Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

domingo, 19 de noviembre de 2017

Soñar despiertos

Soñar despiertos

  

Soñar despiertos,con ese mundo donde los colores se multiplican,sentir el embriagador aroma de tu mañana,el trinar de las aves,el cálido abrazo del sol. 

Un mundo donde los pequeños milagros son el gran motor que impulsa tu día.

Hay que ponerle ganas a los sueños,porque una persona que sueña es libre,porque un pueblo que sueña proyecta futuro.

No existe cimiento más fuerte para edificar realidades,esas realidades que cambian mundos,ese mundo que nace de las manos benditas de nuestra señora de los milagros,esos que son posibles,esos que están y por lo general no te detienes a ver...

como esa flor,
como el vuelo "loco" de un colibrí.

Marcelo Rubéns Balboa✒

sábado, 18 de noviembre de 2017

Pastillas para no dormir 💊

Mirada que interroga a la noche,
a una de esas tantas noches de pastillas para no dormir.

Esas tristes pupilas ven pasar imágenes que se repiten,pasados y presentes,no divisan futuro.

Esta noche no hay luna por aquí,llueven cenizas,siente frío,y el miedo le presta su triste abrigo gris.

Ella quisiera volar bien lejos,pero la desolación carece de alas,no permite los vuelos libres.

Ella quisiera soñar aquel sueño,pero la pesadilla clavó sus garras en su piel blanca,el dolor sangra por esas heridas,no encuentra bálsamo para su cura.

Como quisiera cantar aquella canción de madre,de manos que acunan,que acarician junto con ese beso que calma llantos.
Contar las fantasías de mariposas,
de hadas y duendes,de brujas con manzanas;
pero el destino le susurra en el oído,ave de rapiña posada en su hombro,zumbido enloquecedor.

(...)

Ya no quiere más ruido,
solo quiere mirar en la profundidad del silencio;
se cierran las ventanas,ya no miran esas pupilas que nunca pudieron llorar.

Marcelo Rubéns Balboa✒

viernes, 17 de noviembre de 2017

Che☄✔'Sobre la firma con los países socialistas ☭

Lenin V.I ✔Lenin acerca de la naciente tendencia del "economismo imperialista"☭

Lenin V.I

✔Lenin acerca de la naciente tendencia del "economismo imperialista"

✔Escrito: En agosto-septiembre de 1916. Publicado por vez primera: En 1929,en el núm. 15 de la revista Bolshevik. 

