actualidad,es decir,del marxismo. En la gran división de la (socialdemocracia internacional en oportunista (también “bernesteniana”)[1] y revolucionaria, dicha corriente ha ocupado una posición entre dos sillas, completamente indeterminada e imperdonablemente ambigua,y, basándose solo en la critica burguesa-oportunista considera el marxismo “debilitado” vestnik Russkoi Revoliutsii,N.2, pág. 62)[2], comprometiéndose por su parte a “revisarlo” de nuevo a su manera y no haciendo nada para llevar a cabo este amenazador compromiso.

☞2) Porque la corriente socialista-revolucionaria se rinde impotente ante la orientación dominante en el pensamiento social-político ruso,que debe ser denominada liberal-populista. Repitiendo el erro de “La Voluntad del Pueblo”[3] y de todo el viejo socialismo ruso en general,los socialistas-revolucionarios no ven el alejamiento pleno y la contradicción interna de esta orientación,y limitan su obra independientemente en la esfera del pensamiento revolucionario ruso a la simple anteposición de la frase revolucionaria al antiguo testamento de la sabiduría liberal-populista. El marxismo ruso ha minado por primera vez las bases teóricas de la orientación liberal-populista,ha puesto al desnudo su contenido de clase burgués y pequeñoburgués, ha llevado y lleva una guerra contra ella, sin turbarse por el paso de un montón de marxistas críticos (=oportunistas) al campo de los enemigos. Pero los socialistas-revolucionarios han ocupado y ocupan en toda esta guerra una posición (en el mejor de los casos) de neutralidad hostil,sentándose nuevamente entre dos sillas,entre el marxismo ruso (del que no han adoptado más que mezquinos fragmentos) y la casi-socialista orientación liberal-populista.

☞3) Porque lo socialistas-revolucionarios,a causa de su indicada carencia total de principios en las cuestiones del socialismo internacional y ruso,no comprenden o no reconocen el único principio verdaderamente revolucionario de la lucha de clases. No comprenden que en la Rusia actual solo puede ser efectivamente revolucionario y verdaderamente socialista el partido que funda el socialismo con el movimiento obrero ruso,que engendra,cada vez con mayor fuerza y amplitud,el capitalismo ruso en desarrollo. La actitud de los socialistas-revolucionarios con respecto al movimiento obrero ruso fue siempre de espectador diletante y cuando,por ejemplo, este movimiento enfermo de “economicismo”[4] (a consecuencia de su desarrollo extraordinariamente rápido),los socialistas-revolucionarios se alegraban por un lado,con motivo de los errores de los hombres dedicados a la nueva y difícil s tarea de despertar a las masas obreras y, por otro lado,ponían barreras al marxismo revolucionario,que llevo y culmino victoriosamente la lucha contra el economismo. La actitud ambigua ante el movimiento obrero conduce inevitablemente al apartamiento real de él y,a causa de este apartamiento,el partido de los socialistas-revolucionarios carece de base social alguna. No se apoya en ninguna clase social,pues no puede llamar clase a grupo de intelectuales volubles que denominan “amplitud” a su ambigüedad y carencia de principios.

☞4) Porque desdeñando la ideología socialista y queriendo apoyarse a un tiempo y por igual en la intelectualidad en el proletariado y en el campesinado,el partido de los socialistas-revolucionarios lleva inevitablemente con ello (independientemente de su voluntad) a la esclavización política e ideológica del proletariado ruso por la democracia burguesa rusa. La actitud de desdén por la teoría y de evasivas y vacilaciones en cuanto a la ideología socialista,hace ineluctablemente el juego a la ideología burguesa. La intelectualidad y el campesinado rusos,como capas sociales, comparados con el proletariado no pueden ser apoyo más que del movimiento democrático-burgués. Esta no es solo una consideración que se desprende obligatoriamente de toda nuestra doctrina (según la que,por ejemplo,el pequeño productor es solamente revolucionario en la medida que rompe todos sus lazos con la sociedad de economía mercantil y el capitalismo abraza el punto de vista del proletariado),no,es además un hecho indudable que comienza a manifestarse ya. Y,en el momento de la revolución política y al día siguiente de dicha revolución,este hecho se manifestara irremisiblemente con una fuerza mucho mayor. El social-revolucionarismo es una de esas manifestaciones de la inconsistencia ideológica pequeñoburguesa y de la vulgarización pequeñoburguesa del socialismo con la que la social-democracia debe llevar y llevara siempre una guerra resuelta.

