Entrada ¨Lagrimas¨

🔹️"El arte,el artista y otras cuestiones"

🔹️Marcelo Rubéns Balboa《Artista plástico,Montevideo,Uruguay🇺🇾》 En la actualidad,estamos inmersos en un mundo alocadamente globalizado,don...

domingo, 26 de octubre de 2025

🔸La dictadura del proletariado: el término más malentendido de la historia política🔸🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️

 

Pocas expresiones han sido tan demonizadas y tergiversadas como “la dictadura del proletariado”. 
Apenas se menciona,la mayoría de las personas —influenciadas por los medios,
la propaganda liberal o el simple desconocimiento— imaginan una tiranía totalitaria,un régimen opresivo donde el Estado aplasta al individuo. 
Pero la realidad teórica y política del término es muy distinta,y comprenderla es clave para entender la esencia del socialismo científico.

Marx y Engels acuñaron la expresión no para referirse a una dictadura en el sentido moderno del término —represión,censura,autoritarismo—, sino para describir una etapa de transición histórica: aquella en la que la clase trabajadora,una vez conquistado el poder político,utiliza ese poder para desmantelar el viejo aparato burgués y construir una nueva sociedad sin clases. 
En otras palabras,se trata de una dictadura 
de la mayoría sobre la minoría,del pueblo trabajador sobre la élite que históricamente lo ha explotado.

El término “dictadura” tiene una carga negativa porque el capitalismo,a través de sus aparatos ideológicos,ha logrado asociarlo exclusivamente con la opresión. 
Sin embargo, ¿qué otra cosa es la “dictadura del capital” que vivimos hoy? 
El poder real —económico,mediático y político— está concentrado en manos de una minoría empresarial que impone sus leyes,sus guerras, sus precios,sus límites al derecho de huelga y a la organización obrera. Vivimos bajo una dictadura invisible,revestida de “democracia representativa”,donde el voto es un ritual vacío que no cambia la estructura del poder.

La llamada “dictadura del proletariado”,por tanto,no es el fin de la democracia,sino su máxima expresión: el momento en que los trabajadores gobiernan para sí mismos y para el bien común,en lugar de ser gobernados por los intereses del capital. 
El rechazo al término nace,precisamente,de la eficacia del aparato ideológico burgués para distorsionar su significado y sembrar miedo ante la posibilidad de una verdadera emancipación popular.

En última instancia,lo que está en juego no es una palabra,sino una concepción del poder. 
La “dictadura del proletariado” significa que el poder económico,político y cultural debe dejar de ser monopolio de una minoría para convertirse en instrumento de la mayoría. 
No es un régimen de opresión,sino el inicio de la liberación consciente del trabajo humano.

Rechazar el término sin entenderlo es,en el fondo,aceptar sin resistencia la dictadura silenciosa que ya padecemos. 
Porque mientras la burguesía siga dictando las reglas del juego,la verdadera democracia seguirá siendo una promesa incumplida.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

miércoles, 22 de octubre de 2025

🅱️olivia se inmoló: el retorno a la condición de colonia• 🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️

 

Bolivia,nación heroica que alguna vez alzó la voz por su soberanía,parece hoy encaminarse nuevamente hacia la humillación de ser gobernada desde despachos extranjeros. 
La victoria del candidato Rodrigo Paz,con su consigna “capitalismo para todos” y su promesa de acabar con el “Estado tranca”,marca un giro dramático: un retorno,
sin pudor alguno,a las viejas cadenas del colonialismo económico.

No es casualidad que los discursos de Paz suenen tan familiares al oído del capital transnacional. 
Esa idea de “capitalismo para todos” no es más que una falacia publicitaria. 
El capitalismo,por esencia,no
reparte,concentra. 
No libera,somete. 
No emancipa,compra conciencias y vende naciones. 
Bajo esa etiqueta amable se esconde la restauración del poder de las oligarquías locales y del viejo amo imperial,el mismo que desde Washington dicta quién puede o no ser soberano en nuestra América.