El viejo "economismo",el de 1894 a 1902,razonaba así. Los populistas han sido refutados. El capitalismo ha triunfado en Rusia. Por consiguiente, no hay que pensar en revoluciones políticas. Deducción práctica: O "a los obreros,la lucha económica; a los liberales,la lucha política". Es un escarceo a la derecha. O,en vez de la revolución política,la huelga general para la revolución socialista. Es un escarceo a la izquierda,representado por un folleto,hoy olvidado,de un "economista" ruso de fines de la década del 90. Ahora nace un nuevo "economismo",que razona con dos escarceos análogos. "A la derecha": estamos en contra del "derecho a la autodeterminación" (es decir,en contra de la liberación de los pueblos oprimidos, en contra de la lucha contra las anexiones: esto no se ha pensado todavía hasta el fin o no se da dicho hasta el fin). "A la izquierda": estamos en contra del programa mínimo (es decir,en contra de la lucha por las reformas y por la democracia),pues esto "contradice" la revolución socialista. Ha transcurrido más de un año desde que esta naciente tendencia se manifestó ante algunos camaradas, a saber: en la Conferencia de Berna de la primavera de 1915. Entonces, afortunadamente,sólo un camarada, que encontró la desaprobación general,insistió hasta el fin de le Conferencia en estas ideas del "economismo imperialista" y las expuso por escrito en forma de "tesis" especiales. Nadie se adhirió a estas tesis*. Después,a las tesis de ese mismo camarada contra la autodeterminación se sumaron otros dos (sin comprender el nexo indisoluble de esta cuestión con la posición general de las "tesis" que acabamos de citar). Pero la aparición del "programa holandés",publicado en febrero de 1916 en el número 3 del Boletín de la Comisión Socialista Internacional,puso al desnudo en el acto esta "incomprensión" y movió de nuevo al autor de las "tesis" iniciales a resucitar todo su "Economismo imperialista",ya por completo,y no aplicado a un solo punto supuestamente "parcial". Es absolutamente necesario advertir una y otra vez a los camaradas correspondientes que han caído en un pantano,que sus "ideas" no tienen nada en común ni con el marxismo ni con la socialdemocracia revolucionaria. Es inadmisible seguir "ocultando" por más tiempo la cuestión: eso significaría ayudar a la confusión ideológica y orientarla en la peor dirección,en la de las reticencias, los conflictos "particulares",los "roces" dolorosos, etc. Por el contrario,es deber nuestro insistir de la manera más absoluta y categórica en la obligatoriedad de meditar y comprender definitivamente los problemas planteados. En las tesis sobre la autodeterminación (publicadas en alemán como separata del número 2 de Vorbote),la Redacción de Sotsial-Demokrat planteó adrede la cuestión en la prensa en forma impersonal, pero la más detallada posible, subrayando especialmente la conexión del problema de la autodeterminación con el problema general de la lucha por las reformas, por la democracia,la inadmisibilidad de dar de lado el aspecto político, etc. En sus observaciones a las tesis de la Redacción sobre la autodeterminación el autor de las tesis iniciales (del "economismo imperialista") se solidariza con el programa holandés,mostrando así él mismo,con singular evidencia,que el problema de la autodeterminación no es en modo alguno un problema "parcial",en su planteamiento por los autores de la naciente tendencia, sino un problema general y fundamental. Los representantes de la izquierda de Zimmerwald recibieron el programa de los holandeses entre el 5 y el 8 de febrero de 1916 en la reunión de Berna de la Comisión Socialista Internacional. Ni un solo componente de esta izquierda,sin excluir a Radek, se manifestó a favor de dicho programa,pues une desordenadamente puntos como "la expropiación de los bancos" y "la abolición de las tarifas comerciales", "la supresión de la primera cámara del Senado",etc. Todos los representantes de la izquierda de Zimmerwald pasaron por alto con medias palabras -e incluso casi sin palabras,con un simple encogimiento de hombros-,el programa holandés por ser evidentemente desafortunado en su conjunto. En cambio,este programa gustó tanto al autor de las tesis iniciales,escritas en la primavera de 1915,que declaró: "En el fondo,yo no dije nada más" (en la primavera de 1915); "Los holandeses lo han pensado hasta el fin": "en su programa,el aspecto económico es la expropiación de los bancos y de las grandes industrias" (empresas); "el político,la República,etc. ¡Completamente justo!" En realidad, los holandeses no "lo han pensado hsta el fin",sino que han presentado un programa muy poco pensado. El triste destino de Rusia consiste en que, en nuestro país,hay quienes se aferran precisamnete a lo poco pensado en las novedades más nuevas... Al autor de las tesis de 1915 le parece que la Redacción de Sotsial-Demokrat ha caído en una contradicción al propugnar "ella misma" la "expropiación de los bancos" e incluso agregando la palabra "inmediatamente" (más las "medidas dictatoriales) en el 8 ("Las tareas concretas"). "¡Y cómo me regañaron a mí en Berna por eso mismo!",exclama indignado el autor de las tesis de 1915 al recordar las discusiones de Berna en la primavera de 1915. Este autor ha olvidado y pasado por alto una "fruslería": en el 8,la Redacción de Sotsial-Demokrat analiza claramente dos casos. ✔I: la revolución socialista ha empezado. Entonces,se dice allí,"expropiación inmediata de los bancos",etc. ✔II caso: la revolución socialista no empieza,y entonces hay que esperar a hablar de esas buenas cosas. Como ahora no ha empezado aún, sin lugar a dudas,la revolución socialista en el sentido señalado,el programa de los holandeses es descabellado. Pero el autor de las tesis "ahonda" la cuestión, retornando ("cada vez en este mismo sitios"...) a su viejo error: transformar las reivindicaciones políticas (¿como "la supresión de la primera cámara"?) en "fórmula política de la revolución social". Atascado todo