☞5) Porque las propias reivindicaciones programáticas practicas que los socialistas-revolucionarios han llegado ya a, no diré plantear,sino solo esbozar, han descubierto con toda evidencia el gran daño que acarrea en la practica la carencia de principios de esta corriente. Por ejemplo,el programa agrario mínimo,bosquejado en el N. 8 de Revoliutsionnata Rossia[5] (¿Puede que fuera mejor decir: dispersado entre las trilladas premisas de nuestro populismo?), primero desorienta al campesinado, prometiéndole como “mínimo” la socialización de la tierra,y a la clase obrera,inculcándole una noción completamente falsa del verdadero carácter el movimiento campesino, tan frívolas promesas no hacen más que comprometer al partido revolucionario en general y, en particular,a la doctrina del socialismo científico sobre la socialización de todos los medios de producción como nuestro objetivo final. Segundo, planteando en su programa mínimo el apoyo y desarrollo de las cooperativas,los socialistas-revolucionarios se apartan por completo del terreno de la lucha revolucionaria y rebajan su sedicente socialismo al nivel del más adocenado reformismo pequeñoburgués. Tercero, rebelándose contra la exigencia de la socialdemocracia de destruir todas las trabas medievales,que atan a nuestra comunidad,encadenan al campesino al “nadiel”[6], le privan de la libertad de movimiento y condicionan inevitablemente su estado de humillación estamental, los socialistas-revolucionarios han mostrado con ello que no han podido resguardarse incluso de las doctrinas reaccionarias del populismo ruso.

☞6) Porque incluyendo en su programa el terrorismo y preconizando este como medio de lucha política en su forma actual, los socialistas-revolucionarios causan con ello el más serio daño al movimiento,destruyendo la ligazón indisoluble de la labor socialista con la masa de la clase revolucionaria. No hay aseveraciones verbales ni juramentos que puedan refutar el hecho indubitable de que, el terrorismo actual,tal como lo emplean y lo preconizan los socialistas-revolucionarios,no está en relación alguna con el trabajo entre las masas para las masas y junto a las masas,que la organización de actos terroristas por el partido aparta a nuestras extremadamente escasas fuerzas organizadoras de su difícil,lejos aún de estar cumplida, tarea de organización del partido obrero revolucionario,que de hecho, el terrorismo de los socialistas-revolucionarios no es sino una lucha cuerpo a cuerpo condenada plenamente por la experiencia histórica. Incluso los socialistas extranjeros comienzan a turbarse de la vocinglera predica del terror que realizan ahora nuestros socialistas-revolucionarios. Y en las masas obreras rusas,esta predica no hace más que sembrar dañinas ilusiones como las de que el terror “obliga a las gentes a pensar políticamente aun en contra de su voluntad (Revoliutsionnaya Rossia, N.7, pag.4) o de que “con más seguridad que meses de propaganda oral,es capaz de cambiar la opinión… de miles de su actividad “,o de que el terror es capaz de “infundir nuevas fuerzas en los vacilantes, desalentados y derrotados por el triste fin de muchas manifestaciones” (lugar citado),etc. Estas dañinas ilusiones no pueden conducir más que a la rápida decepción y al debilitamiento de la labor de preparación del ataque frontal de las masas contra la autocracia.     _____________________________________ ✔1. Berstein ,Eduardo (1850-1932) : líder del ala oportunista extrema de la socialdemocracia alemana y de la II internacional,teórico del revisionismo y el reformismo.
✔2. Vestnik Russkoi Revolutsii. Sotsialno-Politicheskoye obozreniye (“El mensajero de la Revolución Rusa, revista político social”): revista ilegal que se edito en el extranjero (París-Ginebra) en los años 1901-1905; aparecieron cuatro números: desde el N.2 fue el órgano teórico del partido de los socialistas-revolucionarios
👀3. “La Voluntad del pueblo” : organización política secreta de los populistas terroristas,surgida en agosto de 1879.
✔4. “Economismo”: corriente oportunista en la social democracia rusa de finales del siglo XIX y principios del XX,una variedad del oportunismo internacional. Los “economistas” limitaban las tareas de la clase obrera a la lucha económica por la elevación de los salarios,el mejoramiento de las condiciones de trabajo etc. 5. Revoliutsionaya Rossia (“la Rusia Revolucionaria”): periódico ilegal editado desde el año 1900 en Rusia por la “Unión de socialistas revolucionarios”
✔6. "Nadiel": parcela de tierra concedida en disfrute de los campesinos después de la abolición del régimen de servidumbre en Rusia en 1861. Los campesinos no tenían derecho a vender la tierra del nadie; dichas tierras se encontraban en posesión de la comuna rural y se redistribuían periódicamente entre los campesinos para su disfrute.

