Como ya dije en repetidas veces,la imagen de un presidente uruguayo que se dice de "izquierda" subiéndose con naturalidad a un portaviones de los Estados Unidos no es un gesto inocente, protocolar ni “diplomático”.
Es un símbolo político.
Y los símbolos,en política, importan.
Mucho más cuando ese portaviones representa la maquinaria militar más agresiva del planeta,la misma que ha sembrado guerras,bloqueos,invasiones y muerte en nombre de la “libertad” mientras aplasta pueblos enteros para defender los intereses del imperialismo norteamericano.
Lo ocurrido el sábado 2 de mayo con la visita de Yamandú Orsi a un portaviones estadounidense constituye una señal gravísima de subordinación política e ideológica.
🔸Pero todavía más indignante resulta saber que un militante del Partido Comunista de Uruguay,hoy ocupando el cargo de prosecretario de la Intendencia de Canelones, integró esa comitiva sin ningún tipo de contradicción visible.
🔸Sin vergüenza.
🔸Sin dignidad revolucionaria.
🔸Sin memoria histórica.
No estamos hablando de un error administrativo ni de una confusión diplomática. Estamos hablando de una claudicación política inadmisible para alguien que se reivindique comunista.
El imperialismo yankee no es una abstracción académica. Tiene nombre,bandera, bases militares,bloqueos económicos y millones de muertos sobre sus espaldas. Es el mismo imperialismo que financió dictaduras en América Latina,que sostuvo golpes de Estado,que persiguió y asesinó comunistas,que convirtió pueblos enteros en cementerios para defender los intereses de Wall Street. Y hoy,bajo el liderazgo reaccionario y ultracapitalista de Donald Trump,vuelve a exhibir su rostro más brutal, más arrogante y más peligroso.
🔸Por eso resulta intolerable que un integrante del Partido Comunista participe sonriente de una puesta en escena militar del enemigo histórico de los pueblos.
¿Qué dirían los comunistas que fueron perseguidos, encarcelados,torturados y asesinados por las dictaduras apoyadas por Estados Unidos? ¿Qué pensaría Rodney Arismendi al ver a dirigentes y militantes naturalizando la convivencia política con los símbolos militares del imperialismo? ¿En qué momento algunos perdieron completamente el sentido de pertenencia ideológica?
El problema no es solamente individual. El problema es político y moral.
🔸Porque cuando un Partido Comunista comienza a tolerar estas desviaciones, cuando el oportunismo institucional pasa por encima de los principios,cuando los cargos pesan más que las convicciones,entonces deja de actuar como una herramienta revolucionaria y comienza a convertirse en una estructura vaciada de contenido.
🔸Un comunista no puede ser neutral frente al imperialismo.
🔸Mucho menos participar de sus espectáculos militares.
🔸No existe “protocolo” que justifique la humillación ideológica.
Por eso,quien integró esa comitiva debe renunciar inmediatamente a su cargo en la Intendencia de Canelones y ser expulsado del Partido Comunista de Uruguay.
No por capricho ni por sectarismo,sino por coherencia política elemental.
Porque un Partido que no defiende sus principios termina arrodillado ante el poder que decía combatir.
Y mientras algunos se sacan fotos en portaviones norteamericanos,los pueblos siguen pagando el precio del saqueo imperialista,las guerras y la miseria que el capitalismo exporta al mundo.
La historia enseña algo muy simple: cada vez que la izquierda abandona sus banderas antiimperialistas para volverse “razonable” ante el poder,termina siendo funcional al enemigo de clase.
🔸Y los comunistas auténticos no nacieron para agradarle al imperialismo. Nacieron para combatirlo.
(...)
✓ 🔸Corolario inevitable:
🔸El Partido Comunista de Uruguay,ante la magnitud del repudio generado,terminó solicitándole la renuncia a su cargo.
🔸Sin embargo,el intendente de Canelones decidió no aceptarla. Y eso vuelve todo todavía más penoso.
🔸Porque cuando un dirigente que participó de una demostración de subordinación al imperialismo permanece cómodamente en funciones gracias al respaldo institucional,el mensaje político que se transmite es devastador: los principios pueden negociarse,las contradicciones pueden maquillarse y la dignidad ideológica puede quedar subordinada a los equilibrios de poder.
🔸No alcanza con pedir renuncias si después el aparato político protege a quienes cruzan límites que jamás debieron cruzarse.
🔸La consecuencia política no puede depender de cálculos administrativos ni de conveniencias coyunturales.
🔸Un Partido Comunista que se respete a sí mismo no puede convivir mansamente con estas concesiones. Porque cuando la firmeza ideológica desaparece,lo que queda es apenas una cáscara vacía repitiendo viejas consignas sin voluntad real de enfrentarse al poder.
El Intendente declaró qué,además de no aceptarle la renuncia,se iba a reunir con él; ¿qué saldrá de ese encuentro? ¿Aceptará el respaldo del Intendente y seguirá en funciones?
Más allá de eso,lo que sí debe ser contundente es el Partido Comunista,expulsando de sus filas al personaje en cuestión.
Ⓜ️arcelo Rubéns Balboa ✍️
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