un año en el mismo sitio,el autor ha llegado a su viejo error. En esto reside la "clave" de sus tribulaciones: no puede comprender cómo relacionar el imperialismo, ya existente,con la lucha por las reformas y con la lucha por la democracia,de la mismo manera que el "economismo" de infausta memoria no sabía relacionar en naciente capitalismo con la lucha por la democracia. De ahí el embrollo más completo en el problema de la "irrealizabilidad" de las reivindicaciones democráticas en el imperialismo. De ahí que sea inadmisible para un marxista (y oprtuno únicamente en labios de un "economista" de Rabóchaya Mysl) el menosprecio de la lucha política hoy, ahora,inmediatamente,como siempre. De ahí la obstinada propiedad de "desviarse" del reconocimiento del imperialismo a la apología del imperialismo (como los "economistas" de infausta memoria se desviaban del reconocimiento del capitalismo a la apología del capitalismo). Y etcétera,etcétera. No hay la menor posibiladad de analizar con todo detalle los errores que comete el autor de las tesis de 1915 en sus observaciones a las tesis de la Redacción de Sotsial-Demokrat acerca de la autodeterminación, pues ¡cada frase es errónea! Es imposible escribir folletos o libros en respuesta a las "observaciones" cuando los iniciadores del "economismo imperialista" permanecen atascados durante un año en el mismo sitio y se niegan tozudamente a preocuparse de lo que tienen el deber directo de partido de preocuparse si es que desean afrontar con seriedad los problemas políticos, a saber: exponer de manera meditada e íntegra lo que ellos denominan "nuestras discrepencias". Yo debo limitarme a unas breves indicaciones acerca de cómo aplica o "completa" el autor su error principal. Al autor le parece que me contradigo: en 1914 Prosveschenie decía que era absurdo buscar la autodeterminación "en los programas de los socialistas de Europa Occidental", y en 1916 declaro que la autodeterminación es especialmente urgente. ¡El autor no ha pensado (!!) que esos "programas" fueron escritos en 1875,1880 y 1891! Prosigamos por && (de las tesis de la Redacción de Sotsial-Demokrat sobre la autodeterminación) : ✔1. La misma falta de deseo "economista" de ver y plantear los problemas políticos. Como el socialismo creará la base económica para suprimir la opresión nacional en la política,por eso,¡nuestro autor no desea formular nuestras tareas políticas en este terreno! ¡Es sencillamente curioso! Como el proletariado triunfante no niega las guerras contra la burguesía de otros países,por eso,¡¡el autor no desea formular nuestras tareas políticas en el terreno de la opresión nacional!! Todo ello son ejemplos de transgresiones continuas del marxismo y de la lógica; o si se quiere una manifestación de la lógica de los errores fundamentales del "economismo imperialista". ✔2. Los adversarios de la autodeterminación se han embrollado impúdicamente con las invocaciones de la "irrealizabilidad". La Redacción de Sotsial-Demokrat les explica dos posibles sentidos de la irrealizabilidad y su error en ambos casos. En cambio,al autor de las tesis de 1915,sin intentar siquiera exponer su concepción de la "irrealizabilidad",es decir,aceptando nuesta explicación de que se confunden dos cosas distintas ¡¡continúa esa confusión!! Vincula las crisis a la "política" "imperialista": ¡nuestro economista-político ha olvidado que hubo crisis antes del imperialismo!... Hablar de la irrealizabilidad ed la autodeterminación en el sentido económico significa embrollar, explica la Redacción. El autor no contesta,no declara que considera irrealizable la autodeterminación en el sentido económico; entrega una posición disputable,saltando a la política ("a pesar de todo" es irrealizable),aunque se le ha dicho con claridad insuperable que,en el sentido político, también la República es tan "irrealizable" en el imperialismo como la autodeterminación. Puesto en este caso entre la espada y la pared, el autor da un nuevo "salto": reconoce la República y todo el programa mínimo ¡¡¡únicamente como "fórmula política de la revolución social"!!! El autor renuncia a defender la irrealizabildad "económica" de la autodeterminación saltando a la política. Traslada la irrealizabilidad política a la cuestión de todo el programa mínimo. Y de nuevo, ni un ápice de marxismo ni un ápice de lógica,a excepción de la lógica del "economismo imperialista". ¡El autor quiere suprimir furtivamente (sin pensar él mismo y sin ofrecer nada acabado,sin tomarse el trabajo de elaborar su propio programa) el programa mínimo del Partido Socialdemócrata! ¡¡No es de extrañar que lleve un año atascado en el mismo sitio!! La lucha contra el kautskismo,además,no es un problema parcial, sino un problema general y fundamental de nuestro tiempo: el autor no ha comprendido esa lucha. De la misma manera que los "economistas" transformaban la lucha contra los populistas en una apología del capitalismo,el autor transforma la lucha contra el kautskismo en una apología del imperialismo (esto atañe también al ✔3). El error del kautskismo radica en que presenta de manera reformista unas reivindicaciones, y en un momento que sólo pueden ser presentadas revolucionariamente (y el autor se despista creyendo que el error del kautskismo consiste en general en presentar esas reivindicaciones,de la misma manera que los "economistas" "entendían" la lucha contra el populismo en el sentido de que "¡Abajo la autocracia!" era populismo). El error del kautskismo radica en que las justas reivindicaciones democráticas las orienta hacia atrás,hacia el capitalismo pacífico, en vez de orientarlas hacia adelante,hacia le revolución social (y el autor se despista, considerando que estas reivindicaciones no son justas). ✔3. Véase lo dicho más arriba. El autor de de lado también el problema de la "federación". El mismo error fundamental del mismo "economismo": la incapacidad para plantear los problemas políticos** . ✔4. "De la autodeterminación se desprende la defensa