martes, 14 de noviembre de 2017

✔Discurso en homenaje al Comandante Camilo Cienfuegos 《Che☄》

✔CONCLUSIÓN ☭

    ✔CONCLUSIÓN ☭

☞¿Cuáles son los resultados fundamentales del camino histórico recorrido por el Partido bolshevique?

☞¿Qué nos enseña la historia del Partido Comunista (bolshevique) de la U.R.S.S.?

✔1) La historia del Partido bolshevique nos enseña,ante todo, que el triunfo de la revolución proletaria,el triunfo de la dictadura del proletariado es imposible sin un partido revolucionario del proletariado,libre de oportunismo, intransigente frente a los oportunistas y capituladores, y revolucionario frente a la burguesía y al Poder de su Estado. La historia del Partido bolshevique nos enseña que el dejar al proletariado sin un partido así equivale a dejarle sin dirección revolucionaria; y el dejarle sin dirección revolucionaria equivale a hacer fracasar la causa de la revolución proletaria. La historia del Partido bolshevique nos enseña que este partido no puede ser un partido socialdemócrata corriente del tipo de los de la Europa occidental,educado en una situación de paz social,que marcha a remolque de los oportunistas, sueña con "reformas sociales" y teme a la revolución social. La historia del Partido bolshevique nos enseña que este partido sólo puede ser un partido de nuevo tipo, un partido marxista-leninista,el Partido de la revolución social,capaz de preparar al proletariado para los combates decisivos contra la burguesía y de organizar el triunfo de la revolución proletaria. Eso es, en la U.R.S.S., el Partido bolshevique. "En el periodo prerrevolucionario -dice el camarada Stalin- en el periodo de evolución más o menos pacífica,en que los partido de la Segunda Internacional representaban la fuerza predominante dentro del movimiento obrero,y las formas parlamentarias de lucha se consideraban como fundamentales, en estas condiciones, el Partido no tenía ni podía tener la grande y decisiva importancia que adquirió más tarde,bajo las condiciones de los choques revolucionarios abiertos. Kautski, defendiendo a la Segunda Internacional contra quienes la atacaban,dice que los partidos de la Segunda Internacional son instrumentos de paz y no de guerra, y que precisamente por esto resultaron ser impotentes para emprender nada serio durante la guerra,en el periodo de las acciones revolucionarias del proletariado. Y esto es totalmente exacto.

✔Pero,¿qué significa esto?

