🗣️ Declaraciones de Yamandú Orsi sobre lo sucedido en Venezuela•
•Introducción:
Las declaraciones de Orsi no solo son equivocadas: son funcionales al relato del agresor. Hablar de “dos partes” o de “conflicto” cuando el propio Donald Trump ha reconocido que Venezuela es el objetivo de su política de asfixia,es una forma elegante de encubrir la agresión imperial.
Aquí no hay ambigüedades posibles: el único país agredido es Venezuela,
y el agresor tiene nombre
y apellido.
Más aún: Trump ha sido explícito al no apoyar a María Corina Machado,argumentando que no tiene apoyo popular.
Entonces la pregunta cae por su propio peso y desnuda la hipocresía del discurso:
👉 si María Corina Machado no tiene apoyo popular,¿cómo “ganó” Edmundo González Urrutia?
¿En qué lógica democrática se sostiene esa contradicción?
¿O es que las elecciones solo valen cuando gana el candidato que bendice Washington?
Orsi,al repetir o legitimar ese marco,no queda como un moderado ni como un prudente: queda como alguien que mira para otro lado mientras se castiga a un pueblo entero con sanciones,bloqueos y amenazas militares.
No es neutralidad; es alineamiento pasivo con el poder real.
Y digámoslo sin rodeos: el terrorismo no está en Caracas.
El terrorismo es económico,político
y mediático,y se ejerce
desde el Norte.
El único terrorista en esta historia es Donald Trump,que usa el hambre,el sabotaje
y la desestabilización como herramientas de política exterior,mientras algunos en el sur prefieren hablar de “preocupación democrática”.
Cuando la agresión es tan evidente,la tibieza no es una virtud: es complicidad.
(...)
•Vamos a ampliar el concepto:
🔸La democracia según el imperio: secuestros,bombardeos y obediencia colonial🔸
•Se secuestró a un presidente.
•Se bombardeó un país de nuestra Patria Grande.
Y,aún así,Orsi declara que la captura de Nicolás Maduro “es buena” solo si sirve para una transición “democrática” en Venezuela.
•La frase no es un desliz.
•Es una definición política.
•Y es profundamente grave.
Porque cuando un dirigente naturaliza un secuestro presidencial y un ataque militar extranjero,siempre que el resultado final sea funcional al libreto del imperio,lo que está haciendo no es defender la democracia: está vaciarla de contenido y reducirla a una coartada.
¿Desde cuándo el secuestro de un jefe de Estado puede ser considerado un paso válido hacia la democracia?
¿Desde cuándo el bombardeo de un país soberano es un “mal necesario” si el objetivo es cambiar un gobierno que no gusta en Washington?
La respuesta es clara y conocida: desde que la mentalidad colonial sigue intacta,incluso en dirigentes que se dicen progresistas.
🔸Esto no es un error de análisis. Es genuflexión.
Orsi no cuestiona el método,solo pide que el botín sea administrado con modales “democráticos”. No condena la agresión,solo exige que el resultado tenga un envoltorio institucional.
•Es la lógica del capataz obediente: no discute la orden,apenas sugiere que se ejecute con prolijidad.
Pero la democracia
no nace de los misiles,ni de los secuestros,ni de las sanciones económicas que matan de hambre a los pueblos.
La democracia no puede ser hija del crimen internacional,porque entonces deja de ser democracia y pasa a ser ocupación con urnas.
Aquí se revela el verdadero núcleo del problema: para el imperio —y para quienes piensan como colonia— Venezuela no es un país soberano,es un territorio a administrar.
Un “patio trasero” donde todo está permitido: sabotajes,bloqueos,golpes, mercenarios,presidentes autoproclamados y elecciones que solo valen si gana el candidato correcto.
Por eso Donald Trump puede decir,sin ruborizarse,que no apoya a María Corina Machado porque no tiene apoyo popular. Y por eso,al mismo tiempo,se pretende validar como “democrática” una victoria que mágicamente aparece en Edmundo González Urrutia.
La contradicción no es un error: es la prueba de que la voluntad popular no importa,solo importa la obediencia geopolítica.
Hablar de “transición democrática” después de un secuestro presidencial es aceptar que la soberanía es negociable.
Es admitir que,si el imperio lo decide,cualquier país puede ser intervenido y luego “normalizado” con elecciones bajo tutela.
Es exactamente la misma lógica aplicada en Irak,Libia,Afganistán y tantos otros cementerios de democracias importadas.
🔸Y aquí entra el otro socio silencioso pero decisivo: el sionismo político internacional,
aliado estratégico del imperialismo estadounidense en la imposición de un orden mundial donde la legalidad solo rige para los débiles.
Un orden donde bombardear es “defensa”, bloquear es “presión diplomática” y secuestrar presidentes es “promover la democracia”.
•Frente a eso,no hay lugar para la tibieza.
•No hay lugar para el “sí,pero”.
•No hay lugar para la equidistancia.
🔸O se está del lado de la soberanía de los pueblos,o se está del lado de quienes creen que América Latina sigue siendo una finca administrable desde el Norte.
•Decir que el secuestro de Maduro puede ser “bueno” si desemboca en una transición aceptable para Washington no es pragmatismo: es colonialismo mental.
•Es aceptar que nuestros países no tienen derecho a decidir su destino sin permiso.
•Y conviene decirlo con todas las letras,aunque incomode: el terrorismo no está en Venezuela.
El terrorismo es el uso sistemático de la fuerza,del hambre y del miedo como herramientas de política exterior.
Y hoy ese terrorismo tiene un rostro claro: Donald Trump y el aparato imperial que lo sostiene.
🔸Todo lo demás —incluidas las declaraciones de Orsi— son intentos de maquillar lo injustificable.
Ⓜ️arcelo Rubèns Balboa ✍️
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