de la patria", afirma pertinazmente el autor. Su error radica, en este caso, en que quiere convertir la negación de la defensa de la patria en un patrón, deducirla no de la peculiaridad histórica concreta de cada guerra, sino "en general". Eso no es marxismo. Se le ha dicho hace ya mucho al autor,y él no lo ha refutado: pruebe a idear una fórmula de lucha contra la opresión o la desigualdad nacionales que no justifique (la fórmula) la "defensa de la patria". No podrá hacerlo. ¿Significa eso que seamos adversarios de la lucha contra la opresión nacional si se puede deducir de ella la defensa de la patria? No. Porque nosotros no estamos "en general" contra la "defensa de la patria" (véanse las resoluciones de nuestro partido), sino contra el embellecimiento de la actual guerra imperialista con esa consigna falaz. El autor quiere (pero no puede; también en este terreno,en todo un año no ha hecho más que esfuerzos vanos...) plantear de una manera completamente equivocada, no histórica,la cuestión de la "defensa de la patria". Las palabras acerca del "dualismo" muestran que el autor no comprende qué es el monismo y qué es el dualismo. Si "uno" un cepillo de botas y un mamífero ¿será eso "monismo"? Si digo que para llegar al punto a hay que ir desde el punto b a la izquierda y desde el punto c a la derecha,¿será eso "dualismo"? ¿Es igual, desde el punto de vista de la opresión nacional,la situación del proletariado de las naciones opresoras y oprimidas? No, no es igual; no es igual ni en el aspecto económico, ni en el político, ni en el ideológico,ni en el espiritual,etc. ¿Qué significa eso? Significa que,desde distintos puntos de partida,unos irán de una manera, y otros,de otra,al mismo fin (la fusión de las naciones). La negación de esto es el "monismo" que une un cepillo de botas con un mamífero. "Los proletarios de la nación oprimida no deben decir eso" (estamos por la autodeterminación): así ha "comprendido" el autor las tesis de la Redacción. ¡Caso curioso! En las tesis no se dice nada parecido. O el autor no ha leído hasta el fin o no ha pensado en absoluto. ✔5. Véase lo dicho más arriba acerca del kautskismo. ✔6. Al autor se le habla de tres tipos de países en el mundo entero. El autor "objeta", dedicándose a cazar "casus". Eso es casuística pero no política. ¿Quiere usted conocer "casus"?: ¿"y Bélgica"? Véase el folleto de Lenin y Zinóviev: allí se dice que estaríamos a favor de la defensa de Bélgica (incluso mediante la guerra) si la guerra concreta tuviera otro cáracter. ¿No está de acuerdo con esto? ¡¡Dígalo!! Usted no ha meditado bien la cuestión de por qué la socialdemocracia está en contra de la "defensa de la patria". No estamos en contra de ella por lo que a usted le parece,pues su planteamiento del problema (esfuerzos vanos, pero no planteamiento) no es histórico. Esta es mi respuesta al autor. Calificar de "sofistería" el que nosotros, justificando la guerra por el derrocamiento de la opresión nacional,no justifiquemos la presente guerra imperialista -que ambas partes sostienen para intensificar la opresión nacional- significa emplear una palabra "fuerte", pero no pensar un ápice. ✔7. El autor critica: "no se toca en absoluto la cuestión de las "condiciones de paz" en general". ¡¡Menuda crítica: no se toca una cuestión que ni siquiera planteamos aquí!! Pero aquí "se toca" y se plantea la cuestión de las anexiones,en la que se han hecho un lio los "economistas imperialistas",esta vez junto con los holandeses y con Radek. O niegan ustedes la consigna inmediata de contra las viejas y las nuevas anexiones -(no menos "irrealizable" en el imperialismo que la autodeterminación; en Europa igual que en las colonias)-, y entonces su apología del imperialismo deja de ser encubierta para hacerse descarada; o reconocen ustedes esta consigna (como lo ha hecho Radek en la prensa), ¡¡y entonces reconocen la autodeterminación de las naciones con otro nombre!! ✔8. El autor proclama "el bolchevismo a escala de Europa Occidental" ("no es la posición de usted",agrega). Yo no concedo importancia al deseo de aferrarse a la palabra "bolchevismo", pues conozco a algunos "viejos bolcheviques" que válgame Dios. Sólo puedo decir que "el bolchevismo a escala de Europa Occidental" que proclama el autor no es, estoy profundamente convencido de ello,ni bolchevismo ni marxismo,sino una pequeña variante del mismo viejo "economismo". A mi juicio, proclamar durante todo un año el nuevo bolchevismo y limitarse a eso es el colmo de lo inadmisible, de la falta de seriedad, de la carencia de espíritu de partido. ¿No es hora ya de reflexionar y ofrecer a los camaradas algo que exponga de una manera coherente y cabal ese "bolchevismo a escala de Europa Occidental"? El autor no ha demostrado ni demostrará (aplicada a esta cuestión) la diferencia entre las colonias y las naciones oprimidas en Europa. La negación de la autodeterminación por los holandeses y por la PSD*** no es sólo,e incluso no tanto un embrollo -pues Gorter lo ha reconocido de hecho,igual que la declaración de Zimmerwald de los polacos- como un resultado de la situación especial de sus naciones (naciones pequeñas con tradiciones seculares y pretensiones de gran potencia). Es el colmo de la irreflexión y de la inocencia adoptar y repetir mecánicamente y sin crítica lo que ha cristalizado en otros durante decenios de lucha contra la burguesía nacionalista,que engaña al pueblo. ¡La gente ha adoptado precisamente lo que no se puede adoptar! * Lenin alude a las tesis de N. Bujarin,en las que combatía la consigna del derecho de las naciones a la autodeterminación. Más tarde se adhirieron a sus tesis Y. Piatakov y E. Bosh. ** "Nosotros no tememos los desmembramientos -escribe el autor-, no defendemos las fronetras estatales". ¡¡Pruebe a dar una fórmula política exacta de eso!! Ahí está el quid: en que usted no puede hacerlo; se lo impide la ceguera "economista" ante las cuestiones de la democracia política. *** Socialdemocracia Polaca.  ☭