Significa que los partidos de la Segunda Internacional son inservibles para la lucha revolucionaria del proletariado, que no son partidos combativos del proletariado que conducen a éste al Poder,sino aparatos electorales adaptados a las elecciones al parlamento y a la lucha parlamentaria. Esto explica precisamente el hecho de que, durante el período de predominio de los oportunistas de la Segunda Internacional,la organización política fundamental del proletariado no fuese el partido,sino la fracción parlamentaria. Es sabido que en este periodo,el partido era,en realidad,un apéndice de la fracción parlamentaria y un elemento puesto al servicio de ésta. No hace falta demostrar que,en tales condiciones y con semejante partido al frente,no se podía ni hablar de preparar al proletariado para la revolución. Pero las cosas cambiaron radicalmente al entrar en el nuevo periodo. Este nuevo periodo es el periodo de los choques abiertos entre las clases, el periodo de las acciones revolucionarias del proletariado, el periodo de la revolución proletaria,el periodo de la preparación directa de las fuerzas para el derrocamiento del imperialismo y la toma del Poder por el proletariado. Este periodo plantea ante el proletariado nuevas tareas de reorganización de toda la labor del Partido en un sentido nuevo, revolucionario,de educación de los obreros en el espíritu de la lucha revolucionaria por el Poder,de preparación y concentración de las reservas,de alianza con los proletarios de los países vecinos, de establecimiento de sólidos vínculos con el movimiento de liberación de las colonias y de los países dependientes,etc,etc. Pensar que estas tareas nuevas pueden resolverse con las fuerzas de los viejos partidos socialdemócratas, educados bajo las condiciones pacíficas del parlamentarismo, equivale a condenarse a una desesperación sin remedio,a una derrota ineluctable. Tener que afrontar estas tareas con los viejos partidos al frente equivale a encontrarse completamente desarmados. ¿Hace falta,acaso, demostrar que el proletariado no podía resignarse a semejante situación? De aquí la necesidad de un nuevo partido, de un partido combativo,de un partido revolucionario,lo bastante intrépido para conducir a los proletarios a la lucha por el Poder,lo bastante experto para orientarse en las condiciones complejas de la situación revolucionaria y lo bastante flexible para eludir todos y cada uno de los escollos que se interponen en el camino hacia sus fines. Sin un partido así no se puede ni pensar en el derrocamiento del imperialismo,en la conquista de la dictadura del proletariado. Este nuevo partido es el Partido del leninismo" (Stalin, "Problemas del Leninismo", págs. 62-63, ed. rusa).

