No es un símbolo muerto ni una reliquia de museo; es la expresión viva de una lucha histórica contra la explotación,la opresión y la mentira del capital.
Esa bandera no reconoce fronteras nacionales ni patriotismos de cartón: une a los trabajadores del mundo en una causa común,la emancipación humana.
Frente a las mil banderas que el sistema levanta para dividir —nación,raza, mercado,consumo— la bandera de Lenin recuerda una verdad incómoda: mientras exista burguesía,existirá lucha de clases.
Y mientras haya explotación, el proletariado tendrá el derecho y el deber de organizarse,pensar críticamente y combatir.
Esa bandera no promete migajas ni reformas cosméticas.
Promete poder popular, conciencia de clase y ruptura con un orden injusto.
Por eso la atacan,por eso la tergiversan,por eso la temen.
Porque no representa al pasado: representa la posibilidad de un futuro sin explotadores ni explotados. ☭
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☭ El fascismo le teme a esta bandera porque desenmascara su esencia.
Le teme porque no divide al pueblo con odio ni con mentiras nacionalistas: lo une con conciencia de clase.
Le teme porque recuerda que el poder no es eterno,que los imperios caen y que los explotados,cuando despiertan,hacen temblar a los opresores.
Esa bandera representa organización,memoria histórica y futuro.
Donde el fascismo necesita ignorancia,miedo y obediencia ciega,la bandera roja levanta pensamiento crítico,solidaridad y lucha.
Por eso la persiguen,la prohíben y la demonizan.
No le temen a la tela: le temen a lo que despierta en los pueblos.
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La bandera del gran Lenin nació para vencer y no para ser vencida,porque no surge del capricho ni de la imposición,sino de la necesidad histórica de los pueblos oprimidos.
Es la bandera de quienes no aceptaron la miseria como destino ni la explotación como ley natural.
Ha sido golpeada,calumniada,prohibida y traicionada,pero jamás derrotada.
Cada vez que intentaron enterrarla,volvió a levantarse en manos nuevas,en fábricas, en campos,en calles y conciencias.
No promete comodidad: promete dignidad.
No ofrece sumisión: ofrece lucha y organización.
Por eso sigue ondeando. Porque mientras exista injusticia,habrá quien la levante.
Y mientras exista esa bandera,el poder del capital sabrá que su dominio no es eterno. ☭
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☭ ¡Proletarios del mundo,uníos bajo la bandera del gran Lenin! ☭
Uníos no por consigna vacía, sino por conciencia histórica. Uníos porque la explotación no conoce fronteras y la respuesta tampoco debe conocerlas.
Bajo esa bandera roja laten las luchas de ayer,la dignidad del presente y la promesa de un futuro sin amos ni esclavos.
Esa bandera no convoca al odio entre pueblos,sino a la unidad de clase; no levanta muros,derriba cadenas.
Es la síntesis de organización,claridad política y voluntad revolucionaria.
Allí donde el capital fragmenta y somete,la bandera de Lenin une y emancipa.
Que ondee en la memoria y en la acción.
Porque la historia no avanza sola: la empujan los pueblos cuando se reconocen como fuerza.
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Que no se atrevan a utilizarla los pseudo-comunistas.
Esa bandera no es un adorno,ni una estrategia electoral,ni una coartada para pactar con el capital mientras se habla en nombre del pueblo.
No pertenece a burócratas, oportunistas ni reformistas disfrazados de rojos.
La bandera del gran Lenin exige coherencia,sacrificio y ruptura real con el sistema que dice combatir.
Quien la levanta sin lucha de clases,sin internacionalismo y sin enfrentamiento al poder burgués,la profana.
No la honra: la vacía.
Esa bandera solo reconoce a quienes no la usan para trepar,sino para combatir.
A quienes no la bajan cuando incomoda,ni la esconden cuando el poder aprieta.
Todo lo demás es impostura. ☭
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☭ Levantamos la única bandera que nos representa como clase obrera y,bajo su rojo manto,si somos conscientes,somos invencibles.
Invencibles no por la fuerza bruta,sino por la claridad histórica; no por el número ciego,sino por la organización consciente.
Esa bandera no cubre derrotas: revela el camino.
Nos recuerda quiénes somos,contra quién luchamos y por qué luchamos.
Cuando la clase obrera comprende su papel,cuando deja de mirarse fragmentada y se reconoce como sujeto histórico,el poder del capital empieza a resquebrajarse. Porque ninguna maquinaria, ningún imperio,ningún aparato de propaganda puede más que un pueblo organizado y consciente de su fuerza.
Bajo ese rojo no hay resignación: hay memoria, lucha y futuro.
Y mientras esa conciencia viva,la derrota no es destino. ☭
Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️
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