jueves, 16 de noviembre de 2017

✔F.Engels ✔Reseña del primer tomo de El Capital de Carlos Marx para el Demokratisches Wochenblatt

  ✔F.Engels

✔Reseña del primer tomo de El Capital de Carlos Marx para el Demokratisches Wochenblatt[1]

Escrito: Por F. Engels entre el 2 y el 13 de marzo de 1868. Primera edición: En alemán en los núms. 12 y 13 del "Demokratisches Wochenblatt",el 21 y 28 de marzo de 1868. 

✔EL CAPITAL DE MARX[2]

I

Desde que hay en el mundo capitalistas y obreros,no se ha publicado un solo libro que tenga para los obreros la importancia de éste. En él se estudia científicamente, por vez primera, la relación entre el capital y el trabajo,eje en torno del cual gira todo el sistema de la moderna sociedad,y se hace con una profundidad y un rigor sólo posibles en un alemán. Por más valiosas que son y serán siempre las obras de un Owen,de un Saint-Simon, de un Fourier,tenía que ser un alemán quien escalase la cumbre desde la que se domina, claro y nítido —como se domina desde la cima de las montañas el paisaje de las colinas situadas más abajo—,todo el campo de las modernas relaciones sociales. La Economía política al uso nos enseña que el trabajo es la fuente de toda la riqueza y la medida de todos los valores,de tal modo,que dos objetos cuya producción haya costado el mismo tiempo de trabajo encierran idéntico valor; y como, por término medio,sólo pueden cambiarse entre sí valores iguales, esos objetos deben poder ser cambiados el uno por el otro. Pero, al mismo tiempo,nos enseña que existe una especie de trabajo acumulado, al que esa Economía da el nombre de capital,y que este capital,gracias a los recursos auxiliares que encierra, eleva cien y mil veces la capacidad productiva del trabajo vivo,en gracia a lo cual exige una cierta remuneración,que se conoce con el nombre de beneficio o ganancia. Todos sabemos que lo que sucede en realidad es que,mientras las ganancias del trabajo muerto, acumulado,crecen en proporciones cada vez más asombrosas y los capitales de los capitalistas se hacen cada día más gigantescos,el salario del trabajo vivo se reduce cada vez más,y la masa de los obreros, que viven exclusivamente de un salario, se hace cada vez más numerosa y más pobre. ¿Cómo se resuelve esta contradicción? ¿Cómo es posible que el capitalista obtenga una ganancia, si al obrero se le retribuye el valor íntegro del trabajo que incorpora a su producto? Como el cambio supone siempre valores iguales,parece que tiene necesariamente que suceder así. Mas, por otra parte, ¿cómo pueden cambiarse valores iguales,y cómo puede retribuírsele al obrero el valor íntegro de su producto, si, como muchos economistas reconocen, este producto se distribuye entre él y el capitalista? Ante esta contradicción,la Economía al uso se queda perpleja y no sabe más que escribir o balbucir unas cuantas frases confusas,que no dicen nada. Tampoco los críticos socialistas de la Economía política, anteriores a nuestra época,pasaron de poner de manifiesto la contradicción; ninguno logró resolverla, hasta que Marx, por fin, analizó el proceso de formación de la ganancia,remontándose a su verdadera fuente y poniendo en claro, con ello,todo el problema. En su investigación del capital, Marx parte del hecho sencillo y notorio de que los capitalistas valorizan su capital por medio del cambio,comprando mercancías con su dinero para venderlas después por más de lo que les han costado. Por ejemplo, un capitalista compra algodón por valor de 1.000 táleros y lo revende por 1.10O, «ganando»,por tanto,100 táleros. Este superávit de 100 táleros, que viene a incrementar el capital primitivo, es lo que Marx llama plusvalía. ¿De dónde nace esta plusvalía? Los economistas parten del supuesto de que sólo se cambian valores iguales,y esto,en el campo de la teoría abstracta,es exacto. Por tanto,la operación consistente en comprar algodón y en volverlo a vender,no puede engendrar una plusvalía,como no puede engendrarla el hecho de cambiar un tálero por treinta silbergroschen o el de volver a cambiar las monedas fraccionarias por el tálero de plata. Después de realizar esta operación,el poseedor del tálero no es más rico ni más pobre que antes. Mas la plusvalía no puede brotar tampoco del hecho de que los vendedores coloquen sus mercancías por más de lo que valen o de que los compradores las obtengan por debajo de su valor, porque los que ahora son compradores son luego vendedores, y,por tanto,lo que ganan en un caso lo pierden en el otro. Ni puede provenir tampoco de que los compradores y vendedores se engañen los unos a los otros, pues eso no crearía ningún valor nuevo o plusvalía,sino que haría cambiar únicamente la distribución del capital existente entre los capitalistas. Y no obstante, a pesar de comprar y vender las mercancías por lo que valen, el capitalista saca de ellas más valor del que ha invertido. ¿Cómo se explica esto? Bajo el régimen social vigente,el capitalista encuentra en el mercado una mercancía que posee la peregrina cualidad de que,al consumirse, engendra nuevo valor, crea un nuevo valor: esta mercancía es la fuerza de trabajo. ¿Cuál es el valor de la fuerza de trabajo? El valor de toda mercancía se mide por el trabajo necesario para producirla. La fuerza de trabajo existe bajo la forma del obrero vivo,quien para vivir y mantener además a su familia que garantice la persistencia de la fuerza de trabajo aun después de su muerte, necesita una determinada cantidad de medios de vida. El tiempo de trabajo necesario para producir estos medios de vida representa,por tanto, el valor de la fuerza de trabajo. El capitalista se lo paga semanalmente al obrero y le compra con ello el uso de su trabajo durante una semana. Hasta aquí,esperamos que los señores economistas estarán, sobre poco más o menos,de acuerdo con nosotros,en lo que al valor de la fuerza de trabajo se refiere. El capitalista pone a su obrero a trabajar. El obrero le suministra al cabo de determinado tiempo la cantidad de trabajo representada por su salario semanal. Supongamos que el salario semanal de un obrero equivale a tres días de trabajo; si el obrero comienza a trabajar el lunes, el miércoles por la noche habrá reintegrado al capitalista el valor íntegro de su salario. Pero, ¿es que deja de trabajar una vez conseguido esto? Nada de eso. El capitalista le ha comprado el trabajo de una semana; por tanto,el obrero tiene que seguir trabajando los tres días que faltan para ésta. Este plustrabajo del obrero,después de cubrir el tiempo necesario para reembolsar al patrono su salario,es la fuente de la plusvalía, de la ganancia, del incremento progresivo del capital. Y no se diga que eso de que el obrero rescata en tres días,trabajando, el salario que percibe,y que durante los tres días restantes trabaja para el capitalista, es una suposición arbitraria. Por el momento,nos tiene absolutamente sin cuidado,y es cosa que depende de las circunstancias, el que para reponer el salario necesite realmente tres días,o dos,o cuatro; lo importante es que, además del trabajo pagado, el capitalista le saca al obrero trabajo que no le retribuye. Y esto no es ninguna suposición arbitraria,ya que el día en que el capitalista,a la larga,sólo sacase del obrero el trabajo que le remunera mediante el salario,cerraría la fábrica, pues toda su ganancia se iría a pique. He aquí la solución de todas aquellas contradicciones. El nacimiento de la plusvalía (de la que una parte importante constituye la ganancia del capitalista) es,ahora,completamente claro y natural. Al obrero se le paga, ciertamente, el valor de la fuerza de trabajo. Lo que ocurre es que este valor es bastante inferior al que el capitalista logra sacar de ella, y la diferencia,o sea el trabajo no retribuido, es lo que constituye precisamente la parte del capitalista, o mejor dicho,de la clase capitalista. Pues,hasta la ganancia que en nuestro ejemplo de más arriba obtenía el comerciante algodonero al vender el algodón,tiene que provenir necesariamente, si la mercancía no sube de precio,del trabajo no retribuido. El comerciante tiene que vender su mercancía a un fabricante de tejidos de algodón,quien puede sacar del artículo que fabrica, además de aquellos 100 táleros, un beneficio para sí,compartiendo, por tanto,con el comerciante el trabajo no retribuido que se embolsa. De este trabajo no retribuido viven en general todos los miembros ociosos de la sociedad. De él salen los impuestos que cobran el Estado y el municipio, en la parte que grava a la clase capitalista,la renta del suelo abonada a los terratenientes,etc. Sobre él descansa todo el orden social existente. Sería necio, sin embargo, creer que el trabajo no retribuido solo ha surgido bajo las condiciones actuales,en que la producción corre a cargo de capitalistas de una parte y de obreros asalariados de otra parte. Nada más lejos de la verdad. La clase oprimida se ha visto forzada a rendir trabajo no retribuido en todas las épocas de la historia. Durante los largos siglos en que la esclavitud era la forma dominante de organización del trabajo,los esclavos veíanse obligados a trabajar mucho más de lo que se les pagaba en forma de medios de vida. Bajo la dominación de la servidumbre de la gleba y hasta la abolición de la prestación personal campesina,ocurría lo mismo; aquí, incluso adquiría forma tangible la diferencia entre el tiempo durante el cual el campesino trabajaba para su propio sustento y el plustrabajo que rendía para el señor feudal, precisamente porque éste lo ejecutaba en otro sitio que aquel. Hoy,la forma ha cambiado,pero el fondo sigue siendo el mismo, y mientras «una parte de la sociedad posea el monopolio de los medios de producción,el obrero,sea libre o no libre, no tendrá más remedio que añadir al tiempo durante el cual trabaja para su propio sustento un tiempo de trabajo adicional para producir los medios de vida destinados a los poseedores de los instrumentos de producción» (Marx, pág. 202) [3].