✔2) La historia del Partido nos enseña,asimismo,que el Partido de la clase obrera no puede cumplir su misión de dirigente de su clase, no puede cumplir su misión de organizador y dirigente de la revolución proletaria,si no posee la teoría de vanguardia del movimiento obrero,si no posee la teoría marxista-leninista. La fuerza de la teoría marxista-leninista consiste en que da al Partido la posibilidad de orientarse dentro de la situación,de comprender el nexo interno que une los acontecimientos que le rodean, de prever la marcha de los acontecimientos y discernir, no sólo cómo y hacia dónde se desarrollan los acontecimientos en el presente, sino también cómo y hacia dónde habrán de desarrollarse en el porvenir. Sólo un partido que posee la teoría marxista-leninista puede avanzar con paso firme y conducir hacia adelante a la clase obrera. Por el contrario,un partido que no posee la teoría marxista-leninista,vese obligado a vagar a tientas,pierde la seguridad en sus actos y no es capaz de conducir a la clase obrera hacia delante. Podría pensarse que el poseer la teoría marxista-leninista significa aprender concienzudamente las conclusiones y las tesis contenidas en las obras de Marx, Engels y Lenin,aprender a citarlas oportunamente y contentarse con esto,creyendo que las conclusiones y las tesis aprendidas se adaptan a cualquier situación,a todos los casos de la realidad. Pero este modo de abordar la teoría marxista-leninista es completamente falso. La teoría marxista-leninista no puede considerarse como un conjunto de dogmas,como un catecismo,como un símbolo de la fe; ni a los marxistas, como eruditos pedantes y exegetas. La teoría marxista-leninista es la ciencia del desarrollo de la sociedad, la ciencia del movimiento obrero,la ciencia de la revolución proletaria,la ciencia de la edificación de la sociedad comunista. Y,como ciencia, no está ni puede estar estancada, sino que se desarrolla y se perfecciona. Es evidente que, en su desarrollo,no puede menos de enriquecerse con la nueva experiencia,con los nuevos acontecimientos,y que algunas de sus tesis y conclusiones no pueden menos de cambiar a lo largo del tiempo,no pueden dejar de ser reemplazadas por nuevas tesis y conclusiones,con arreglo a las nuevas condiciones históricas. Poseer la teoría marxista-leninista no significa,ni mucho menos, aprenderse todas sus fórmulas y conclusiones y aferrarse a la letra de ellas. Para poseer la teoría marxista-leninista hace falta,ante todo, aprender a distinguir entre su letra y su esencia. Poseer la teoría marxista-leninista significa asimilar la esencia de ella y aprender a aplicarla para resolver los problemas prácticos del movimiento revolucionario en las diversas condiciones de la lucha de clases del proletariado. Poseer la teoría marxista-leninista significa saber enriquecer esta teoría con la nueva experiencia del movimiento revolucionario,saber enriquecerla con nuevas tesis y conclusiones,saber desarrollarla e impulsarla,sin retroceder ante la necesidad de reemplazar,partiendo de la esencia de la teoría,algunas de sus tesis y conclusiones,caducas ya, por otras nuevas,con arreglo a la nueva situación histórica. La teoría marxista-leninista no es un dogma, sino una guía para la acción. Hasta la segunda revolución rusa (febrero), los marxistas de todos los países partían del criterio de que la república democrática parlamentaria era la forma de organización política de la sociedad más conveniente para el periodo de transición del capitalismo al socialismo. Es cierto que Marx había señalado ya en la década del 70 del siglo pasado que la forma más conveniente de la dictadura del proletariado no era la república parlamentaria,sino una organización política del tipo de la Comuna de París. Pero, desgraciadamente, esta indicación de Marx no fue desarrollada en sus obras y cayó en el olvido. Además,la autorizada declaración hecha por Engels en su crítica del proyecto de programa de Erfurt,en 1891,de que "la república democrática... es... la forma específica para la dictadura del proletariado",no dejaba lugar a duda en el sentido de que los marxistas seguían considerando la república democrática como la forma política de la dictadura del proletariado. Esta tesis de Engels sirvió más tarde de orientación a todos los marxistas, incluyendo a Lenin. Sin embargo, la revolución rusa de 1905 y,sobre todo, la de febrero de 1917 destacaron una forma nueva de organización política de la sociedad: los Soviets de diputados obreros y campesinos. Basándose en el estudio de la experiencia de las dos revoluciones rusas y partiendo de la teoría del marxismo,Lenin llegó a la conclusión de que la forma política mejor para la dictadura del proletariado no es la República democrática parlamentaria,sino la república de los Soviets. En abril de 1917, en el periodo de transición de la revolución burguesa a la revolución socialista, Lenin lanzó,basándose en esto, la consigna de organizar la república de los Soviets, como la mejor forma política de la dictadura del proletariado. Los oportunistas de todos los países se aferraban a la república parlamentaria,acusando a Lenin de volver la espalda al marxismo y hundir la democracia. Pero era Lenin,naturalmente,y no los oportunistas,quien representaba el auténtico marxismo y dominaba la teoría marxista,ya que,mientras los oportunistas tiraban de ella hacia atrás y convertían una de sus tesis en un dogma,Lenin la impulsaba, enriqueciéndola con la nueva experiencia. ¿Qué habría sido del Partido,de la revolución proletaria, del marxismo,si Lenin se hubiera plegado a la letra del marxismo,en vez de decidirse a sustituir una de sus viejas tesis,formulada por Engels, por la nueva tesis de la república de los Soviets,que era la que correspondía a la nueva situación histórica? El Partido habría vagado en las tinieblas,los Soviets habrían sido desorganizados,no tendríamos hoy un Poder Soviético,y la teoría marxista habría sufrido un serio descalabro. Con ello,habría salido perdiendo el proletariado y habrían salido ganando sus enemigos. El oportunismo no consiste siempre en renegar abiertamente de la teoría marxista o de alguna de sus y conclusiones. A veces,el oportunismo se manifiesta en el intento de aferrarse a determinadas tesis aisladas del marxismo, que han comenzado ya a envejecer,y de convertirlas en dogmas,para contener de este modo el desarrollo ulterior del marxismo y con él, consiguientemente,el desarrollo del movimiento revolucionario del proletariado. Sin exageración se puede afirmar que,después de la muerte de Engels,los únicos marxistas que impulsaron la teoría del marxismo y la enriquecieron con la nueva experiencia,bajo las nuevas condiciones de la lucha de clases del proletariado,fueron el formidable Lenin y, después de él, Stalin y los demás discípulos de Lenin. Precisamente por eso,porque Lenin y los leninistas impulsaron la teoría marxista,el leninismo es el desarrollo ulterior del marxismo,el marxismo que corresponde a las nuevas condiciones de la lucha de clases del proletariado, el marxismo de la época del imperialismo y de las revoluciones proletarias,el marxismo de la época del triunfo del socialismo en la sexta parte de Globo. El Partido bolshevique no habría podido triunfar en octubre de 1917,si sus cuadros de vanguardia no hubiesen poseído la teoría del marxismo,si no hubiesen sabido ver en esta teoría una guía para la acción,si no hubiesen sabido impulsar la teoría marxista, enriqueciéndola con la nueva experiencia de la lucha de clases del proletariado. Criticando a los marxistas alemanes de Norteamérica que habían tomado en sus manos la dirección del movimiento obrero norteamericano,escribía Engels: "Los alemanes no han sabido hacer de su teoría la palanca que pusiese en movimiento a las masas norteamericanas. En su mayoría, ni ellos mismos comprenden esta teoría y se comportan con ella de un modo doctrinario y dogmático, creyendo que hace falta aprendérsela de memoria,y que basta con esto para afrontar todas las situaciones de la realidad. Para ellos, esta teoría es un dogma y no una guía para la acción" (C. Marx y F. Engels, t. XXVII, pág. 606). Criticando a Kamenev y a algunos viejos bolsheviques que, en abril de 1917,se aferraban a la vieja fórmula de la dictadura democrático-revolucionaria del proletariado y de los campesinos,en un momento en que el movimiento revolucionario había rebasado esta fórmula y exigía el paso a la revolución socialista, Lenin escribía: "Nuestra doctrina no es un dogma,sino una guía para la acción,han dicho siempre Marx y Engels,burlándose con razón de los que aprenden de memoria y repiten mecánicamente las "fórmulas", que, en el mejor de los casos,sólo sirven para señalar las tareas generales, que se modifican necesariamente con la situación económica y política concreta de cada fase especial del proceso histórico... Es necesario asimilarse la verdad indiscutible de que el marxista debe tomar en cuenta la vida real,los hechos precisos de la realidad y no continuar aferrándose a la teoría del día anterior..." (Lenin, t. XX, págs. 100-101, ed. rusa).