El llamado “Estado tranca” —expresión usada para desprestigiar al Estado social y productivo— es el Estado que intenta poner límites al saqueo. 
Es el que regula,el que protege a los trabajadores,el que nacionaliza recursos,el que impide que las riquezas terminen en manos de empresas extranjeras. Acabar con ese Estado es exactamente lo que siempre quiso el imperio.

Bolivia se inmola,no porque su pueblo haya perdido dignidad,sino porque el aparato mediático,las élites empresariales y los intereses externos lograron una vez más imponer su narrativa,—y muchos traidores desde dentro colaboraron con esta causa— ¡la historia los juzgará!

(...)

Se promete “modernización”,pero lo que vendrá será el desmantelamiento de las conquistas populares,la entrega del litio,la privatización de los recursos,la subordinación de la política exterior al Departamento de Estado norteamericano.

La historia de América Latina es circular cuando los pueblos olvidan. 
Ya vimos este guión: promesas de progreso, discursos de apertura,inversiones extranjeras que se presentan como salvación; hasta que la soberanía se evapora y los pueblos vuelven a ser espectadores del festín de los poderosos.

Pero toda colonia lleva en su seno la semilla de su independencia. 
Bolivia volverá a alzarse,como tantas veces lo hizo,cuando su pueblo comprenda que ningún capitalismo puede ser “para todos”,y que el único destino digno es aquel que se construye desde la autodeterminación,la justicia social y la unidad latinoamericana.

El imperio podrá volver,pero no eternamente. Porque los pueblos despiertan,y cuando lo hacen,ningún “capitalismo para todos” podrá disfrazar el olor rancio de la vieja servidumbre.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

martes, 21 de octubre de 2025

☭ Si Stalin Viviera Hoy: Consejos a la Clase Obrera en Tiempos de Confusión Ideológica ☭ 🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️

 

En el turbulento escenario del siglo XXI,donde la confusión ideológica se propaga como una niebla espesa sobre la conciencia popular,cabe preguntarse: ¿qué diría Iósif Stalin a la clase obrera si pudiera observar este tiempo de incertidumbre,manipulación y aparente resignación?

Probablemente comenzaría por advertir que la lucha de clases no ha desaparecido,sino que ha cambiado de forma. 
Hoy no se libra tanto en las fábricas humeantes ni en los campos de batalla,sino en los medios de comunicación,en las redes sociales,en la educación y en el control cultural. 
El enemigo de clase —la burguesía globalizada— ha perfeccionado sus métodos,envolviendo la dominación en discursos de “libertad”, “emprendedurismo” y “mérito individual”. 
Stalin diría que el proletariado no debe dejarse seducir por esas falsas promesas,porque detrás de cada éxito individual exaltado por el sistema,se oculta el fracaso colectivo de millones que sostienen la riqueza de unos pocos.

En segundo lugar,insistiría en la necesidad de la unidad política del proletariado,más allá de las divisiones superficiales que el sistema promueve. Les recordaría que los fragmentos —nacionales, identitarios o ideológicos— son la garantía de la derrota. 
“Dividir para dominar” fue,es y será la táctica más eficaz del capitalismo. 
Stalin convocaría a los obreros,técnicos, intelectuales y campesinos a forjar nuevamente un frente común,consciente y organizado,capaz de disputar el poder real.

También les advertiría sobre la trampa del reformismo: esas propuestas que hablan de “humanizar” el capitalismo,de hacerlo “más justo”,de colocarle rostro humano al monstruo. 
Stalin sería tajante: el capitalismo no se reforma, se supera. 
No se negocia con quien vive de explotar; se le enfrenta con organización, disciplina y poder popular.

El líder soviético pondría énfasis en la formación ideológica. 
En un tiempo donde el conocimiento se diluye en la inmediatez de las pantallas,llamaría a los obreros a estudiar,a comprender las leyes de la historia y la economía,a reapropiarse del marxismo como herramienta científica para entender el mundo y transformarlo. 
Sin conciencia de clase,no hay revolución posible.