✔II Veíamos en nuestro articulo anterior que todo obrero enrolado por el capitalista ejecuta un doble trabajo: durante una parte del tiempo que trabaja,repone el salario que el capitalista le adelanta,y esta parte del trabajo es lo que Marx llama trabajo necesario. Pero luego, tiene que seguir trabajando y producir la plusvalía para el capitalista,una parte importante de la cual representa la ganancia. Esta parte de trabajo recibe el nombre de plustrabajo. Supongamos que el obrero trabaja durante tres días de la semana para reponer su salario y tres días para crearle plusvalía al capitalista. Expresado en otros términos,esto vale tanto como decir que,si la jornada es de doce horas,trabaja seis horas por su salario y otras seis para la producción de plusvalía. De una semana sólo pueden sacarse seis días o siete,a lo sumo, incluyendo el domingo; en cambio,a cada día se le pueden arrancar seis,ocho,diez, doce, quince horas de trabajo,y aún más. El obrero vende al capitalista,por el jornal, una jornada de trabajo. Pero ¿qué es una jornada de trabajo? ¿Ocho horas, o dieciocho? Al capitalista le interesa que la jornada de trabajo sea lo más larga posible. Cuanto más larga sea, mayor plusvalía rendirá. Al obrero le dice su certero instinto que cada hora más que trabaja,después de reponer el salario,es una hora que se le sustrae ilegítimamente,y sufre en su propia pelleja las consecuencias del exceso de trabajo. El capitalista lucha por su ganancia,el obrero por su salud, por un par de horas de descanso al día, para poder hacer algo más que trabajar,comer y dormir,para poder actuar también en otros aspectos como hombre. Diremos de pasada que no depende de la buena voluntad de cada capitalista en particular luchar o no por sus intereses, pues la competencia obliga hasta a los más filantrópicos a seguir las huellas de los demás,haciendo a sus obreros trabajar el mismo tiempo que trabajan los otros. La lucha por conseguir que se fije la jornada de trabajo dura desde que aparecen en la escena de la historia los obreros libres hasta nuestros días. En distintas industrias rigen distintas jornadas tradicionales de trabajo, pero,en la práctica,son muy contados los casos en que se respeta la tradición. Sólo puede decirse que existe verdadera jornada normal de trabajo allí donde la ley fija esta jornada y se encarga de velar por su aplicación. Hasta hoy,puede afirmarse que esto sólo acontece en los distritos fabriles de Inglaterra. En las fábricas inglesas rige la jornada de diez horas (o sea,diez horas y media durante cinco días y siete horas y media los sábados) para todas las mujeres y los chicos de trece a dieciocho años; y como los hombres no pueden trabajar sin la cooperación de aquellos elementos, de hecho también ellos disfrutan la jornada de diez horas. Los obreros fabriles de Inglaterra arrancaron esta ley a fuerza de años y años de perseverancia en la más tenaz y obstinada lucha contra los fabricantes,mediante la libertad de prensa y el derecho de reunión y asociación y explotando también hábilmente las disensiones en el seno de la propia clase gobernante. Esta ley se ha convertido en el paladión de los obreros ingleses, ha ido aplicándose poco a poco a todas las grandes ramas industriales,y el año pasado se hizo extensiva a casi todas las industrias, por lo menos a todas aquellas en que trabajan mujeres y niños. Acerca de la historia de esta reglamentación legal de la jornada de trabajo en Inglaterra, contiénense datos abundantísimos en la obra que estamos comentando. En el próximo Reichstag del Norte de Alemania se deliberará también acerca de una ordenanza industrial,y, por tanto, se pondrá a debate la reglamentación del trabajo fabril. Esperamos que ninguno de los diputados elegidos por los obreros alemanes intervendrá en la discusión de esta ley sin antes familiarizarse bien con el libro de Marx. Aquí se podrá lograr mucho. Las disensiones que existen en el seno de las clases dominantes son más propicias para los obreros que lo han sido nunca en Inglaterra,porque el sufragio universal obliga a las clases dominantes a captarse las simpatías de los obreros. En estas condiciones, cuatro o cinco representantes del proletariado,si saben aprovecharse de su situación,y sobre todo si saben de qué se trata,cosa que no saben los burgueses,pueden constituir una fuerza. El libro de Marx pone en sus manos,perfectamente dispuestos, todos los datos necesarios. Pasaremos por alto una serie de excelentes investigaciones,de carácter más bien teórico,y nos detendremos tan sólo en el capítulo final de la obra,que trata de la acumulación del capital. En este capítulo se pone primero de manifiesto que el método capitalista de producción,es decir,el método de producción que presupone la existencia de capitalistas, por una parte, y de obreros asalariados,por otra, no sólo le reproduce al capitalista constantemente su capital,sino que reproduce, incesantemente,la pobreza del obrero,velando,por tanto,por que existan siempre, de un lado, capitalistas que concentran en sus manos la propiedad de todos los medios de vida,materias primas e instrumentos de producción, y, de otro lado,la gran masa de obreros obligados a vender a estos capitalistas su fuerza de trabajo por una cantidad de medios de vida que, en el mejor de los casos, sólo alcanza para sostenerlos en condiciones de trabajar y de criar una nueva generación de proletarios aptos para el trabajo. Pero el capital no se limita a reproducirse,sino que aumenta y crece incesantemente, con lo cual aumenta y crece también su poder sobre la clase de los obreros desposeídos de toda propiedad. Y,del mismo modo que el capital se reproduce a sí mismo en proporciones cada vez mayores, el moderno modo capitalista de producción reproduce igualmente, en proporciones que van siempre en aumento, en número creciente sin cesar la clase de los obreros desposeídos. «La acumulación del capital reproduce la relación del capital en una escala mayor: a más capitalistas o a mayores capitalistas en un polo,en el otro polo más obreros asalariados... La acumulación del capital significa,por tanto,el crecimiento del proletariado» (pág. 600) [4]. Pero, como los progresos de la maquinaria,el cultivo perfeccionado de la tierra,etc., hacen que cada vez se necesiten menos obreros para producir la misma cantidad de artículos,y como este perfeccionamiento, es decir, esta creación de obreros sobrantes, aumenta con mayor rapidez que el propio capital creciente, ¿qué se hace de este número,cada vez mayor, de obreros superfluos? Forman un ejército industrial de reserva, al que en las épocas malas o medianas se le paga menos de lo que vale su trabajo,que trabaja sólo de vez en cuando o se queda a merced de la beneficencia pública,pero que es indispensable para la clase capitalista en las épocas de gran actividad, como ocurre actualmente, a todas luces,en Inglaterra,y que en todo caso sirve para vencer la resistencia de los obreros ocupados normalmente y para mantener bajos sus salarios. «Cuanto mayor es la riqueza social... tanto mayor es la superpoblación relativa,es decir,el ejército industrial de reserva. Y cuanto mayor es este ejército de reserva,en relación con el ejército obrero activo (o sea, con los obreros ocupados normalmente),tanto mayor es la masa de superpoblación consolidada (permanente), es decir, las capas obreras cuya miseria está en razón inversa a sus tormentos de trabajo [5]. Finalmente,cuanto más extenso es en la clase obrera el sector de la pobreza y el ejército industrial de reserva,tanto mayor es también el pauperismo oficial. Tal es la ley absoluta,general, de la acumulación capitalista» (pág. 631) [6]. He ahí,puestas de manifiesto con todo rigor científico —los economistas oficiales se guardan mucho de intentar siquiera refutarlas— algunas de las leyes fundamentales del moderno sistema social capitalista. Pero,¿queda dicho todo,con esto? No, ni mucho menos. Con la misma nitidez con que destaca los lados negativos de la producción capitalista,Marx pone de relieve que esta forma social era necesaria para desarrollar las fuerzas productivas sociales hasta un nivel que haga posible un desarrollo igual y digno del ser humano para todos los miembros de la sociedad. Todas las formas sociales anteriores eran demasiado pobres para esto. Sólo la producción capitalista crea las riquezas y las fuerzas productivas necesarias para ello,pero crea también, al mismo tiempo, con las masas de obreros oprimidos,una clase social obligada más y más a tomar en sus manos estas riquezas y fuerzas productivas, para conseguir que sean aprovechadas en beneficio de toda la sociedad y no,como hoy,en el de una clase monopolista.