✔3) La historia del Partido nos enseña,además,que el triunfo de la revolución proletaria es imposible sin el aplastamiento de los partidos pequeñoburgueses que actúan dentro de las filas de la clase obrera y empujan a las capas rezagadas de ésta en los brazos de la burguesía, quebrantando con ello la unidad de la clase obrera. La historia del Partido es la historia de la lucha contra los partidos pequeñoburgueses y de su aplastamiento: contra los socialrevolucionarios,mensheviques, anarquistas y nacionalistas. Sin vencer a estos partidos y expulsarlos de las filas del proletariado,no hubiera sido posible conseguir la unidad de la clase obrera,y sin la unidad de la clase obrera,el triunfo de la revolución proletaria habría sido irrealizable. Sin el aplastamiento de estos partidos,que al principio laboraban por el mantenimiento del capitalismo y,más tarde,después de la Revolución de Octubre,por su restauración,habría sido imposible mantener la dictadura del proletariado,derrotar a la intervención armada extranjera y edificar el socialismo. No tiene nada de casual el hecho de que todos los partidos pequeñoburgueses,que para engañar al pueblo se bautizaban con el nombre de partidos "revolucionarios" y "socialistas" -los socialrevolucionarios,los mensheviques,los anarquistas,los nacionalistas- pasasen a ser partidos contrarrevolucionarios ya antes de la Revolución Socialista de Octubre, para convertirse más tarde en agentes de los servicios de espionaje extranjeros,en una banda de espías saboteadores,agentes diversionistas, asesinos y traidores a la patria. "En la época de la revolución social -dice Lenin-,la unidad del proletariado sólo puede realizarla el Partido revolucionario extremo del marxismo,sólo puede realizarse por medio de una lucha implacable contra todos los demás partidos" (Lenin, t. XXVI, pág. 50, ed. rusa).