Por último,Stalin exhortaría a la clase obrera a tener fe en su propia fuerza,no en caudillos ni en partidos corruptos. 
Diría que la historia no la cambian los “líderes providenciales”,sino los pueblos organizados. 
En cada taller,en cada barrio,en cada centro de estudio,el proletariado debe reconstruir su poder,no esperando la oportunidad, sino creándola.

Si Stalin viviera hoy,su consejo a la clase obrera sería simple y contundente:
🗣️“No se confundan: el enemigo sigue siendo el mismo. El capitalismo,disfrazado de democracia moderna,continúa devorando vidas y esperanzas. 
No hay libertad sin justicia,ni justicia sin socialismo.”

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

lunes, 20 de octubre de 2025

☭ Si Lenin viviera hoy: consejos a la clase obrera del siglo XXI ☭ 🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️

En tiempos de confusión ideológica,cuando la verdad se disuelve en la niebla de los medios y la clase obrera parece desorientada entre discursos contradictorios,cabe preguntarse: 
¿qué diría Lenin si hoy caminara entre nosotros? 
¿Qué consejo daría a los trabajadores del mundo, dispersos,precarizados,divididos por banderas que no son las suyas?

Lenin,con su claridad de acero y su comprensión profunda de las fuerzas históricas,no perdería tiempo en adornos. 
Miraría la escena mundial —con su mezcla de capitalismo digital,guerras por recursos y manipulación mediática— y advertiría,como lo hizo hace más de un siglo,que el enemigo sigue siendo el mismo: el poder económico concentrado,el capital en manos privadas que gobierna sobre los pueblos.

Lenin diría que el capitalismo no ha cambiado su esencia,solo su forma. 
Que las redes,los algoritmos y la inteligencia artificial son hoy los nuevos instrumentos de dominación,que reemplazan las cadenas visibles por cadenas mentales. 
Que la lucha de clases no ha desaparecido, sino que ha sido maquillada con discursos de “libertad de consumo” y “emprendedurismo” para que el obrero olvide que sigue siendo explotado.

A los trabajadores del siglo XXI les diría que no se confundan de enemigo. Que no se dejen dividir por nacionalismos falsos,por banderas identitarias que fragmentan la conciencia de clase. 
Que el enemigo no es el vecino que piensa distinto,ni el inmigrante,ni el que vota a otro partido,sino quien posee los medios de producción y vive del trabajo ajeno.

Les recordaría que la organización sigue siendo la única arma real del proletariado. 
Que sin conciencia colectiva no hay poder transformador. 
Que el capital teme más a un sindicato fuerte y a una masa consciente que a mil discursos indignados en las redes sociales.

Lenin exhortaría a estudiar,a leer,a formarse políticamente. 
Porque la ignorancia política es el terreno fértil donde florecen la manipulación y el conformismo. 
En cada obrero hay un revolucionario potencial,pero solo si ese obrero entiende las leyes del sistema que lo oprime.

Finalmente,Lenin advertiría que el reformismo es el refugio de los cobardes. Que esperar justicia del propio sistema que la niega es un engaño. 
Que la historia no avanza por ruegos sino por acción,por organización y por conciencia.

Si Lenin viviera hoy,no perdería el tiempo en nostalgias. 
Levantaría otra vez la bandera del internacionalismo obrero,uniría a los pueblos bajo la consigna eterna: “Proletarios del mundo,uníos”.
Y su mensaje,lejos de ser una reliquia,sería más actual que nunca. 
Porque mientras exista explotación,la lucha de clases seguirá viva.

Y porque,en el fondo,Lenin nunca murió: sigue hablando cada vez que un obrero se pregunta por qué trabaja tanto y vive tan poco.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️ 

sábado, 18 de octubre de 2025

•La clase media es un invento del sistema capitalista• 🅿️or Marcelo Rubéns Balboa ✍️


Durante siglos,la humanidad ha estado dividida en clases sociales,no por naturaleza,sino por la estructura misma del sistema económico que impera. 