✔NOTAS

✔[1] El presente artículo es una de las reseñas de Engels del I tomo de "El Capital" publicada en la prensa obrera y democrática con el fin de divulgar las tesis esenciales del libro. Además de los artículos para obreros, Engels escribió varias reseñas anónimas para la prensa burguesa, a fin de destruir la «conspiración del silencio» con el que la ciencia económica oficial y la prensa burguesa acogieron el genial trabajo de Marx. En dichas reseñas, Engels critica el libro, como si dijéramos, «desde un punto de vista burgués», para obligar con la ayuda de este «recurso militar», según la expresión de Marx, a los economistas burgueses a hablar del libro.    "Demokratisches Wochenblatt" («Hebdomadario democrático») era un periódico obrero alemán que se publicó de enero de 1868 a septiembre de 1869 en Leipzig bajo la redacción de G. Liebknecht. El periódico desempeñó un papel considerable en la creación del Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania. En el Congreso de Eisenach de 1869, fue proclamado órgano central del partido y pasó a denominarse "Volksstaat". Colaboraban en él Marx y Engels.

✔[2] Das Kapital. Kritik der politischen Oekonomie, von Karl Marx. Erster Band. Der Produktionsprozess des Kapitals. Hamburg, O. Meissner, 1867.

✔[3] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, pág. 246. 

✔[4] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, págs. 627-628.  

✔[5] En la traducción autorizada del I tomo de "El Capital" al francés Marx puntualiza esta tesis.  

✔[6] Véase C. Marx y F. Engels. "Obras", 2 ed. en ruso, t. 23, pág. 659. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La batalla de Santa Clara ✔Relato del Che☄

✔Lenin V. I. Lenin   ✔¿Por qué la socialdemocracia debe declarar una guerra resuelta sin cuartel a los socialistas-revolucionarios?☭

✔Lenin V. I. Lenin  

✔¿Por qué la socialdemocracia debe declarar una guerra resuelta sin cuartel a los socialistas-revolucionarios?

✔Escrito: En junio-julio de 1902. Primera publicación:  En año 1923 en el N.14 de la revista Prozhektor.   

☞1) Porque la corriente de nuestro pensamiento social conocida por el nombre de “socialista-revolucionaria” se aparta,y se ha apartado en realidad,de la única teoría internacional del socialismo revolucionario existente en la actualidad,es decir,del marxismo. En la gran división de la (socialdemocracia internacional en oportunista (también “bernesteniana”)[1] y revolucionaria, dicha corriente ha ocupado una posición entre dos sillas, completamente indeterminada e imperdonablemente ambigua,y, basándose solo en la critica burguesa-oportunista considera el marxismo “debilitado” vestnik Russkoi Revoliutsii,N.2, pág. 62)[2], comprometiéndose por su parte a “revisarlo” de nuevo a su manera y no haciendo nada para llevar a cabo este amenazador compromiso.

☞2) Porque la corriente socialista-revolucionaria se rinde impotente ante la orientación dominante en el pensamiento social-político ruso,que debe ser denominada liberal-populista. Repitiendo el erro de “La Voluntad del Pueblo”[3] y de todo el viejo socialismo ruso en general,los socialistas-revolucionarios no ven el alejamiento pleno y la contradicción interna de esta orientación,y limitan su obra independientemente en la esfera del pensamiento revolucionario ruso a la simple anteposición de la frase revolucionaria al antiguo testamento de la sabiduría liberal-populista. El marxismo ruso ha minado por primera vez las bases teóricas de la orientación liberal-populista,ha puesto al desnudo su contenido de clase burgués y pequeñoburgués, ha llevado y lleva una guerra contra ella, sin turbarse por el paso de un montón de marxistas críticos (=oportunistas) al campo de los enemigos. Pero los socialistas-revolucionarios han ocupado y ocupan en toda esta guerra una posición (en el mejor de los casos) de neutralidad hostil,sentándose nuevamente entre dos sillas,entre el marxismo ruso (del que no han adoptado más que mezquinos fragmentos) y la casi-socialista orientación liberal-populista.

☞3) Porque lo socialistas-revolucionarios,a causa de su indicada carencia total de principios en las cuestiones del socialismo internacional y ruso,no comprenden o no reconocen el único principio verdaderamente revolucionario de la lucha de clases. No comprenden que en la Rusia actual solo puede ser efectivamente revolucionario y verdaderamente socialista el partido que funda el socialismo con el movimiento obrero ruso,que engendra,cada vez con mayor fuerza y amplitud,el capitalismo ruso en desarrollo. La actitud de los socialistas-revolucionarios con respecto al movimiento obrero ruso fue siempre de espectador diletante y cuando,por ejemplo, este movimiento enfermo de “economicismo”[4] (a consecuencia de su desarrollo extraordinariamente rápido),los socialistas-revolucionarios se alegraban por un lado,con motivo de los errores de los hombres dedicados a la nueva y difícil s tarea de despertar a las masas obreras y, por otro lado,ponían barreras al marxismo revolucionario,que llevo y culmino victoriosamente la lucha contra el economismo. La actitud ambigua ante el movimiento obrero conduce inevitablemente al apartamiento real de él y,a causa de este apartamiento,el partido de los socialistas-revolucionarios carece de base social alguna. No se apoya en ninguna clase social,pues no puede llamar clase a grupo de intelectuales volubles que denominan “amplitud” a su ambigüedad y carencia de principios.