✔4) La historia del Partido nos enseña,asimismo,que el Partido de la clase obrera no puede mantener la unidad y la disciplina dentro de sus filas,no puede cumplir con su misión de organizador y dirigente de la revolución proletaria,no puede cumplir su misión de constructor de la nueva sociedad socialista,sin una lucha intransigente contra los oportunistas dentro de sus propias filas,sin el aplastamiento de los capituladores en su propio seno. La historia del desarrollo de la vida interna del Partido bolshevique es la historia de la lucha contra los grupos oportunistas dentro del Partido y de su aplastamiento: contra los "economistas",mensheviques, trotskistas,bujarinistas y portavoces de las desviaciones nacionalistas. La historia del Partido bolshevique nos enseña que todos estos grupos capituladores eran,en el fondo, agentes del menshevismo dentro del Partido, sus satélites y continuadores. Al igual que los mensheviques,cumplían la misión de servir de vehículo a la influencia burguesa dentro de la clase obrera y del Partido. Por eso,la lucha por la liquidación de estos grupos dentro del Partido era la continuación de la lucha por la liquidación del menshevismo. Sin aplastar a los "economistas" y a los mensheviques, jamás se habría logrado edificar el Partido y conducir a la clase obrera a la revolución proletaria. Sin aplastar a los trotskistas y bujarinistas,jamás se habría logrado preparar las condiciones necesarias para al edificación del socialismo. Sin aplastar a los portavoces de las desviaciones nacionalistas de todos los matices,jamás se habría logrado educar al pueblo en el espíritu de internacionalismo,no se habría logrado defender la bandera de la fraternal amistad entre los pueblos de la U.R.S.S.,no se habría logrado edificar la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Podría pensarse que los bolsheviques han consagrado demasiado tiempo a luchar contra los elementos oportunistas dentro del Partido, que han exagerado la importancia de estos elementos. Pero esto es completamente falso. No es posible tolerar en el seno del Partido el oportunismo,como no es posible tolerar la existencia de una úlcera en un organismo sano. El Partido es el destacamento dirigente de la clase obrera,su fortaleza de avanzada,su Estado Mayor de combate. No es posible permitir que en el Estado Mayor dirigente de la clase obrera haya gentes pusilánimes, oportunistas,capituladores y traidores. Luchar a vida o muerte contra la burguesía,teniendo dentro del propio Estado Mayor,dentro de la propia fortaleza,a capituladores y traidores,es caer en la situación de quien se ve tiroteado desde el frente y desde la retaguardia. Fácil es comprender que la lucha,en estas condiciones,sólo puede conducir a una derrota. El modo más fácil de tomar una fortaleza es atacarla desde dentro. Para conseguir el triunfo,lo primero que hace falta es limpiar el Partido de la clase obrera, su Estado Mayor dirigente,su fortaleza de avanzada, de capituladores,desertores,esquiroles y traidores. No tiene nada de casual el hecho de que los trotskistas,los bujarinistas,los portavoces de desviaciones nacionalistas,luchando contra Lenin y contra el Partido, hayan acabado como acabaron los partidos menshevique y socialrevolucionario: convirtiéndose en agentes de los servicios de espionaje fascistas,convirtiéndose es espías,en saboteadores,en asesinos, en agentes diversionistas,en traidores a la patria. "No es posible triunfar en la revolución proletaria,no es posible defenderla,teniendo en las propias filas a reformistas,a mensheviques. Esto es evidente en el terreno de los principios. La experiencia de Rusia y de Hungría lo confirma palpablemente... Rusia, ha atravesado muchas veces por situaciones difíciles en que el régimen soviético habría sido infaliblemente derrotado,si hubiesen quedado mensheviques,reformistas, demócratas pequeñoburgueses dentro de nuestro Partido..." (Lenin, t. XXV, págs. 462-463, ed. rusa). "Si nuestro Partido -dice el camarada Stalin- ha conseguido forjar dentro de sus filas una unidad interior y una cohesión nunca vista,se debe,ante todo,al hecho de que supo limpiarse a tiempo de la escoria del oportunismo,arrojar del Partido a los liquidadores y mensheviques. Para desarrollar y consolidar los partidos proletarios,hay que depurar sus filas de oportunistas y reformistas,de socialimperialistas y socialchovinistas,de socialpatriotas y socialpacifistas. El Partido se fortalece depurándose de los elementos oportunistas" (Stalin, "Problemas del Leninismo", pág. 72, ed. rusa).