En el capitalismo,esa estructura necesita del engaño para sostenerse,y uno de sus mayores artificios ha sido la invención de la llamada “clase media”.

El capitalismo,desde su nacimiento,se ha caracterizado por la concentración de la riqueza en manos de una minoría: la burguesía. 

Frente a ella,la gran mayoría —el proletariado— produce,trabaja y sostiene con su esfuerzo la maquinaria de acumulación. 

Sin embargo,para evitar que los trabajadores reconozcan su verdadera posición en la pirámide social y se organicen contra quienes los explotan,el sistema ideó una categoría intermedia: la “clase media”,una ilusión de ascenso y estabilidad.

Este grupo,según la narrativa dominante,estaría compuesto por profesionales,pequeños comerciantes,empleados o técnicos con cierto poder adquisitivo. 

Pero en realidad,su supuesta independencia es frágil: dependen del salario,del crédito,del consumo y de las crisis que las grandes corporaciones y los bancos provocan cíclicamente. 

Son trabajadores disfrazados de propietarios, prisioneros de la deuda,del miedo a “caer” y del deseo de “subir”.

El sistema necesita que la clase media se crea diferente al obrero,que mire hacia arriba aspirando a ser rica,en lugar de mirar hacia los costados y reconocerse en la misma lucha. 

Así,el capitalismo perpetúa su hegemonía cultural y económica,alimentando la competencia entre iguales en lugar de la solidaridad entre explotados.

La llamada “clase media” es,entonces,una invención útil: amortigua los conflictos,debilita la conciencia de clase y actúa como muro ideológico entre el capital y el trabajo. 

Se le concede un espejismo de bienestar —un auto,un crédito hipotecario,unas vacaciones— mientras el capital se asegura su obediencia.

En tiempos de crisis,esa ilusión se desvanece. 

La inflación,los despidos y la precarización revelan que no existe tal clase intermedia,sino una única realidad: la del trabajador que vive de su esfuerzo y que,en cualquier momento, puede caer al abismo de la pobreza.

Reconocer que la clase media es una creación artificial del sistema es el primer paso hacia la conciencia. 

Solo cuando los pueblos comprendan que todos los que viven de su trabajo pertenecen a la misma clase —la trabajadora— será posible romper las cadenas del engaño y avanzar hacia una sociedad verdaderamente justa,donde nadie viva del esfuerzo ajeno ni de ilusiones impuestas por el poder.

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️

viernes, 17 de octubre de 2025

•Si el fascismo quiere resurgir como la peste,tendrá que resurgir su vacuna: el comunismo •☭


En los momentos más oscuros de la historia, cuando el miedo se disfraza de orden,cuando la mentira se viste de bandera y cuando los poderosos intentan volver a someter a los pueblos con la bota y el fusil,el fascismo reaparece como una peste que se alimenta de la desesperanza. 

Es en esos instantes cuando la humanidad necesita recordar que ya existe una vacuna probada en la historia: el comunismo.

El fascismo no es solo una ideología autoritaria; es el instrumento último de la burguesía cuando siente que pierde el control sobre los trabajadores. 

Es el rostro más brutal del capitalismo en crisis,que busca salvar sus privilegios mediante la violencia,el nacionalismo extremo y la represión de toda organización obrera. 

En el pasado,el fascismo se levantó sobre el hambre,la desinformación y el miedo, proclamando ser “anticomunista” porque el comunismo era —y sigue siendo— la única alternativa real a su dominio.

Por eso,cada vez que la historia muestra síntomas de fascismo —xenofobia,persecución política,culto al líder,censura del pensamiento crítico,odio a los pobres— también debe aparecer su antídoto: la conciencia de clase,la organización colectiva,la solidaridad internacionalista,la lucha obrera y la bandera roja que representa la emancipación del ser humano. 