☞4) Porque desdeñando la ideología socialista y queriendo apoyarse a un tiempo y por igual en la intelectualidad en el proletariado y en el campesinado,el partido de los socialistas-revolucionarios lleva inevitablemente con ello (independientemente de su voluntad) a la esclavización política e ideológica del proletariado ruso por la democracia burguesa rusa. La actitud de desdén por la teoría y de evasivas y vacilaciones en cuanto a la ideología socialista,hace ineluctablemente el juego a la ideología burguesa. La intelectualidad y el campesinado rusos,como capas sociales, comparados con el proletariado no pueden ser apoyo más que del movimiento democrático-burgués. Esta no es solo una consideración que se desprende obligatoriamente de toda nuestra doctrina (según la que,por ejemplo,el pequeño productor es solamente revolucionario en la medida que rompe todos sus lazos con la sociedad de economía mercantil y el capitalismo abraza el punto de vista del proletariado),no,es además un hecho indudable que comienza a manifestarse ya. Y,en el momento de la revolución política y al día siguiente de dicha revolución,este hecho se manifestara irremisiblemente con una fuerza mucho mayor. El social-revolucionarismo es una de esas manifestaciones de la inconsistencia ideológica pequeñoburguesa y de la vulgarización pequeñoburguesa del socialismo con la que la social-democracia debe llevar y llevara siempre una guerra resuelta.

☞5) Porque las propias reivindicaciones programáticas practicas que los socialistas-revolucionarios han llegado ya a, no diré plantear,sino solo esbozar, han descubierto con toda evidencia el gran daño que acarrea en la practica la carencia de principios de esta corriente. Por ejemplo,el programa agrario mínimo,bosquejado en el N. 8 de Revoliutsionnata Rossia[5] (¿Puede que fuera mejor decir: dispersado entre las trilladas premisas de nuestro populismo?), primero desorienta al campesinado, prometiéndole como “mínimo” la socialización de la tierra,y a la clase obrera,inculcándole una noción completamente falsa del verdadero carácter el movimiento campesino, tan frívolas promesas no hacen más que comprometer al partido revolucionario en general y, en particular,a la doctrina del socialismo científico sobre la socialización de todos los medios de producción como nuestro objetivo final. Segundo, planteando en su programa mínimo el apoyo y desarrollo de las cooperativas,los socialistas-revolucionarios se apartan por completo del terreno de la lucha revolucionaria y rebajan su sedicente socialismo al nivel del más adocenado reformismo pequeñoburgués. Tercero, rebelándose contra la exigencia de la socialdemocracia de destruir todas las trabas medievales,que atan a nuestra comunidad,encadenan al campesino al “nadiel”[6], le privan de la libertad de movimiento y condicionan inevitablemente su estado de humillación estamental, los socialistas-revolucionarios han mostrado con ello que no han podido resguardarse incluso de las doctrinas reaccionarias del populismo ruso.

☞6) Porque incluyendo en su programa el terrorismo y preconizando este como medio de lucha política en su forma actual, los socialistas-revolucionarios causan con ello el más serio daño al movimiento,destruyendo la ligazón indisoluble de la labor socialista con la masa de la clase revolucionaria. No hay aseveraciones verbales ni juramentos que puedan refutar el hecho indubitable de que, el terrorismo actual,tal como lo emplean y lo preconizan los socialistas-revolucionarios,no está en relación alguna con el trabajo entre las masas para las masas y junto a las masas,que la organización de actos terroristas por el partido aparta a nuestras extremadamente escasas fuerzas organizadoras de su difícil,lejos aún de estar cumplida, tarea de organización del partido obrero revolucionario,que de hecho, el terrorismo de los socialistas-revolucionarios no es sino una lucha cuerpo a cuerpo condenada plenamente por la experiencia histórica. Incluso los socialistas extranjeros comienzan a turbarse de la vocinglera predica del terror que realizan ahora nuestros socialistas-revolucionarios. Y en las masas obreras rusas,esta predica no hace más que sembrar dañinas ilusiones como las de que el terror “obliga a las gentes a pensar políticamente aun en contra de su voluntad (Revoliutsionnaya Rossia, N.7, pag.4) o de que “con más seguridad que meses de propaganda oral,es capaz de cambiar la opinión… de miles de su actividad “,o de que el terror es capaz de “infundir nuevas fuerzas en los vacilantes, desalentados y derrotados por el triste fin de muchas manifestaciones” (lugar citado),etc. Estas dañinas ilusiones no pueden conducir más que a la rápida decepción y al debilitamiento de la labor de preparación del ataque frontal de las masas contra la autocracia.     _____________________________________ ✔1. Berstein ,Eduardo (1850-1932) : líder del ala oportunista extrema de la socialdemocracia alemana y de la II internacional,teórico del revisionismo y el reformismo.
✔2. Vestnik Russkoi Revolutsii. Sotsialno-Politicheskoye obozreniye (“El mensajero de la Revolución Rusa, revista político social”): revista ilegal que se edito en el extranjero (París-Ginebra) en los años 1901-1905; aparecieron cuatro números: desde el N.2 fue el órgano teórico del partido de los socialistas-revolucionarios
👀3. “La Voluntad del pueblo” : organización política secreta de los populistas terroristas,surgida en agosto de 1879.
✔4. “Economismo”: corriente oportunista en la social democracia rusa de finales del siglo XIX y principios del XX,una variedad del oportunismo internacional. Los “economistas” limitaban las tareas de la clase obrera a la lucha económica por la elevación de los salarios,el mejoramiento de las condiciones de trabajo etc. 5. Revoliutsionaya Rossia (“la Rusia Revolucionaria”): periódico ilegal editado desde el año 1900 en Rusia por la “Unión de socialistas revolucionarios”
✔6. "Nadiel": parcela de tierra concedida en disfrute de los campesinos después de la abolición del régimen de servidumbre en Rusia en 1861. Los campesinos no tenían derecho a vender la tierra del nadie; dichas tierras se encontraban en posesión de la comuna rural y se redistribuían periódicamente entre los campesinos para su disfrute.