✔5) La historia del Partido nos enseña,además,que el Partido no puede cumplir su misión de dirigente de la clase obrera,si,perdiendo la cabeza con los éxitos,comienza a vanaglorariarse,si deja de advertir las deficiencias de su labor,si teme reconocer sus errores,si teme corregirlos a su debido tiempo abierta y honradamente. El Partido es invencible,si no teme la crítica ni la autocrítica,si no disimula los errores y deficiencias de su labor,si enseña y educa los cuadros con el ejemplo de los errores del trabajo del Partido y sabe corregir estos errores a tiempo. El Partido se hunde,si oculta sus errores,si disimula sus lados flacos, si encubre sus defectos con una falsa exhibición de prosperidad,si no tolera la crítica y la autocrítica,si se deja penetrar del sentimiento de la fatuidad,si se deja llevar por el narcisismo y comienza a dormirse sobre los laureles. "La actitud de un partido político ante sus errores es -dice Lenin- uno de los criterios más importantes y más fieles de la seriedad de ese partido y del cumplimiento efectivo de sus deberes hacia su clase y hacia las masas trabajadoras. Reconocer abiertamente los errores,poner al descubierto sus causas,analizar minuciosamente la situación que los ha engendrado y examinar atentamente los medios de corregirlos: esto es lo que caracteriza a un partido serio,en esto es en lo que consiste el cumplimiento de sus deberes,esto es educar e instruir a la clase primero,y después a las masas" (Lenin, t. XXV, pág. 200, ed. rusa). Y más adelante: "Todos los partidos revolucionarios que se han hundido hasta ahora,se han hundido por dejarse llevar del engreimiento y no saber ver en que consistía su fuerza y por temor a hablar de sus debilidades. Pero nosotros no nos hundiremos,porque no tenemos miedo a hablar de nuestras debilidades y aprenderemos a superarlas" (Lenin, t. XXVII, págs. 260-261, ed. rusa).

✔6) Finalmente,la historia del Partido,nos enseña que,sin mantener amplios vínculos con las masas,sin fortalecer constantemente estos vínculos,sin saber escuchar atentamente la voz de las masas y comprender sus necesidades más torturantes,sin ser capaz,no sólo de enseñar a las masas,sino también de aprender de ellas,el Partido de la clase obrera no puede ser un verdadero partido de masas,capaz de arrastrar consigo a las masas de millones de la clase obrera y de todos los trabajadores. El Partido es invencible,si -como dice Lenin- sabe "ligarse,aproximarse,por decirlo así, fundirse,en cierto grado,con las más grandes masas trabajadoras,en primer término,proletarias,pero también con la masa trabajadora no-proletaria" (Lenin, t. XXV, pág. 174, ed. rusa). El Partido se hunde,si se encierra en su estrecha concha de partido,si se desliga de las masas,si se cubre de moho burocrático. "Se puede reconocer como norma -dice el camarada Stalin- que,mientras conserven el contacto con las grandes masas del pueblo,los bolsheviques serán invencibles. Y,al contrario,en cuanto se desliguen de las masas y pierdan el contacto con ellas,en cuanto se dejen cubrir por la herrumbre burocrática,perderán toda su fuerza y quedarán anulados. Los griegos de la antigüedad tenían en su mitología un héroe famoso,Anteo, que era,según la leyenda,hijo de Poseidón,dios de los mares y de Gea, diosa de la tierra. Anteo quería mucho a su madre,que lo había dado a luz y lo había criado y educado. No existía héroe al cual no hubiera vencido dicho Anteo. Se consideraba como un héroe invencible. ¿En qué consistía su fuerza? Consistía en que,siempre que se sentía a punto de verse vencido en la lucha contra un enemigo,tocaba la tierra,su madre, que lo había dado a luz y criado,y ésta le infundía nuevo vigor. Pero Anteo tenía su punto débil: era el peligro de verse separado de la tierra. Sus enemigos conocían esta debilidad suya y lo acechaban. Y he aquí que un día,un enemigo se aprovechó de esta debilidad, venciéndole. Este enemigo era Hércules. ¿Cómo lo venció? Lo separó de la tierra y lo levantó en vilo, quitándole la posibilidad de tocar la tierra y ahogándole así en el aire. A mí me parece que los bolsheviques recuerdan a Anteo,el héroe de la mitología griega. Los mismo que Anteo,son fuertes,porque mantienen contacto con su madre,las masas, las que los dieron a luz,los criaron y educaron. Y mientras mantengan el contacto con su madre,el pueblo, cuentan con todas las posibilidades de ser invencibles. En esto está la clave de por qué la dirección bolshevique es invencible" (Stalin, "Sobre las deficiencias del trabajo del Partido").

☭Tales son las enseñanzas fundamentales del camino histórico recorrido por el Partido bolshevique.