Eso es el comunismo: la defensa activa de la vida frente a la barbarie.

Hoy,en pleno siglo XXI,cuando los medios manipulan y los gobiernos se arrodillan ante los intereses de las corporaciones,algunos pretenden reescribir la historia y pintar al fascismo como “una opción política más”. 

No lo es. 

Es una enfermedad social que solo puede ser detenida con la fuerza de la verdad,la justicia y la unión de los pueblos trabajadores.

Si el fascismo quiere resurgir como la peste, tendrá que resurgir su vacuna: el comunismo. Porque no hay otra doctrina que haya enfrentado al fascismo en los campos de batalla,en las fábricas,en las universidades y en las calles con tanta coherencia y sacrificio. 

Cada vez que el capitalismo se pudre y genera monstruos,el comunismo se convierte nuevamente en la esperanza,en el llamado urgente a reconstruir un mundo sin opresores ni oprimidos.

Y así será otra vez. 

Si el fascismo intenta volver,encontrará de pie a los pueblos conscientes,empuñando no el odio,sino la razón,la organización y la historia. 

Porque donde el fascismo destruye,el comunismo construye. 

Donde el fascismo siembra muerte,el comunismo siembra futuro. ☭

Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️


jueves, 16 de octubre de 2025

❗❗Injerencia e impunidad: la CIA y la soberanía venezolana❗❗


La reciente revelación de que el presidente estadounidense Donald Trump autorizó a la CIA a penetrar en territorio venezolano constituye un acto de agresión directa contra la soberanía de una nación libre y un precedente gravísimo en materia de derecho internacional. 

No se trata de un hecho aislado,sino de la continuidad histórica de una política imperial que considera a América Latina su “patio trasero”.

Estados Unidos,amparado en su supuesta “defensa de la democracia”,lleva décadas interviniendo política,económica y militarmente en los asuntos internos de los países de la región. 

Desde Guatemala en 1954 hasta Chile en 1973, pasando por Nicaragua, Cuba y ahora Venezuela,el modus operandi ha sido siempre el mismo: desestabilizar gobiernos populares,sembrar caos y luego presentarse como salvadores.

Que la CIA haya recibido luz verde para operar dentro de Venezuela revela el carácter criminal de la política exterior estadounidense. Bajo el disfraz de operaciones de “inteligencia” para combatir el supuesto narcotráfico qué,según ellos,opera desde Venezuela y que lo encabeza Nicolás Maduro,el imperio vuelve a atacar al país caribeño.

Pero,lo que realmente buscan es sabotear infraestructuras,fomentar divisiones dentro del Ejército y la población,e incluso preparar el terreno para un golpe de Estado o intervenciones más abiertas. 

Es la guerra híbrida en su máxima expresión: psicológica,mediática,económica y encubierta.

Lo verdaderamente inaceptable es que estas acciones violan todos los principios de la Carta de las Naciones Unidas. 

Venezuela no es una colonia,y su pueblo tiene el derecho irrenunciable de decidir su destino sin la tutela ni las maniobras de Washington.

El silencio cómplice de gran parte de la prensa occidental y de los organismos internacionales también resulta elocuente: cuando el agresor es Estados Unidos,todo se disimula bajo eufemismos como “operación de inteligencia” o “seguridad hemisférica”. 

Pero si un país soberano se defiende,de inmediato se lo tilda de “régimen autoritario”.

La CIA,símbolo de la injerencia y del espionaje global,no puede actuar impunemente. 

Los pueblos del mundo deben alzar su voz frente a esta violación flagrante del derecho internacional. 

No se trata solo de Venezuela: se trata del respeto a la autodeterminación de todos los pueblos.

El mensaje es claro: no hay soberanía posible si los imperios siguen decidiendo quién gobierna y quién cae. Venezuela,como tantas veces en su historia,está nuevamente en la primera línea de esa resistencia.

Ⓜ️arcelo Rubèns Balboa ✍️